martes, 22 de diciembre de 2015

¡¡Feliz Navidad!! Mis recomendaciones para estas fiestas.


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Para mí hoy comienza la Navidad. En mi familia, el sonido de los niños de San Idelfonso a primera hora de la mañana marca la entrada en estas fiestas. Tengo muchos recuerdos de cuando era pequeña, en casa, pues acababan de comenzar las vacaciones escolares, desayunando churros bien calentitos que mis padres habían ido a comprar. Y escuchando la "cancioncilla" típica del gordo de la lotería de Navidad.

Me gustaría desearos a todos unas muy felices fiestas. Sé que son fechas que no gustan a todo el mundo por igual, a veces por temas familiares y muy personales, otras por el consumismo asociado a este momento del año. Para mí son fechas mágicas, para vivir con los que más quieres, hacer balance del año y prepararte para el que viene, cocinar comida casera y real, poner el árbol de navidad, pasear por el centro y ver las luces navideñas...

La verdad es que el invierno y el frío no me gustan nada, así que creo que disfrutar de la navidad es mi manera de hacer esta estación un poco más especial. Para mí es importante sacar el lado positivo a todo, y también celebrar las fiestas de una manera más consciente y mucho menos consumista, sin despilfarros de ningún tipo. Por cierto, de ello nos hablan este mes las chicas de Ventanas Verdes, en Navidad Responsable. Esta es la primera recomendación que os hago, visitar la web de estas chicas, que tienen buenísimas ideas, y cuya filosofía de vida me encanta.

Por otro lado este año quiero hacer el roscón de reyes casero. Será la primera vez que me pongo a ello, espero que gracias a la suerte del principiante me salga bien. Para ello voy a utilizar el ebook Sweet Vegan Christmas de los chicos de Nutrición Esencial. Os lo recomiendo porque ya he hecho en casa muchas de las recetas de Iván, y siempre salen genial. La receta de la sopa de cebolla de estos chicos tampoco va a faltar estas fiestas en casa. Ya es todo un clásico en mi cocina, que entró en ella gracias al ebook Cuchara, cucharilla, cucharón. ¡Otro imprescindible para esta época de frío!




Mi última recomendación es una película. Un clásico que nunca falla, que siempre vemos en casa por navidad. Que bello es vivir es en mi opinión, la mejor de las películas navideñas. Solo puedo decir que año tras año esta película me hace llorar, y que mis lágrimas son de emoción, alegría y felicidad.

Hasta aquí el post de hoy. De nuevo os deseo ¡¡una muy Feliz Navidad a todos!! ¡¡Sed muy felices!!

jueves, 17 de diciembre de 2015

Con pasión animal (Santuario Gaia).



Hace ya más de un mes que El Escarabajo Verde emitió un programa dedicado al Santuario Gaia. Este santuario abrió sus puertas al equipo del programa para mostrar el funcionamiento de un refugio de animales de granja. Como ya sabréis muchos de vosotros, los principios de este santuario están basados en una filosofía de vida vegana, por lo que el objetivo es proporcionar a estos animales procedentes de la industria alimentaria una buena calidad de vida hasta el final de sus días.

Espero que os guste el documental y que si os llega al corazón tanto como a mi os planteéis colaborar con ellos de alguna manera. Estamos muy cerquita de la Navidad y que mejor regalo para el alma que ayudar a los demás, en este caso a nuestros hermanos no humanos, los animales.

Podéis haceros sociosapadrinar un animal, hacer un donativo, haceros voluntarios de larga duración o eventual, comprar algo en su tienda...hay muchas formas de ayudar. ¿Cual es la tuya?

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Disfrutando del otoño-invierno II

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Reconozco que este 2015 os he tenido bastante abandonados. Este año he estado tan centrada en mi vida personal que el blog pasó totalmente a un segundo plano. Todo lo relacionado con las redes sociales, mostrarme hacia afuera, escribir aquí...me ha dado mucha pereza.

Pero ahora que estamos casi a final de año me doy cuenta de que necesito retomar este espacio mío, algo dentro de mí me dice que este es el momento. Ya sé que ya lo he dicho antes pero ahora sí que sí, ¡vuelvo al blog de lleno!. Así que ¡allá vamos! Empiezo con un post que ya compartí el año pasado, pero que vuelvo a escribir porque me encanta hacer mi lista personal de nuevos retos, proyectos y rutinas.

