lunes, 19 de septiembre de 2016

Vivir el momento presente.



Vive el momento presente. No vivas como si tu vida nunca fuese a terminar. No vivas pensando que más adelante harás lo que te gusta, porque puede que ese futuro nunca llegue. No desperdicies el presente, no pienses que tu verdadera vida empezará en otro momento, tu verdadera vida es el hoy, es el ahora. El hoy es lo único que tenemos. ¡Aprovéchalo!

Lucha por tus sueños desde hoy. Crea tu presente, también tu futuro pero empieza por hoy que es lo que realmente tienes. Disfruta cada día. No aplaces ser feliz. No te dejes llevar por lo que se supone que se espera de ti. Sal del bucle, del vivir en modo piloto automático, de ser un zombie. 

Hace tiempo un amigo que se marchó inesperadamente me enseñó todas estas lecciones. De un día para otro, casi sin darme tiempo ni a respirar. Ya han pasado más de diez años, pero nunca olvidaré todo lo que aprendí. Y por supuesto, nunca dejaré de hacer lo más importante, ponerlo en práctica. Hacerlo realidad.  

5 comentarios:

Las Cosas de Rocío dijo...

Gracias por el post, Caro. Hace tiempo que quiero dejar un comentario, pero para algunas cosas es necesario tomarse ese tiempo, y no ir a la bulla y escribir cualquier cosa.

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, supongo que tú también has leido a Eckhart Tolle. A mí me llega mucho (hay gente a las que no le dice nada, pero yo soy muy fan suya).

Hace ya más de 20 años perdí a un hermano, se resbaló en el hielo por la montaña en Sierra Nevada, y no pudo agarrarse a nada. Era una persona de esas que viven el momento, a veces me fastidiaba que cogiera la fruta más grande (en casa nos habían enseñado que "se coge la que tengas más cerca") y su tren de vida me resultaba demasiado, pero él vivía con los cinco sentidos y la gente lo quería. Cuando se fue me alegré de que cogiera la fruta más grande, de que viviera a tope. Me di cuenta de que no le conocía bien, a pesar de ser mi hermano, y esto me dió mucha pena, pero me enseñó a quererme a mí misma y disfrutar de la vida.

Un beso gordo!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Rocío!

La verdad es que tengo un libro de Eckhart Tolle pero que no me he leído. Tengo pendiente hacerlo, aunque creo que tardaré un poco porque ahora estoy centrada en otros, sobre todo de embarazos, que es mi presente ahora mismo. Aunque intuyo que me gustará. Eso sí, todo lo que digo es porque lo pienso, por mi experiencia y porque es mi manera de ver el mundo y la vida. Si luego coincide con lo que promulga este señor, genial, me encanta este tipo de pensamiento positivo.

Siento mucho lo de tu hermano, la verdad es que es muy triste perder a un ser querido. Y muy duro. Me resulta familiar la historia, la forma de ser de tu hermano, porque mi amigo era así. Vivió poco pero lo que vivió fue a tope. No se perdía ni una. Cada día era feliz, fuese lunes o viernes. Siempre hacía cosas que le hicieran sentir bien. No postergaba nada. La verdad lo admiraba, y cuando murió me alegré de haberlo visto vivir así, lloré por haber tenido tan poco tiempo para estar en esta vida, pero al menos tenía el consuelo de que lo que había vivido lo había aprovechado al 100%. Y nosotras tenemos que hacer lo mismo, VIVIR en mayúsculas. Porque no podemos ser tontas, que para algo tenemos la suerte de estar aquí. Y lo que dure que sea a tope.

Un abrazo preciosa y muchas gracias por haber compartido tu historia conmigo. Te has abierto mucho y te lo agradezco de corazón. Un abrazo fuerte!!

Las Cosas de Rocío dijo...

Muchas gracias Caro, por contarme lo de tu amigo, así era mi hermano, es curioso, es como si estas personas pasaran más rápido por la vida.

Y ahora: ENHORABUENA!! Mi imagino que estarás muy ilusionada, con lo cariñosa que tú eres... :-) Cuidate mucho (que estoy segura que lo harás) y disfruta de tu embarazo.

Un beso grande!

Rosa Urroz dijo...

Caro te felicito por tu blog, he leído de golpe unas cuantas entradas y eso que hace media hora que acabo de descubrirlo. Creo que tengo tarea para largo, ya que me has dejado muy sorprendida por tu madurez, sensibilidad, tu manera de ser y pensar y sobre todo por ese optimismo de vida que irradias.
Un beso. http://paprikaenlacocina.blogspot.com.es/

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Rosa! perdona que haya tardado tanto en contestarte, pero es que he estado un poco desconectada de la blogosfera últimamente...

Te doy un millón de gracias por el comentario taaan bonito que me has dejado, la verdad es que me ha alegrado el día recibirlo, y es todo un orgullo para mí saber que te ha gustado descubrirme y leerme un poquito. Cada vez que quieras, que sepas que ¡esta es tu casa!

Te mando un abrazo muy grande y me voy derechita a leerte, que veo que tu también tienes blog y no me lo voy a perder por nada del mundo. ¡Un abrazo!