martes, 25 de agosto de 2015

Luna de Miel en Menorca.

Los recién casados en la Cova d´en Xoroi

Después de nuestra Gran Boda Vegana tuvimos la suerte de poder disfrutar de una luna de miel preciosa. Queríamos que este viaje tan especial nos sirviera para desconectar y disfrutar sin prisas de nuestro amor, nos apetecía playa pero nada de lugares masificados, sino más bien un sitio tranquilo y slow, en el que nos sintiéramos como en el paraíso y la naturaleza nos sorprendiera a cada paso. Todas estas características las cumplía con creces la isla de Menorca, así que ¡para allá que nos fuimos!

Nuestra coqueta habitación en el Hotel Albranca

Desayunos ecológicos

Desayuno de reyes: Leche vegetal con muesli crunchy, melón, pan artesano con tomate y pimientos, avellanas, dátiles, cerezas, zumo de naranja natural y yogur eco. 

Para alojarnos durante nuestra estancia elegimos un hotel con mucho encanto situado muy cerquita del centro de Ciutadella, el Hotel Albranca. Con una decoración preciosa, su punto fuerte es un patio enorme que da mucha vida al hotel, y que es ideal para desayunar o simplemente sentarte por la noche a tomar el fresco. Un hotel idílico para unas vacaciones slow.

Desde el primer momento Yola y Jesús hacen que te sientas como en casa. Yola prepara cada mañana los desayunos, hace el pan casero, bizcochos, mermeladas, las conservas, prepara la fruta fresca...en cuanto te levantas te preguntan si te apetece un zumo de naranja natural recién hecho, un café,...los desayunos tenían una calidad estupenda, ya que eran artesanos, ¡y todo ecológico! Eso es algo que nosotros valoramos muchísimo y que nos encantó durante nuestra estancia. Jesús es el anfitrión perfecto, te da todo tipo de detalles sobre qué visitar en la isla, y he de decir que sus recomendaciones siempre fueron muy acertadas. Gracias a lo bien que nos orientaba cada día, tuvimos la suerte de poder disfrutar de los mejores rincones de Menorca. Además es un gran conversador, y fue un gusto tenerlo cerca durante nuestras vacaciones.

Foto sacada de Grup El Carme

Otra cosa que nos gustó mucho del hotel, es que por ser clientes del Albranca teníamos acceso gratuito a la piscina del hotel Tres Sants. Fuimos un par de días y las dos veces tuvimos la suerte de tener la piscina solo para nosotros. ¡Pura delicia!

Patatas al horno a las 3 salsas 

Wok de espaguetis con champiñones y jengibre

Seitán con cebolla caramelizada y puré de patatas

"Oliaigua" o Sopa típica de Menorca con pan e higo

Patatas africanas con seitán

Wok de verduras con tofu y cus-cús oriental

Ahora (ya que este es un blog vegetariano), os voy a contar qué tal nos apañamos con la comida. He de deciros que cada vez que nos vamos de vacaciones preferimos no obsesionarnos con este tema, dejamos un poco que todo fluya, no queremos vivir pendientes de hacerlo todo perfecto o como lo haríamos en casa, sino centrarnos en disfrutar de esos días. Pero lo cierto en que en este viaje nos hemos podido apañar bastante bien.

Esto ha sido fundamentalmente gracias a dos cosas, por un lado los desayunos de campeones del Hotel Albranca, y por el otro tener cerca, en la misma Ciutadella, el restaurante vegetariano/vegano Fang i Aram. Este restaurante es sin duda alguna ¡uno de los mejores que hemos probado nunca!. Son muy simpáticos y te atienden genial, pero lo más importante y por lo que repetimos varias veces es porque la comida está deliciosa, ¡exquisita!. En este sitio por ejemplo probamos un plato típico de Menorca, el Oliaigua, que nos cautivó, las patatas al horno con 3 salsas que las hacen como nadie, y el seitán que probamos de diferentes maneras y a cada cual más buena. Los zumos naturales también estaban muy ricos. Bueno, en realidad es que todo lo que probamos ¡estaba muy rico! Y normalmente la mayoría de las opciones son veganas, incluidos los postres. Tienen una terracita muy agradable donde cenar muy plácidamente en verano. Y entre semana tienen menú al medio día. Si estáis en Menorca, ¡no os lo podéis perder!