La verdad es que este año me ha costado entrar en la dinámica del otoño. He vivido un verano de lo más intenso, en el cual me he casado, me he ido de luna de miel a Menorca y además como premio final del verano nos fuimos a Cádiz a disfrutar un poco más de la playa. Y claro, a veces cuesta soltar y dejar ir algo que ha sido tan especial y te ha dado tanto. Pero toca vivir el presente, disfrutar del momento, y aunque el otoño ya está terminando pienso disfrutar lo que queda como se merece, además de todo el invierno.

Esta es mi lista de cosas de las que pienso disfrutar este invierno:


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* Conseguir una buena rutina de estudio. Gracias a las chicas de Esturirafi conocí varias plataformas on line para estudiar gratis. Eso me ha abierto un mundo de posibilidades, ya que me gusta estudiar, aprender cosas nuevas. Sobre todo si lo que estudio son cosas que me interesan, claro. De momento estoy con un curso de la Universidad de Cantabria llamado Potencia tu Mente. Y este invierno quiero iniciarme de una vez por todas con el inglés, con un curso gratuito de la UNED que ahora no está abierto pero del que tengo toda la documentación: Empieza con el Inglés: Aprende las 1000 palabras más usadas y sus posibilidades comunicativas. También quiero repasar la asignatura de botánica que estudié en la carrera, esta vez no para aprobar sino para retener conceptos y disfrutar aprendiendo e identificando plantas.


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* Seguir con mis rutinas de ejercicio. Mens sana in corpore sano. Para ello quiero seguir acudiendo a mis clases de spinning y bodypump en el gimnasio, además de seguir con mis paseos e incluso incrementarlos en frecuencia y duración. Quien me iba a decir a mí hace un tiempo que iba a disfrutar tanto con el deporte, que los resultados van viéndose muy poco a poco pero que merece la pena esforzarse porque te sientes mejor. Además de pasármelo bien y de sentirme cada día más a gusto en mi piel, quiero seguir apostando por mi salud.


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* Tener un mayor control sobre mis horarios. Como veis este invierno pienso poner más orden en mi vida. A nivel físico, psicológico y emocional. Y para ello necesito una buena rutina horaria. Levantarme entre semana siempre a la misma hora, e intentar irme a dormir más temprano de lo que ahora es mi habitual. Descansar es fundamental para rendir durante el día y madrugar es bueno para aprovecharlo al máximo. Es por ello que voy a intentar reducir actividades superfluas, malos hábitos como ver la televisión o pasar demasiado tiempo pendiente de las redes sociales, para que el día cunda y mi vida sea un disfrute máximo.


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* Atreverme a cocinar nuevos platos. Soy bastante cocinillas, en casa siempre hago yo la comida y todo lo que comemos es casero (hace tiempo que dijimos adiós a los ultraprocesados). Pero reconozco que a menudo comemos bastante sencillo y repetimos los mismos platos. Este invierno quiero salir de la monotonía y al menos una vez en semana atreverme con un nuevo plato, un nuevo ingrediente, probar a hacer algo un poco más elaborado...Siempre comida real, sana y a ser posible local y de temporada.


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* Retomar la lectura. Cuando era pequeña devoraba libros. Ahora son ellos los que me devoran a mi dejándome la conciencia intranquila, porque ya no leo. Siempre lo tengo en mente, tengo que retomar, tengo que empezar a leer de nuevo... Pero nunca me pongo y acaba convirtiéndose en una de esas losas que se llevan en la cabeza y que cada vez pesan más. Así que me la voy a quitar de encima, voy a empezar a leer por diversión.


De momento esto es lo que me espera este invierno. Mejorar mis rutinas de trabajo como ama de casa, estudio, deporte, descanso, cocinar y comer bien y más creativo, empezar a leer...y otras cosillas como disfrutar de la Navidad, de los paseos largos de fin de semana con mi marido, ver más películas y documentales interesantes, escuchar más música, achuchar mucho a mi gata y a Paco, redecorar la casa y atrevernos a meternos de una vez por todas en obras... ¿Y vosotros, que vais a hacer este invierno?

miércoles, 7 de octubre de 2015

Historias que me inspiran. Clara y sus 96 días crudiveganos.

