jueves, 30 de junio de 2016

Nuestro viaje a la Riviera Maya.

Portal Maya en Playa del Carmen

Sé que hace mucho que no escribo a pesar de haber prometido retomar el blog, pero quiero que sepas que por fin estoy de vuelta y con muchas ganas de quedarme. Me apetece mucho volver a escribir asiduamente y hacer de este rinconcito un espacio aún más mío si es que eso es posible. Dicho esto me centro en el post de hoy, nuestro viaje a la Riviera Maya.

El hotel tenía colores muy alegres, ¡era precioso!

La piscina toda una maravilla

Desayunos junto al mar, cómo os echo de menos

Lo primero que pensamos cuando decidimos hacer este viaje fue que queríamos hacerlo por libre, sin paquetes vacacionales ni todos incluidos. La Riviera Maya es una zona bastante segura para hacer turismo así que por ese lado no teníamos problema. Eso sí, cambiamos rápidamente de idea en cuanto comenzamos a investigar un poco y vimos que ¡salía mucho más caro viajar por tu cuenta! (y más si te pones a organizarlo de imprevisto dos semanas antes de la fecha, en pleno mes de abril...). La Riviera Maya es una zona pensada para el turismo de grandes hoteles, de resorts todo incluido, así que al final decidimos "sacrificarnos" un poco y sucumbir ante esta opción...

El hotel elegido fue el Catalonia Playa Maroma, en opción Privileged, y desde luego fue todo un acierto. El hotel era precioso, tranquilo, familiar, sin colas a la hora de comer o cenar, con opciones para vegetarianos en el buffet y los restaurantes, con un personal muy amable (especialmente los camareros de la playa y la piscina, que te traían las bebidas hasta la hamaca siempre con una sonrisa), con una piscina estupenda, situado en una de las mejores playas de la zona...

Os recomiendo el cóctel de la izquierda, un mango coconut, ¡riquísimo!

Playa Maroma

El primer día lo pasamos viajando (llegamos justo para cenar, tomarnos un rico coctel e irnos a dormir), y el segundo día estuvimos de relax disfrutando de las instalaciones y de la playa del hotel (Playa Maroma), que por cierto está considerada como una de las mejores playas del Caribe.

Templo de Kukulcán, en Chichen Itzá

Ruinas en Chichén Itzá

Al día siguiente nuestro tour operador local nos recogió en el hotel antes de amanecer para disfrutar de nuestra primera excursión por tierras mexicanas. Visitamos Chichén Itzá, el Cenote Ik Kil, Ek Balam y una Aldea Maya.

Si viajas a México, Chichén Itzá es la zona arqueológica que no te puedes perder (y es que según la Unesco y desde 1988 es Patrimonio de la Humanidad). Sin duda un imprescindible en nuestro viaje desde el primer momento, y uno de los mejores recuerdos del viaje que me llevo.

Dentro de la ciudad maya de Chichén Itzá hay que destacar el Templo de Kukulkán, que en una votación global fue elegido como una de las nuevas 7 maravillas del mundo moderno. Además esta estructura demuestra los profundos conocimientos de matemáticas, acústica, geometría y astronomía que los mayas poseían. Desde luego todo un misterio.

Cenote Ik Kil


Después de una mañana estupenda pero muy calurosa en Chichén Itzá agradecimos bastante nuestra refrescante parada en el Cenote Ik Kil. Los cenotes son lugares mágicos creados por la naturaleza que los mayas consideraban sagrados y en los cuales realizaban distintos rituales y ceremonias. Hay muchos cenotes de distintos tipos en la península de Yucatán, pero Ik Kil es especial por su majestuosidad. Además algo que lo caracteriza es su gran profundidad. No en vano ha sido elegido en varias ocasiones por Red Bull para realizar las competiciones mundiales de saltos de altura (podéis ver el vídeo para disfrutar un poquito del espectáculo).

Posando con mi marido

Acrópolis

Friso de escayola

Nuestra siguiente parada fue en las ruinas arqueológicas de Ek Balam. Merece la pena conocerlas ya que son muy diferentes a las de Chichén Itzá. Lo más interesante de este lugar es la Acrópolis, que es la estructura más grande del conjunto arqueológico, la cual contiene un friso de escayola muy peculiar (imita las fauces o colmillos abiertos de un monstruo o serpiente), y que además se encuentra en un perfecto estado de conservación.

