lunes, 20 de julio de 2015

Espinacas con Garbanzos al estilo sevillano.



Este es mi primer post como casada, tras la vuelta de nuestra luna de miel (¡que ilusión me hace decírtelo!).

Hoy quiero compartir contigo una receta tradicional de mi tierra, que ya publiqué en su día en la web de Mujeres Vegetarianas. Esta receta se sirve en muchos bares y tiene su punto fuerte especialmente en semana santa (que ahora queda tan lejana, ya que estamos en pleno verano, pero igual de rico de comer ahora). La verdad es que es un estupendo comodín que tenemos los vegetarianos y veganos en Sevilla, ¡esta tapa me ha sacado más de una vez de un apuro a la hora de salir a comer fuera!

Ingredientes:

– Dos manojos de espinacas frescas.
– Una cabeza de dientes de ajo.
– Media barra de pan integral.
– Una cucharada de pimentón.
– Media cucharada de comino en grano.
– 250 gramos de garbanzos.
– Aceite de oliva virgen extra.
– Sal marina al gusto.

Elaboración:

Primero limpiamos y lavamos bien nuestros manojos de espinacas, y los metemos en una olla con agua y un poquito de sal. Las dejamos hervir durante unos minutos hasta que estén tiernas. Mientras se hacen las espinacas pelamos los ajos y los cortamos en rodajitas o trocitos pequeños. En una sartén pondremos un fondito pequeño de aceite de oliva virgen extra, y en él sofreiremos los ajos, con cuidado para que no se nos quemen. A continuación echaremos el pimentón y la media barra de pan integral, que previamente habremos desmigado a mano. Removemos bien durante unos segundos, y a continuación añadiremos a la sartén las espinacas hervidas y escurridas. Seguiremos removiendo mientras añadimos el comino en grano y los garbanzos, ya cocidos. Por último tendremos que remover bien durante unos minutos, para que se integren en el plato todos los sabores. Probaremos de sal y añadiremos más sólo si es necesario.


En este plato las cantidades son orientativas. Es una receta muy de “a ojo”, como me la enseñó mi madre, como enseñan las abuelas. Creo que es importante que no se pierdan las tradiciones en la cocina, el transmitir de una generación a otra el saber hacer, la importancia de cocinar casero, sano, y con cariño. Y sobre todo, el contagiar el amor por un estilo de vida saludable, lleno de “alimentos medicina”.

A partir de ahora cocinaré con más amor si cabe en casa, quiero aumentar mi recetario habitual, probar nuevas técnicas, seguir comiendo sano, agasajar a nuestros invitados... Se abre una nueva etapa en mi vida, y en ella la cocina sigue ocupando un lugar muy importante. Un lugar vital para que mi familia viva en armonía. ¡Que tengáis una feliz semana!

2 comentarios:

Esther dijo...

Me encantan, yo también soy sevillana y en casa éste es un plato que hacemos a menudo, justo el que da nombre a tu blog, je je.

Pekeña Carolina dijo...

Yo al venir a Madrid la verdad es que me sorprendí de que las veces que lo vi aquí, siempre han sido en forma de potaje caldoso. Ya sabes, allí en Sevilla se comen con tenedor normalmente, nada de guiso. Y me gustan tanto que le di ese nombre a mi blog, jejeje. Besitos!