¡Menudo cambio!

Hoy quiero traeros otra de esas historias que tanto me motivan a la hora de seguir un estilo de vida saludable. En este caso me gustaría hablaros de Clara, una chica que es pura inspiración.

Ella quiso vivir con un mayor nivel de consciencia, y para ello puso toda su fuerza y empeño en recorrer el camino hacia la felicidad. Se puso manos a la obra y abrió un grupo de facebook llamado 96 días crudiveganos. Alto porcentaje en alimentos crudos y sólo vegetales. En ese momento comenzó su reto, y lo que siguió fue un gran cambio en su estilo de vida, una apuesta a todos los niveles por el veganismo, una dieta sin prisas y sin restricciones, ejercicio físico regular, cuidarse por dentro y no solo por fuera, aceptar la vida tal y como viene y sacar partido de sus enseñanzas...

Comida en restaurante "de batalla" de Clara. Siempre podemos encontrar opciones saludables, allá donde vayamos.

Comida sana, rica y sin sufrimiento 

Lo que más me gusta de ella es que transmite autenticidad por todos lados. No sólo comparte sus mejores momentos, sino los malos también. Cambiar y transformarse en la mejor versión de uno mismo requiere aceptar cada momento que nos trae la vida, y de eso sabe mucho nuestra protagonista de hoy. Clara acompaña su cambio de hábitos con un cambio de raíz en sus pensamientos, lo cual la ha llevado a sanar y liberarse de la ansiedad y la depresión que sufría.

Guapa por dentro y por fuera

Otra de las cosas que me gustan tanto de Clara es que se limita a contar su experiencia, advirtiendo que no es nutricionista y que no puede ni debe asesorar a nadie, sino que siempre aconseja que quien lo necesite, se ponga en manos de un buen profesional. Y eso me gusta porque demuestra no tener ego, ser sincera, transparente y responsable.


¿Qué os ha parecido nuestra protagonista de hoy? ¿Ya la conocíais? Espero que os haya gustado el post y que como a mí, os inspire a vivir más saludable, y de manera más consciente, pasito a paso, poquito a poco. Os dejo con un poco de música para meditar ¡Feliz miércoles amigos!

sábado, 3 de octubre de 2015

Suda el jamón (Chicas de revista).


"Suda el jamón que así te pones bombón". Un poco de humor para este fin de semana, aunque el mensaje de este video no es para tomárselo a risa. El ejercicio debería formar parte de nuestras vidas, y no como algo anecdótico y casual para determinados momentos, sino como algo diario, integrado en nuestra rutina, en nuestro estilo de vida.

Salir a caminar, subir las escaleras en lugar de coger el ascensor, ir andando en lugar de coger el coche siempre que sea posible...Hará que nuestra vida no sea tan sedentaria y que nos encontremos un poco mejor. Si además nos animamos a ir a clases de aeróbic, a yoga, o queremos hacer alguna rutina de ejercicios en casa...mucho mejor. Yo ahora doy caminatas, hago bodypum y spinning, y estoy encantada.


Como dice la primera canción: "no quiero el culo de otra, quiero el mio tal cual". Pues sí. Y mira que yo he tenido problemas de aceptación con esa parte de mi cuerpo, pero con unas dosis de amor a una misma, cariño y constancia con el deporte podemos ser la mejor versión de nosotras mismas. Y eso ya es maravilloso en sí mismo, no necesitamos acudir a cirugías aunque no consigamos el culo perfecto de la chica que sale en las revistas. No necesitamos ser esa, sino nosotras mismas. Bellas tal y como somos, cuidándonos sí, por salud principalmente, y por vernos bien, que también nos gusta. Pero no nos olvidemos de una cosa, la industria de la moda nos engaña con modelos irreales que nunca podremos alcanzar, y que queréis que os diga, mejor así, porque ya nacimos perfectas. No necesitamos ser de otra manera, no necesitamos ser otra persona. Que nadie os engañe.