Mujeres haciendo tortillas de maíz en la aldea maya

Niños mayas

La última parada del día fue en una aldea maya. En este punto la verdad es que tuvimos sentimientos encontrados. Por un lado queríamos conocer como viven los mayas en la actualidad e interactuar con ellos, pero por el otro tuvimos la sensación de estar participando en una especie de show organizado por el tour operador que habíamos contratado. Fue emotivo conocer a los niños mayas y entregarles algunos regalos (ya que nos habían informado de que necesitan lápices, cuadernos, colores, ropa, juguetes...) pero nos fuimos de allí con un sentimiento agridulce, tipo "hombre blanco rico viene aquí a ver el espectáculo a cambio de unas migajas para con los niños pobres"...Aun así me parece interesante el querer acercarte de alguna manera a la cultura local, a las personas que de verdad habitan aquellas tierras al margen de los turistas. Nosotros intentamos hacerlo lo mejor que pudimos y supimos.

Iguana

Con mi amigo el coatí

El cuarto día lo pasamos en el hotel. Creo que en este tipo de viajes lo mejor es intercalar un día intenso de excursión con otro más tranquilo en el hotel disfrutando de todo lo que ello puede ofrecerte: playa, zumos naturales, buen comer, relax...Aparte de convivir con los animales salvajes que viven en los alrededores: coatís, iguanas... Eran muy lindos y para mi fue toda una oportunidad el poder acercarme a ellos siempre desde el respeto y la libertad.

Ruinas arqueológicas de Tulum

Disfrutando del Caribe Mexicano

Llegó el día de la segunda y última excursión con nuestro tour operador.  En esta ocasión visitamos las ruinas de Tulum, playa Paraíso, Gran Cenote y Cobá.

A primera hora de la mañana nos llevaron a Tulum, para conocer sus ruinas arqueológicas. De todas las construcciones de este lugar destaca la denominada como "El Castillo", la cual cumplía la función de faro para con los navegantes mayas, ya que cuando viajaban en sus embarcaciones les evitaba chocar contra el arrecife de coral.  Además en mi opinión personal el principal encanto de este lugar es la ubicación en la que se encuentra, digna de una bella postal. Y es que las vistas le dan a este pintoresco lugar un encanto especial.

Foto sacada por uno de nuestros compañeros de excursión

Tras nuestra visita cultural nos dirigimos a Playa Paraíso, muy cerquita de las ruinas arqueológicas de Tulum. Allí pudimos disfrutar de un refrescante baño junto a nuestros compañeros de excursión. He de decir que formamos un grupo bastante majo en las excursiones. No puedo dejar de nombrar a Íñigo y Cris, David y Merce, David y Ana y a Fran y Ana, porque la verdad es que disfrutamos mucho de las excursiones en gran parte gracias a ellos. Es muy agradable coincidir con gente así (simpática, divertida, dispuesta, activa, compañera, con una gran calidad humana...), fue toda una suerte y desde luego una gozada compartir esos días tan bonitos con ellos. ¡Muchas gracias chicos!

Gran Cenote

Tras nuestro chapuzón en la playa visitamos el Gran Cenote. Este cenote es totalmente diferente al que habíamos conocido unos días antes (el cenote Ik Kil), ya que es ideal para snorquelear y admirar las estalactitas y estalagmitas que allí se encuentran (además de la vida submarina que habita en él). Es el cenote más famoso de la zona, toda una maravilla para disfrutar de un buen baño mientras lo vas explorando.

Esperando la comida vegetariana con nuestros compis de excursión

Comida mexicana

Todavía nos quedaba por conocer Cobá, pero antes de eso hicimos un alto en el camino para comer. Esos días nos hartamos a comer frijoles con arroz, tacos vegetales con tortillas de maíz, burritos vegetarianos, guacamole, frutas tropicales, mazorcas de maíz... Todo muy rico pero teniendo mucho cuidado con el picante, ya que se lo echan a todo y desde el punto de vista de nuestro paladar europeo ¡se les va de las manos!