Atardecer en la Cala de Algaiarens

¡Y ya llegó el momento de contaros lo bonita que es Menorca! El primer día llegamos por la tarde, así que sólo pudimos disfrutar durante un par de horas de la cala de Algaiarens (La Vall). Pertenece a la costa norte y está muy cerquita de Ciutadella. Allí pudimos contemplar un atardecer precioso, el primero de todos los que aún estaban por llegar...

Cala del Pilar

No me digáis que no es preciosa

El segundo día en la isla lo pasamos en la Cala del Pilar. Personalmente es mi preferida, aunque Menorca está llena de calas preciosas, pero esta es que realmente me cautivó. ¡Es mágica! Eso sí, para llegar hasta ella te lo tienes que currar un poquito, y recorrer un camino en medio del bosque de al menos 30 minutos. Pero sin duda alguna, merece la pena, y además el sendero tiene mucho encanto, con su vegetación mediterránea y en el que se camina muy bien porque alternas sol y sombra.

Eso sí, como la mayoría de las calas y playas que visitamos, son prácticamente vírgenes, tranquilas y con un especial interés natural, por lo que no hay servicios ni comodidades. Por eso hay que ir bien preparado con agua fresca, algo de comida y por supuesto con la sombrilla. Y un imprescindible que no debe faltar en tu visita: civismo, y amor y respeto por el medio ambiente.

En el Puerto de Ciutadella

Por la noche salimos a conocer Ciutadella, y su bonito puerto nos cautivó. Ideal para pasear de noche y mezclarte con todo su ambiente. De día la ciudad también es digna de visitar, con calles muy peculiares y bonitas, y un mercado estupendo los sábados por la mañana que nosotros por supuesto que no nos perdimos el cuarto día que pasamos en la isla, y que aprovechamos también para disfrutar la piscina del Tres Sants.

De camino a Pregonda

Pregondó

Pregonda

El tercer día lo pasamos muy cerquita de la Playa de Binimelá, a ratos entre la Cala de Pregondó y la Cala de Pregonda. Las tres sitios son preciosos, aunque yo me quedaría con Pregonda por ser la cala más alejada del parking y por lo tanto la más tranquila. Para llegar hasta ellas debes andar un buen rato, unos 15 minutos para la primera playa, y sumarles otros 15 para la segunda y un poco más para la tercera. El camino no es para tanto, pero se hace duro porque no hay ni una sombra, y en los meses de verano y en general días de calor pues cuesta un poco y se lleva algo peor. Pero todo tiene su recompensa, te recomiendo andar un poco y disfrutar de estas preciosas calas, son una maravilla.

Atardecer en el Faro de Punta Nati

Monumento Talayótico

Por la tarde nos acercamos al Faro de Punta Nati. Queríamos disfrutar ese día de un bonito atardecer en la isla, y vaya si lo conseguimos. El entorno del faro es espectacular, con acantilados y formaciones rocosas que hacen que la contemplación del atardecer sea aún más especial. También hay monumentos y restos Talayóticos cerca, que aportan misticismo y magia al lugar.

Playa de Binigaus

En el Chiringuito Es Bruc

El quinto día cambió el viento y nos fuimos al sur. Elegimos la Playa de Binigaus para pasar el día. Binigaus es una playa larga, de arena fina, agua limpia y cristalina, y al contrario que la mayoría de las calas que visitamos, con muy fácil acceso. Si no quieres caminar absolutamente nada, simplemente puedes quedarte en la playa de Santo Tomás. Pero si te apetece una pequeña caminata puedes ir recorriendo la playa hasta encontrar tu lugar ideal. Además al ser tan larga y a pesar de su fácil acceso no está muy masificada, ya que al ser grande, hay sitio para todos.

El lugar cuenta además con un chiringuito a pie de playa, llamado Chiringuito Es Bruc. La opción vegetariana (y sobre todo vegana) es casi inexistente, pero con tal de disfrutar de las vistas, el tamaño de las raciones y los precios, merece la pena comer un día allí, o simplemente ir por la tarde y sentarte a tomar algo. Las opciones: ensalada verde, pimientos del padrón, pan con ali oli o con tomate, tortilla de patatas, lasaña de verduras,...

Naveta des Tudons

El sexto día decidimos que ya era hora de visitar la Naveta des Tudons. Es el monumento prehistórico más famoso de Menorca, así que si estás en la isla tienes que ir a visitarlo sí o sí. Una de las razones es porque se cree que es el edificio íntegramente conservado más antiguo de toda Europa. Impresionante, ¿verdad? Y otra porque la cultura talayótica es una parte fundamental del encanto de Menorca.