Así que este fin de semana hagamos deporte, movámonos un poco, celebremos lo bonitas que somos y démonos el capricho de hacer algo que nos guste mucho. Vamos a querernos ¡y vamos a hacerlo bien! ¡Ah! Y si todavía no haces deporte, anímate a probar alguno que te atraiga ¡y luego me cuentas!. ¡Feliz sábado chicas!

viernes, 18 de septiembre de 2015

Tarta de galletas vegana.



Hoy toca receta dulce de esas de "toda la vida". El mes pasado cumplimos años Paco y yo, así que tuvimos una buena excusa para dar rienda suelta a nuestros dulces caprichos cumpleañeros. Y gracias a eso hoy, os traigo la receta.

El año pasado encargamos nuestras tartas de cumpleaños a un auténtico profesional de la repostería vegana, pero en esta ocasión me apetecía cambiar y atreverme a hacer yo misma la tarta de cumple de mi marido, una tarta hecha en casa con mis propias manos y con mucho amor.

El resultado ha sido muy bueno, ha gustado a todo el mundo, y es que la típica tarta de galletas de la abuela suele ser un acierto seguro. Aunque a mi me recuerda más a mi etapa en el Grupo Scout Naturaleza, ya que el último día de campamento era toda una tradición que nuestras lindas cocineras nos deleitaran con esta rica receta. Es algo que recuerdo con mucho cariño, y que yo ahora rescato de mis recuerdos en versión vegana, libre de sufrimiento animal.




Ingredientes:

- Un paquete de galletas sin ingredientes de origen animal.
- Un litro de leche de soja (yo usé marca Alpro), y un poco más para mojar las galletas.
- Dos sobres para hacer natillas y/o flan.
- Seis cucharadas de panela (y un poco más para el chocolate).
- Una tableta de chocolate para fundir.
- Yerbabuena o lo que quieras para decorar.

Manera de hacerse: Primero prepararemos nuestro flan-natilla vegana, según las instrucciones del fabricante (para ello necesité el litro de leche de soja, las seis cucharadas de azúcar y por supuesto dos sobres de flan, y seguí las instrucciones del flan porque queda con mejor consistencia y cuaja más que si seguimos las instrucciones de las natillas, en las que solo se utiliza un sobre del preparado).

Para hacer el chocolate lo que haremos será fundir la tableta al baño maría. Cuando lo tengamos fundido, añadiremos un poco de leche de soja y panela al gusto. A ojo, lo que admita, pero con cuidado de que no quede demasiado líquido.

A continuación cogeremos las galletas y las iremos mojando una a una en un plato que habremos preparado previamente con un fondo de leche de soja, y según lo vayamos haciendo, las vamos colocando en el fondo del molde que habremos escogido para hacer nuestra tarta (preferiblemente cuadrado o rectangular, ya que nuestras galletas tendrán esa forma).

Cuando tengamos nuestra primera capa de galleta colocada, verteremos sobre ella una capa de flan. A continuación pondremos otra capa de galleta mojada en leche de soja, luego una capa de chocolate, después otra de galleta mojada en leche, más tarde de nuevo otra de flan...y así iremos alternando capas hasta conseguir el grosor de tarta deseado, siendo la última capa siempre de chocolate.

Lo metemos en el frigorífico unas horas hasta que se enfríe y cuaje bien. Queda muy bien de un día para otro, así te aseguras que haya cuajado y además la tienes lista con antelación. Ya solo te queda decorarla si quieres, servir, ¡y disfrutar!


Decirte que tengas en cuenta que si quieres hacer una tarta grande tienes que duplicar cantidades, ya que a mi me salió una tarta para aproximadamente unas seis-ocho personas.

Por último me gustaría darle las gracias a Estela Nieto, del blog Nutrición Esencial por haber hecho de manera desinteresada las fotos que ilustran este post. ¡Gracias amiga!

martes, 25 de agosto de 2015

Luna de Miel en Menorca.

Los recién casados en la Cova d´en Xoroi

Después de nuestra Gran Boda Vegana tuvimos la suerte de poder disfrutar de una luna de miel preciosa. Queríamos que este viaje tan especial nos sirviera para desconectar y disfrutar sin prisas de nuestro amor, nos apetecía playa pero nada de lugares masificados, sino más bien un sitio tranquilo y slow, en el que nos sintiéramos como en el paraíso y la naturaleza nos sorprendiera a cada paso. Todas estas características las cumplía con creces la isla de Menorca, así que ¡para allá que nos fuimos!