Pirámide en Cobá (Nohoch Mul)

Vistas desde lo más alto de la pirámide

Observatorio Astronómico en Cobá

Nuestra última parada del día fue en Cobá. ¡Estaba deseando conocer estas ruinas! Y es que ocurre como en las ruinas de Tulum, no sólo es importante el yacimiento arqueológico en sí mismo, sino que es una maravilla el lugar donde se encuentran (en esta ocasión en medio de una bonita selva).

Cobá es bastante grande y hay un buen trecho desde donde te cobran la entrada hasta la pirámide principal. Existen tres opciones para el traslado, ir andando, alquilar una bicicleta o pillar un tricitaxi (un triciclo en el que os lleva un local a modo de taxi). Nosotros escogimos esta última opción ya que se decidió en grupo y lo mejor era ir todos juntos.

Lo más divertido de este lugar es escalar la pirámide maya, de 42 metros de altura. Hay que tener mucho cuidado porque los escalones están tan desgastados que resbalan muchísimo, sobre todo al bajar. Por eso es muy importante hacerlo muy cerca de la cuerda central. Una vez arriba hay que aprovechar para hacer fotos, ya que las vistas son tremendas. Un lugar para disfrutar.

En la gloria 

El sexto día de nuevo lo pasamos en el hotel. Playa, piscina y zumos naturales a tutiplén.

Playa de Akumal

Foto vista en Pinterest, aquí

Al día siguiente salimos de excursión, pero esta vez por nuestra cuenta. Por la mañana cogimos una Van (transporte colectivo) desde la carretera federal y nos dirigimos hacia la playa de Akumal. Una vez allí pudimos cumplir uno de nuestros sueños más preciados de este viaje, nadar con tortugas en plena naturaleza, con total libertad.

Cenote Cristalino

Cocos frescos

Más tarde nos dirigimos hacia un nuevo cenote por descubrir. Elegimos el Cenote Cristalino, ya que nos lo había recomendado un joven local, cuando viajábamos en la Van. Desde luego fue todo un acierto, pues allí no encontramos tanto turista como en otros lados, sino gente local que había ido allí a disfrutar. Gozamos de un ambiente muy tranquilo, nada masificado, comiendo y bebiendo coco fresco, pura delicia que nos encanta.

Capilla de Nuestra Señora del Carmen

Frutas con chili limón

La última parada del día la hicimos en Playa del Carmen. En realidad este sitio es el primero que suelen visitar los turistas, ya que allí suele haber buenos precios para los cambios de moneda, pero a nosotros como nos venía bien sacar directamente en pesos del cajero del hotel, dejamos esa visita para el último día.

Playa del Carmen es el lugar turístico por excelencia. Allí está la Quinta Avenida, una calle peatonal, larga y paralela a la playa, con muchas tiendas, bares, restaurantes...enfocados a los turistas. Nuestra recomendación es que no compréis allí a no ser que necesitéis algo de urgencia, porque sale todo mucho más caro. Eso sí, dar un paseo por allí y cotillear, siempre es buena idea.

Muy cerca nos encontramos con la Capilla de Nuestra Señora del Carmen (muy curiosa por su cristalera), la misma playa perfecta para bañarse, el ferry para viajar a la isla de Cozumel, el monumento "Portal Maya", los puestos de fruta fresca con chili limón, de los que tanto disfrutamos...

De cena en el restaurante mexicano

El día siguiente lo pasamos en el hotel. De nuevo playa, piscina, tranquilidad, comidas y cenas deliciosas...Fue nuestro último día disfrutando del Catalonia Playa Maroma, con mucha pena tocaba despedirse de la Riviera Maya.

Y ya...¡¡de vuelta a España!! Que también llega un momento en el que se echa de menos el hogar. Pero muy felices y contentos por haber vivido esta experiencia maravillosa.

Ya solo me queda darte la enhorabuena si has llegado hasta aquí, ¡ya que este post es muy largo! Y decirte que si tienes pensado viajar pronto a Riviera Maya y tienes alguna duda no dudes en dejarnos un comentario, si podemos ayudarte lo haremos. ¡Hasta siempre Riviera Maya!

12 comentarios:

Las Cosas de Rocío dijo...

