viernes, 7 de agosto de 2015

Mi gran boda vegana.

¡Que vivan los novios!

Hace poco más de un mes, tuvo lugar mi gran boda vegana. Ya os lo comentaba en el post anterior, ¡ya soy una mujer casada!

Paco y yo decidimos casarnos a finales del verano pasado, y en menos de un año y gracias a la gran ayuda de nuestros amigos Estela e Iván de Nutrición Esencial (que se han portado con nosotros como los mejores wedding planners del planeta), hemos sido capaces de organizar nuestra gran boda vegana.

Me apetece mucho compartir con vosotros ese gran día, aparte de que porque fue una boda muy emotiva y preciosa (que no voy a decir yo, después de que haya sido uno de los días más felices de mi vida), porque es una prueba de que las bodas pueden ser coherentes, acorde a como los novios son, y en nuestro caso decidimos que ese día nada podía ser más bonito que una celebración libre de sufrimiento animal.

Foto vista en el Pinterest de Normandie Ondarreta

El lugar elegido para el evento fue el restaurante Normandie Ondarreta, situado en el Molar (Madrid). Este restaurante fue todo un marco idílico para nuestra boda. Es un lugar precioso, con unos jardines muy bonitos en los cuales nos casamos al aire libre, cuenta con un pequeño parque en el que se divirtieron los niños, la atención hacia nosotros por parte del personal fue estupenda, la comida, vegana y muy rica... Sin duda alguna lo recomiendo al 100% si estáis pensando organizar alguna celebración familiar.

Milhojas de berenjena, calabacín y tofu con mermelada de tomate

Escalopines de seitán a las 5 pimientas con manojito de trigueros

Milhojas de nata (100% vegetal) con crema, fresas y kiwi

En cuanto a la comida, como ya os he dicho, fue toda vegana (a pesar de no ser un restaurante vegano, en Normandie Ondarreta supieron tratarnos muy bien). Nos decantamos por cóctel, menú con tres platos, postre y sorbete.

El cóctel nos encantó, ibas probando bocados de preparaciones totalmente deliciosas: croquetitas caseras de setas, crepes de ensaladilla rusa, cazuelita de arroz meloso con verduras, pincho de "gambas" en tempura, corazones de alcachofas en buñuelo, canutillos de brick y tofu con puré de manzana,...La verdad es que gustó a todo el mundo, fue un éxito total.

A continuación degustamos el menú principal: Salmorejo con crujiente de cebolla, Milhojas de berenjena, calabacín y tofu con mermelada de tomate, Escalopines de Seitán a las 5 pimientas con manojito de trigueros, Sorbete de mango y de postre Milhojas de nata, crema, fresas y kiwi.

Candy bar Go vegan!

Tras la comida teníamos preparada una sorpresilla, un Candy Bar vegano que prepararon los chicos de Nutrición Esencial: cake pops, panteras rosas, muffins variados...a mi me encanta el dulce, y la pantera rosa fue mi favorito (¡aunque todo estaba delicioso!).

Hecho a mano con mucho amor

Como detalle para los invitados preparamos nosotros mismos unos jabones artesanos. Cada jabón tenía una forma diferente y por supuesto los envasamos a mano y con un sello personalizado. Y para los más pequeños, ¡pomperos!

¡Para los momentos más divertidos del día!

También preparamos un Photocall, con disfraces y frases divertidas para los invitados. Mayores y niños se hicieron muchas fotos, jugaron y lo disfrutaron.

Los peques de la boda se estaban divirtiendo

Con Iván, Estela y Antu, ya son como de nuestra familia

Fueron felices, ¡y comieron seitán!

Nuestra boda fue muy íntima y sencilla, sólo familia y amigos cercanos. Comimos, charlamos, bailamos... Para nosotros fue precioso que tanta gente nos demostrara su cariño, viajaran desde Andalucía, Barcelona o Galicia solo para venir hasta Madrid a acompañarnos en nuestro día. Los niños acabaron descalzos en el jardín, los mayores charlaban, reían, compartían nuestra dicha con nosotros. Fue muy especial, Paco y yo nos mirábamos y no hacíamos más que sonreír, nos abrazábamos, nos besábamos,...sin duda alguna será un día que jamás olvidaré.

Y unos días después, nos fuimos de luna de miel. Pero esto ya da para otro post, así que pronto habrá crónica de nuestro viaje a Menorca. Un viaje que hicimos ¡al paraíso!

2 comentarios:

Las Cosas de Rocío dijo...

¡¡Muchísimas felicidades a los dos!! Os deseo que seáis muy felices. Al menos habéis empezado bien :-)
Yo también me casé al aire libre y la comida fue de fabricación casera (la hicieron las amigas de mi madre) y vegetariana (aún no éramos veganos). Todo estaba buenísimo, pero en aquella época no había conciencia de vegetarianismo, defensa de los animales, etc. y hubo quien se quejó :-( Yo les dije que eran libres de venir o no.
De todas formas tengo un recuerdo maravilloso de aquel día. Ten por seguro que no lo olvidarás jamás :-)
Un beso grande!

Pekeña Carolina dijo...

¡¡Gracias Rocío!! Eso esperamos, ser muy felices!! :)

Seguro que tu boda fue preciosa también, hace poco he estado en la de una amiga, también al aire libre y como tú con comida casera (aunque en su caso no vegetariana, excepto para nosotros que nos hicieron cositas muy ricas). Y debo decir que la sencillez y calidez de que los tuyos te ayuden a prepararlo todo se notó en el ambiente, a veces no hacen falta grandes cosas para tener un día inolvidable.

En la nuestra también hubo un par de familiares no muy contentos con que la comida fuese vegetariana para todos (pero luego bien que comieron allí), pero nosotros no íbamos a echarnos atrás, es un tema de ética y conciencia, y al final para mí fue precioso hacerlo así, e incluso en general triunfó y hubo gente que no había probado nunca el tofu o el seitán y que les encantó y hasta repitieron.

Y sí, es un día para recordarlo siempre. Nosotros estábamos felices y sonrientes, fue un dia estupendo. ¡Un abrazo!