Nuestra coqueta habitación en el Hotel Albranca

Desayunos ecológicos

Desayuno de reyes: Leche vegetal con muesli crunchy, melón, pan artesano con tomate y pimientos, avellanas, dátiles, cerezas, zumo de naranja natural y yogur eco. 

Para alojarnos durante nuestra estancia elegimos un hotel con mucho encanto situado muy cerquita del centro de Ciutadella, el Hotel Albranca. Con una decoración preciosa, su punto fuerte es un patio enorme que da mucha vida al hotel, y que es ideal para desayunar o simplemente sentarte por la noche a tomar el fresco. Un hotel idílico para unas vacaciones slow.

Desde el primer momento Yola y Jesús hacen que te sientas como en casa. Yola prepara cada mañana los desayunos, hace el pan casero, bizcochos, mermeladas, las conservas, prepara la fruta fresca...en cuanto te levantas te preguntan si te apetece un zumo de naranja natural recién hecho, un café,...los desayunos tenían una calidad estupenda, ya que eran artesanos, ¡y todo ecológico! Eso es algo que nosotros valoramos muchísimo y que nos encantó durante nuestra estancia. Jesús es el anfitrión perfecto, te da todo tipo de detalles sobre qué visitar en la isla, y he de decir que sus recomendaciones siempre fueron muy acertadas. Gracias a lo bien que nos orientaba cada día, tuvimos la suerte de poder disfrutar de los mejores rincones de Menorca. Además es un gran conversador, y fue un gusto tenerlo cerca durante nuestras vacaciones.

Foto sacada de Grup El Carme

Otra cosa que nos gustó mucho del hotel, es que por ser clientes del Albranca teníamos acceso gratuito a la piscina del hotel Tres Sants. Fuimos un par de días y las dos veces tuvimos la suerte de tener la piscina solo para nosotros. ¡Pura delicia!

Patatas al horno a las 3 salsas 

Wok de espaguetis con champiñones y jengibre

Seitán con cebolla caramelizada y puré de patatas

"Oliaigua" o Sopa típica de Menorca con pan e higo

Patatas africanas con seitán

Wok de verduras con tofu y cus-cús oriental

Ahora (ya que este es un blog vegetariano), os voy a contar qué tal nos apañamos con la comida. He de deciros que cada vez que nos vamos de vacaciones preferimos no obsesionarnos con este tema, dejamos un poco que todo fluya, no queremos vivir pendientes de hacerlo todo perfecto o como lo haríamos en casa, sino centrarnos en disfrutar de esos días. Pero lo cierto en que en este viaje nos hemos podido apañar bastante bien.

Esto ha sido fundamentalmente gracias a dos cosas, por un lado los desayunos de campeones del Hotel Albranca, y por el otro tener cerca, en la misma Ciutadella, el restaurante vegetariano/vegano Fang i Aram. Este restaurante es sin duda alguna ¡uno de los mejores que hemos probado nunca!. Son muy simpáticos y te atienden genial, pero lo más importante y por lo que repetimos varias veces es porque la comida está deliciosa, ¡exquisita!. En este sitio por ejemplo probamos un plato típico de Menorca, el Oliaigua, que nos cautivó, las patatas al horno con 3 salsas que las hacen como nadie, y el seitán que probamos de diferentes maneras y a cada cual más buena. Los zumos naturales también estaban muy ricos. Bueno, en realidad es que todo lo que probamos ¡estaba muy rico! Y normalmente la mayoría de las opciones son veganas, incluidos los postres. Tienen una terracita muy agradable donde cenar muy plácidamente en verano. Y entre semana tienen menú al medio día. Si estáis en Menorca, ¡no os lo podéis perder!

Atardecer en la Cala de Algaiarens

¡Y ya llegó el momento de contaros lo bonita que es Menorca! El primer día llegamos por la tarde, así que sólo pudimos disfrutar durante un par de horas de la cala de Algaiarens (La Vall). Pertenece a la costa norte y está muy cerquita de Ciutadella. Allí pudimos contemplar un atardecer precioso, el primero de todos los que aún estaban por llegar...