Macarella

Macarelleta

Ese mismo día por la tarde quisimos improvisar y visitar dos de las calas más famosas de la isla: Cala Macarella y Cala Macarelleta. Como veis en las fotos son muy bonitas, su entorno es realmente espectacular y privilegiado, pero si os digo la verdad, fueron de las que menos nos gustaron. ¿Y eso por qué? Pues porque estaban muy masificadas, no nos gustó nada el ambiente y el tipo de gente que por allí había, había basura, latas, plásticos... Turistas poco concienciados y educados, cosa que no nos encontramos en ninguna otra playa. Además tuvimos mala suerte y ese día el agua en la orilla estaba bastante turbia. Y ya lo último fue que Macarelleta está catalogada como lugar nudista, pero aquello era de lo más textil de toda la isla...El ambiente no invitaba a disfrutar de la libertad del nudismo (y sin embargo en todas las calas y playas que visitamos, sin ser oficialmente nudistas, se practica el nudismo en las zonas más apartadas...). Vamos, que nos esperábamos otra cosa, y no fue lo que nos encontramos. Eso sí, estoy segura de que fuera de la temporada de verano estas calas tienen que ser una delicia, cuando estén tranquilas y a salvo del turismo masificado.

Playa de Cavalleria

Después del chasco del día anterior, el séptimo día decidimos hacer caso a Jesús y pasar el día en la Playa de Cavalleria. Volvimos al norte, a ver la naturaleza en su estado más puro. Pasamos un día muy tranquilo disfrutando del sol, dando paseos por la playa, buceando viendo pececitos... Un día para no olvidar, de total libertad.

Antes de irnos visitamos el Faro de Cavalleria, la Bahía de Fornells y Fornells, un pueblo de pescadores del norte de Menorca. Sitios muy recomendables sobre todo si vais a pasar varios días en la isla como hicimos nosotros.

Playa de Son Bou

Al día siguiente decidimos volver al sur de la isla, y la elegida para pasar la mañana fue la Playa de Son Bou. Como podéis ver en la foto sus aguas cristalinas son una pasada. Son Bou es la playa más grande de Menorca, por lo que cuando fuimos a pesar de haber muchos turistas en la zona más cercana al acceso de la playa, ésta estaba bastante tranquila. Y si querías más privacidad solo había que andar un poco y encontrabas zonas donde prácticamente estabas tu solo, ¡y eso mola!. Nudismo en la zona este de la playa y un ambiente familiar pero bastante cívico y educado fue lo que nos encontramos. Desde luego Son Bou nos gustó.

Por la tarde hicimos una visita rápida a Cales Coves. Dicen de estas calas que las amas o las odias, pero desde luego lo que sí que es verdad es que es un lugar curioso para visitar, aunque no tanto para tomar el sol y darte un baño.

Cova d´en Xoroi

Y ya que estábamos cerca, ese día no podíamos dejar de visitar la Cova d´en Xoroi, la cueva, bar y discoteca más famosa de Menorca. Creo que el mejor momento para visitarla es la tarde, en la sesión sunset, ya que es el momento de ver un precioso atardecer, amenizado con música "ambient". Con tu entrada (que por cierto, barata precisamente no es) podrás tomarte una cerveza, vino o refresco, disfrutar de la música, del atardecer y por supuesto de las bonitas vistas que el mar te ofrece.

Faro de Favaritx

Al día siguiente repetimos playa, volvimos a Binigaus. Pasamos un día perfecto, de relax total. Pero por la tarde no quisimos dejar de descubrir un sitio nuevo. Por eso nos dirigimos al Faro de Favaritx. El paisaje de los alrededores del faro es diferente al del resto de la isla, y sobre todo al del sur. Algunos lo denominan como un paisaje lunar. Desde luego es curioso observar cómo es la naturaleza, cómo en una misma isla el paisaje cambia de una forma tan radical.

Ya de vuelta a Ciutadella, decidimos hacer un alto en el camino en Es Mercadal, y subir al Monte Toro. Este sitio es el punto más alto de la isla, desde el cual se puede ver todo el contorno de ella, e incluso Mallorca. Nosotros decidimos quedarnos y ver otro atardecer más en Menorca, uno muy romántico pero con un poco de tristeza porque el fin de nuestra luna de miel se acercaba.