Qué viaje más bonito, Caro!! Envidia me da de las playas y todo lo que habéis visto ;-) Y ahora al veranto de aquí. Os deseo un buen verano.
Besitos!

DavidCM dijo...

Fantástico post, Carolina. Enhorabuena.
Todo un placer leerte y, sobre todo, haberos conocido a Paco y a ti.
Pd:Ya sabes que como fisioterapeuta de Paco, me preocupo por él:¿qué tal su tobillo?

Ana Fernández dijo...

Suscribo lo de David, Carolina, fantástico post . Y para mí también fue un placer el haberos conocido... la verdad es que formamos un buen equipo, jeje. Un abrazo, pareja!!

Jessica Fernández Granja dijo...

Me has recordado lugares que visite y otros que quedaron pendientes, hace ya 5 años que fui y aunque hay mil lugares que recorrer por el mundo algún día tendré que volver, me encanto!!! me alegro de que vosotros también disfrutarais

Ana Sánchez Marcos dijo...

Muy bien Carolina! Lo bueno se hace esperar. Ha sido una gozada leerlo e ir recordando ese paraíso...aaay!Volveremos.Enhorabuena y ojalá nos volvamos a ver.
Ana

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Rocío! La verdad es que fue un viaje maravilloso, y como bien dices, ahora a disfrutar del verano de aquí :) Eso sí, la playa nos queda un poco lejos (con lo ue nos gusta) y este año no podemos ausentarnos de casa por nuestra gata, que está muy malita y hay que "vigilarla" a diario, pero siempre nos quedarán las piscinas de cloro y las naturales que hay cerquita de Madrid. ¡Un abrazo guapa!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola David! Muchas gracias por tus felicitaciones :) para mí es todo un honor recibirlas ya que tu también estuviste allí.

Lo del fisio fue muy bueno...jajaja por poco no me dejan a mi marido allí. La verdad es que nos reímos mucho con vosotros y lo pasamos genial, en cuanto podamos os tenemos que hacer una visita a Ocaña. ¡Un abrazo para ti y otro para Merce!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Ana! Muchas gracias, me alegro mucho de que te haya gustado el post, ¡espero que te haya hecho revivir momentos mágicos! Ha sido un placer conoceros. ¡Un abrazo para ti y otro para David!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Jessica! ¡Como me alegro de que mi post te haya hecho recordar tu viaje! Comentarios como el tuyo hacen que merezca la pena publicar estos resúmenes. La verdad es que la Riviera Maya es un sitio al que ir al menos una vez en la vida...¡Un abrazo bonita!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola Ana! La verdad es que he tardado un poquillo en escribirlo, ¡pero mejor despacito y con buena letra! jejeje Para mí esto es parte del viaje, cuando llegas a casa y recuerdas todo lo vivido...¡que ha sido tanto! Y todo un placer conoceros, ¡muchos besos para Fran y para ti!

María Patiño Veg dijo...

Buenas!.Y de opciones veganas que tal?.Estoy pensando ir para el año y tengo miedo a no tener muchas opciones.Gracias.

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola María!

Pues mira, sin comer no te quedas porque alguna opción siempre hay en el buffet libre (aunque lo hagan sin querer, sin saber ellos mismos que eso es vegano), pero muchas lo que se dice muchas opciones no hay. En el desayuno y en el buffet podríais comer, pero luego en los restaurantes a la carta la opción es prácticamente nula. En el buffet siempre había fruta, ensaladas, panes, pastas, patatas fritas o asadas, alguna crema del día, zumos naturales, nachos, guacamole, verduras a la parrilla, arroces...te puedes hacer un platito combinado con lo que haya ese día, pero te dará pena poder elegir entre tan pocos platos con lo grande que es aquello después de haber pagado el todo incluido. Tendrías que hacer el viaje pensando en disfrutar más de la experiencia, de las excursiones...que del todo incluido, porque ahí los vegetarianos y no te digo ya los veganos, no amortizamos. Eso sí a nosotros nos salia de todas formas mejor de precio contratándolo todo junto que yendo por nuestra cuenta, así que es cuestión de priorizar y decidir. Si vas espero que te lo pases genial. ¡Un abrazo!