Cala del Pilar

No me digáis que no es preciosa

El segundo día en la isla lo pasamos en la Cala del Pilar. Personalmente es mi preferida, aunque Menorca está llena de calas preciosas, pero esta es que realmente me cautivó. ¡Es mágica! Eso sí, para llegar hasta ella te lo tienes que currar un poquito, y recorrer un camino en medio del bosque de al menos 30 minutos. Pero sin duda alguna, merece la pena, y además el sendero tiene mucho encanto, con su vegetación mediterránea y en el que se camina muy bien porque alternas sol y sombra.

Eso sí, como la mayoría de las calas y playas que visitamos, son prácticamente vírgenes, tranquilas y con un especial interés natural, por lo que no hay servicios ni comodidades. Por eso hay que ir bien preparado con agua fresca, algo de comida y por supuesto con la sombrilla. Y un imprescindible que no debe faltar en tu visita: civismo, y amor y respeto por el medio ambiente.

En el Puerto de Ciutadella

Por la noche salimos a conocer Ciutadella, y su bonito puerto nos cautivó. Ideal para pasear de noche y mezclarte con todo su ambiente. De día la ciudad también es digna de visitar, con calles muy peculiares y bonitas, y un mercado estupendo los sábados por la mañana que nosotros por supuesto que no nos perdimos el cuarto día que pasamos en la isla, y que aprovechamos también para disfrutar la piscina del Tres Sants.

De camino a Pregonda

Pregondó

Pregonda

El tercer día lo pasamos muy cerquita de la Playa de Binimelá, a ratos entre la Cala de Pregondó y la Cala de Pregonda. Las tres sitios son preciosos, aunque yo me quedaría con Pregonda por ser la cala más alejada del parking y por lo tanto la más tranquila. Para llegar hasta ellas debes andar un buen rato, unos 15 minutos para la primera playa, y sumarles otros 15 para la segunda y un poco más para la tercera. El camino no es para tanto, pero se hace duro porque no hay ni una sombra, y en los meses de verano y en general días de calor pues cuesta un poco y se lleva algo peor. Pero todo tiene su recompensa, te recomiendo andar un poco y disfrutar de estas preciosas calas, son una maravilla.

Atardecer en el Faro de Punta Nati

Monumento Talayótico

Por la tarde nos acercamos al Faro de Punta Nati. Queríamos disfrutar ese día de un bonito atardecer en la isla, y vaya si lo conseguimos. El entorno del faro es espectacular, con acantilados y formaciones rocosas que hacen que la contemplación del atardecer sea aún más especial. También hay monumentos y restos Talayóticos cerca, que aportan misticismo y magia al lugar.

Playa de Binigaus

En el Chiringuito Es Bruc

El quinto día cambió el viento y nos fuimos al sur. Elegimos la Playa de Binigaus para pasar el día. Binigaus es una playa larga, de arena fina, agua limpia y cristalina, y al contrario que la mayoría de las calas que visitamos, con muy fácil acceso. Si no quieres caminar absolutamente nada, simplemente puedes quedarte en la playa de Santo Tomás. Pero si te apetece una pequeña caminata puedes ir recorriendo la playa hasta encontrar tu lugar ideal. Además al ser tan larga y a pesar de su fácil acceso no está muy masificada, ya que al ser grande, hay sitio para todos.

El lugar cuenta además con un chiringuito a pie de playa, llamado Chiringuito Es Bruc. La opción vegetariana (y sobre todo vegana) es casi inexistente, pero con tal de disfrutar de las vistas, el tamaño de las raciones y los precios, merece la pena comer un día allí, o simplemente ir por la tarde y sentarte a tomar algo. Las opciones: ensalada verde, pimientos del padrón, pan con ali oli o con tomate, tortilla de patatas, lasaña de verduras,...

Naveta des Tudons

El sexto día decidimos que ya era hora de visitar la Naveta des Tudons. Es el monumento prehistórico más famoso de Menorca, así que si estás en la isla tienes que ir a visitarlo sí o sí. Una de las razones es porque se cree que es el edificio íntegramente conservado más antiguo de toda Europa. Impresionante, ¿verdad? Y otra porque la cultura talayótica es una parte fundamental del encanto de Menorca.