Con Ester de Quinoa&Wakame

Foto del facebook de Quinoa&Wakame

El día diez tendría lugar un encuentro muy esperado durante nuestras vacaciones. Por fin íbamos a conocer en persona a nuestra amiga Ester, de Quinoa&Wakame. Ester antes y durante el viaje estuvo muy pendiente de nosotros, nos aconsejó lugares que no nos podíamos perder, nos dejó un libro genial para descubrir las playas y calas de Menorca, nos hizo algunas recomendaciones...Y no contenta con todo esto, en cuanto pisó Menorca nos invitó a una comida vegana con su familia en Cala Blanca.

¿Que como es ella? Pues un encanto, súper agradable, desprende mucha ternura, buen rollo y simpatía. Su familia es maravillosa, pero su madre en especial es lo más, de verdad, nos dio la sensación de conocerla de toda la vida. Tiene una forma de ser muy juvenil, además de que fue la encargada de preparar con mucho éxito una rica comida vegana. También nos llamó mucho la atención el buen rollo que tiene Ester con sus hermanas, no paraban de reírse, de abrazarse, se notaba a leguas el cariño y amor que se tienen. Sin lugar a dudas son una familia maravillosa, y desde aquí me gustaría darles gracias por la acogida tan bonita que nos dieron. Hubo muy buen feeling ¡y es que son un encanto!

En "la Paca", en Cala Blanca

Por la tarde Ester y su familia se tuvieron que marchar ya que ella volvía ese mismo día a Mallorca, pero nosotros ya que estábamos allí decidimos quedarnos y pasar un buen rato bañándonos en Cala Blanca. Ester nos enseñó un sitio ideal para ello, donde poder saltar a bañarnos y luego salir del agua sin ningún problema. Desde "la Paca" nos dimos unos cuantos chapuzones que nos supieron a pura gloria.

Más tarde nos acercamos al Chiringuito Hola Ola, donde nos tomarnos un mojito con muy buenas vistas y el mejor ambiente. Si estáis por la zona, no os lo perdáis.

Esa noche al volver al Hotel Albranca nos encontramos con una bonita sorpresa de despedida, en nuestra habitación habían dejado preparada una bandeja con cava, cerezas, chocolate bio, una rosa y una vela para dar ambiente a nuestra última noche en la isla. Un detalle muy bonito que sin duda no olvidaremos.

Charanga en el Mercado de Mahón

El último día recogimos nuestras cosas y nos fuimos rumbo a Mahón. Lo más destacable fue la visita que hicimos a sus dos mercados, en los que venden productos típicos de Menorca, y en los que había música, una divertida charanga que amenizó nuestras últimas horas en la isla.

También visitamos los alrededores de la Fortaleza de la Mola, aunque no pudimos entrar por falta de tiempo, y ya desde allí nos fuimos al aeropuerto y de vuelta a casa.

Nuestra luna de miel terminó. Ha sido un viaje maravilloso, disfrutando de playas vírgenes estupendas, coincidiendo con gente muy amable, donde no hay prisas y todo te invita a parar y respirar. Por todo eso y mucho más, ¡Gracias Menorca!

4 comentarios:

Ester de la Fuente dijo...

ooooh!!! Me parece que te van a contratar para hacer publicidad de la isla, la has dejado en lo más alto!! <3
Muchas gracias por todas tus palabras cariñosas y de afecto, para nosotros también fue un placer compartir el día con vosotros, y ya sabéis que es vuestra casa y podéis volver cuando queráis!! :D

Un fuerte abrazo guapa!!

Pekeña Carolina dijo...

¡Hola guapa! Me alegro de que te guste nuestra crónica del viaje! Y todo lo que he puesto es verdad, sinceridad a tope, la isla es preciosa, paradisiaca, virgen, la gente súper amable, vosotros sois unos soles...¡todo perfecto! Muchas gracias por tu ofrecimiento, ojalá podamos volver en otra ocasión, y ya sabes que en Madrid también tenéis casa! Un abrazo!!

Las Cosas de Rocío dijo...

¡Qué viaje más bonito, Carol! Entran ganas de casarse otra vez ;-)) Tendré que esperar a las bodas de plata (¡cielos!)
Besos!

Pekeña Carolina dijo...

¡Muchas gracias Rocío! La isla es tan bonita que te recomiendo no esperar a las bodas de plata para visitarla. Y si te gusta mucho, luego incluso puedes hasta repetir! Un besote guapa!