miércoles, 10 de febrero de 2016

Potaje de garbanzos y alubia blanca con calabaza.

Esta y otras fotos las podéis ver en mi cuenta de Instagram


Llevo mucho tiempo sin publicar una receta, y hoy quiero acabar con esta sequía con un plato sabroso, nutritivo y contundente. ¿Sabéis que este 2016 es el año internacional de las legumbres? La ONU se propone con ello sensibilizar a la población sobre las ventajas nutricionales de las legumbres, como parte de una producción de alimentos sostenible. Y a mi genial que me parece, ya era hora de que alguien pusiese en valor este alimento tan denostado y abandonado en los últimos tiempos (aunque parece que con la crisis se ha recuperado un poco).

La receta de hoy es muy sencilla, no tiene ninguna complicación más que la de pelar e introducir ingredientes. Podemos decir que se hace casi sin manchar nada (ya que se hace todo en la misma olla), y además no se gasta mucha energía porque se cocina en un momentito en la olla expréss. Apto para nivel "no sé cocinar nada", o "no tengo tiempo para meterme en la cocina". Así que ¡ya no tenéis excusas para no comer bien!


Ingredientes

- Medio kilo de garbanzos y alubias blancas que habremos puesto en remojo la noche anterior.

- Una cebolla.

- Una cabeza de ajo.

- Cuatro zanahorias,

- Una calabaza con forma de pera.

- Dos hojas de laurel.

- Tres tomates secos.

- Dos cucharadas de pimentón de la vera.

- Agua hasta cubrir.

- Sal yodada al gusto.

- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.


Manera de hacerse: Primero meteremos en nuestra olla a presión las legumbres previamente remojadas, para a continuación comenzar a echar en ella el resto de los ingredientes (la cebolla entera y pelada, la cabeza de ajo entera sin pelar, las zanahorias peladas y en trozos pequeños, la calabaza pelada y en dados de tamaño medio-grande, las hojas de laurel, los tomates secos, el pimentón, la sal, el aove y el suficiente agua como para que lo cubra todo y además haya un par de dedos de agua de más).

A continuación cerraremos bien la olla expréss y la tendremos a fuego medio-bajo durante 30 minutos (desde que suba el pitorrillo). Pasado este tiempo apagaremos el fuego y la abriremos en un rato, cuando haya expulsado toda la presión.

Servimos y disfrutamos.


Si además le añadimos judías verdes en trozos y acelga, tendremos un maravilloso cocido sevillano, el que se ha hecho en mi casa de toda la vida,del que disfruto desde que era pequeña (aunque ahora sin ningún producto de origen animal). Esta receta es sólo una versión para cuando no se tienen todos los ingredientes en casa pero apetece comer este plato, como me ha pasado a mi en más de una ocasión.

También podemos añadirle cereal integral si nos apetece un plato más contundente.  A veces cuando me sobra mucho caldo le echo arroz integral al día siguiente, y queda buenísimo. Cascote le llamamos allí. Está de vicio, y si no ya me contaréis.

Espero que os guste. Perdonad la calidad de las fotos pero últimamente sólo las hago con el móvil entre otras cosas para subirlas a instagram,que es la red social en la que estoy más activa (podéis seguirme por allí también si os apetece). Ya sabéis que este humilde blog no tiene ningún interés en convertirse en un blog profesional, sino que es un sitio en el que disfruto escribiendo y compartiendo las cosas que me interesan y me resuenan por dentro, así que para mí a veces, la foto y la estética viene a ser lo de menos (me gusta la comida real y casera del día a día, sin frustraciones, sin más pretensión que la de nutrirnos y disfrutar con su sabor). Nos vemos pronto. ¡Feliz miércoles!

martes, 2 de febrero de 2016

Meriendas en Punto Vegano (Madrid).

Fachada Punto Vegano. Foto sacada de su página de facebook. 

El fin de semana pasado de nuevo disfrutamos de un bonito día paseando por la capital. Nos encanta disfrutar del buen tiempo (sí, en esta época, la cosa se debe de estar poniendo muy seria con el cambio climático), de un día en pareja sin el estrés del día a día, de probar y conocer sitios nuevos...

Es por ello que por la tarde nos fuimos a merendar al restaurante Punto Vegano. Unos días antes había visto en su página de facebook que dan meriendas de jueves a domingo (que son los días que abren) de 17:00 a 20:00 horas, así que ni cortos ni perezosos nos dirigimos a la C/Luisa Fernanda nº 27, muy cerquita del famoso Templo de Debod.

Merienda 100% vegetal

Lo que nos encontramos allí fue un restaurante vegano pequeñito pero muy coqueto, con muy buen ambiente y con unos dulces de esos que entran por los ojos, que además están buenísimos. Nosotros pedimos café con leche de almendras, té indio chai, una porción de tarta de almendras, limón y coco y una cookie con pepitas de chocolate. Como ya os he dicho todo estaba buenísimo y todo era vegano, sin ingredientes de origen animal. También nos gustaron los precios, bastante asequibles, y el trato al cliente, ya que nos atendieron todo el tiempo con la mejor de las sonrisas. Sin duda alguna volveremos, pero la próxima vez para comer o cenar, ¡nos morimos de ganas por probar las cositas que vimos en la carta!

Visto en Pinterest, aquí

Si os animáis a ir, y ya que estáis por la zona, tampoco os podéis perder el curioso Templo de Debod, ni por supuesto el Parque del Oeste, que es donde este mágico templo egipcio se encuentra. También tenéis cerca la Plaza de España y la Gran Vía, por si os van los planes 100% urbanitas. Desde luego, un buen plan para repetir de vez en cuando.

¿Vosotros habéis ido a este restaurante? ¿Os ha gustado? Puedes compartir con nosotros tu experiencia. ¡Feliz martes!