Macarella

Macarelleta

Ese mismo día por la tarde quisimos improvisar y visitar dos de las calas más famosas de la isla: Cala Macarella y Cala Macarelleta. Como veis en las fotos son muy bonitas, su entorno es realmente espectacular y privilegiado, pero si os digo la verdad, fueron de las que menos nos gustaron. ¿Y eso por qué? Pues porque estaban muy masificadas, no nos gustó nada el ambiente y el tipo de gente que por allí había, había basura, latas, plásticos... Turistas poco concienciados y educados, cosa que no nos encontramos en ninguna otra playa. Además tuvimos mala suerte y ese día el agua en la orilla estaba bastante turbia. Y ya lo último fue que Macarelleta está catalogada como lugar nudista, pero aquello era de lo más textil de toda la isla...El ambiente no invitaba a disfrutar de la libertad del nudismo (y sin embargo en todas las calas y playas que visitamos, sin ser oficialmente nudistas, se practica el nudismo en las zonas más apartadas...). Vamos, que nos esperábamos otra cosa, y no fue lo que nos encontramos. Eso sí, estoy segura de que fuera de la temporada de verano estas calas tienen que ser una delicia, cuando estén tranquilas y a salvo del turismo masificado.

Playa de Cavalleria

Después del chasco del día anterior, el séptimo día decidimos hacer caso a Jesús y pasar el día en la Playa de Cavalleria. Volvimos al norte, a ver la naturaleza en su estado más puro. Pasamos un día muy tranquilo disfrutando del sol, dando paseos por la playa, buceando viendo pececitos... Un día para no olvidar, de total libertad.

Antes de irnos visitamos el Faro de Cavalleria, la Bahía de Fornells y Fornells, un pueblo de pescadores del norte de Menorca. Sitios muy recomendables sobre todo si vais a pasar varios días en la isla como hicimos nosotros.

Playa de Son Bou

Al día siguiente decidimos volver al sur de la isla, y la elegida para pasar la mañana fue la Playa de Son Bou. Como podéis ver en la foto sus aguas cristalinas son una pasada. Son Bou es la playa más grande de Menorca, por lo que cuando fuimos a pesar de haber muchos turistas en la zona más cercana al acceso de la playa, ésta estaba bastante tranquila. Y si querías más privacidad solo había que andar un poco y encontrabas zonas donde prácticamente estabas tu solo, ¡y eso mola!. Nudismo en la zona este de la playa y un ambiente familiar pero bastante cívico y educado fue lo que nos encontramos. Desde luego Son Bou nos gustó.

Por la tarde hicimos una visita rápida a Cales Coves. Dicen de estas calas que las amas o las odias, pero desde luego lo que sí que es verdad es que es un lugar curioso para visitar, aunque no tanto para tomar el sol y darte un baño.

Cova d´en Xoroi

Y ya que estábamos cerca, ese día no podíamos dejar de visitar la Cova d´en Xoroi, la cueva, bar y discoteca más famosa de Menorca. Creo que el mejor momento para visitarla es la tarde, en la sesión sunset, ya que es el momento de ver un precioso atardecer, amenizado con música "ambient". Con tu entrada (que por cierto, barata precisamente no es) podrás tomarte una cerveza, vino o refresco, disfrutar de la música, del atardecer y por supuesto de las bonitas vistas que el mar te ofrece.

Faro de Favaritx

Al día siguiente repetimos playa, volvimos a Binigaus. Pasamos un día perfecto, de relax total. Pero por la tarde no quisimos dejar de descubrir un sitio nuevo. Por eso nos dirigimos al Faro de Favaritx. El paisaje de los alrededores del faro es diferente al del resto de la isla, y sobre todo al del sur. Algunos lo denominan como un paisaje lunar. Desde luego es curioso observar cómo es la naturaleza, cómo en una misma isla el paisaje cambia de una forma tan radical.

Ya de vuelta a Ciutadella, decidimos hacer un alto en el camino en Es Mercadal, y subir al Monte Toro. Este sitio es el punto más alto de la isla, desde el cual se puede ver todo el contorno de ella, e incluso Mallorca. Nosotros decidimos quedarnos y ver otro atardecer más en Menorca, uno muy romántico pero con un poco de tristeza porque el fin de nuestra luna de miel se acercaba.

Con Ester de Quinoa&Wakame

Foto del facebook de Quinoa&Wakame

El día diez tendría lugar un encuentro muy esperado durante nuestras vacaciones. Por fin íbamos a conocer en persona a nuestra amiga Ester, de Quinoa&Wakame. Ester antes y durante el viaje estuvo muy pendiente de nosotros, nos aconsejó lugares que no nos podíamos perder, nos dejó un libro genial para descubrir las playas y calas de Menorca, nos hizo algunas recomendaciones...Y no contenta con todo esto, en cuanto pisó Menorca nos invitó a una comida vegana con su familia en Cala Blanca.

¿Que como es ella? Pues un encanto, súper agradable, desprende mucha ternura, buen rollo y simpatía. Su familia es maravillosa, pero su madre en especial es lo más, de verdad, nos dio la sensación de conocerla de toda la vida. Tiene una forma de ser muy juvenil, además de que fue la encargada de preparar con mucho éxito una rica comida vegana. También nos llamó mucho la atención el buen rollo que tiene Ester con sus hermanas, no paraban de reírse, de abrazarse, se notaba a leguas el cariño y amor que se tienen. Sin lugar a dudas son una familia maravillosa, y desde aquí me gustaría darles gracias por la acogida tan bonita que nos dieron. Hubo muy buen feeling ¡y es que son un encanto!

En "la Paca", en Cala Blanca

Por la tarde Ester y su familia se tuvieron que marchar ya que ella volvía ese mismo día a Mallorca, pero nosotros ya que estábamos allí decidimos quedarnos y pasar un buen rato bañándonos en Cala Blanca. Ester nos enseñó un sitio ideal para ello, donde poder saltar a bañarnos y luego salir del agua sin ningún problema. Desde "la Paca" nos dimos unos cuantos chapuzones que nos supieron a pura gloria.

Más tarde nos acercamos al Chiringuito Hola Ola, donde nos tomarnos un mojito con muy buenas vistas y el mejor ambiente. Si estáis por la zona, no os lo perdáis.

Esa noche al volver al Hotel Albranca nos encontramos con una bonita sorpresa de despedida, en nuestra habitación habían dejado preparada una bandeja con cava, cerezas, chocolate bio, una rosa y una vela para dar ambiente a nuestra última noche en la isla. Un detalle muy bonito que sin duda no olvidaremos.

Charanga en el Mercado de Mahón

El último día recogimos nuestras cosas y nos fuimos rumbo a Mahón. Lo más destacable fue la visita que hicimos a sus dos mercados, en los que venden productos típicos de Menorca, y en los que había música, una divertida charanga que amenizó nuestras últimas horas en la isla.

También visitamos los alrededores de la Fortaleza de la Mola, aunque no pudimos entrar por falta de tiempo, y ya desde allí nos fuimos al aeropuerto y de vuelta a casa.

Nuestra luna de miel terminó. Ha sido un viaje maravilloso, disfrutando de playas vírgenes estupendas, coincidiendo con gente muy amable, donde no hay prisas y todo te invita a parar y respirar. Por todo eso y mucho más, ¡Gracias Menorca!

viernes, 7 de agosto de 2015

Mi gran boda vegana.

¡Que vivan los novios!

Hace poco más de un mes, tuvo lugar mi gran boda vegana. Ya os lo comentaba en el post anterior, ¡ya soy una mujer casada!

Paco y yo decidimos casarnos a finales del verano pasado, y en menos de un año y gracias a la gran ayuda de nuestros amigos Estela e Iván de Nutrición Esencial (que se han portado con nosotros como los mejores wedding planners del planeta), hemos sido capaces de organizar nuestra gran boda vegana.

Me apetece mucho compartir con vosotros ese gran día, aparte de que porque fue una boda muy emotiva y preciosa (que no voy a decir yo, después de que haya sido uno de los días más felices de mi vida), porque es una prueba de que las bodas pueden ser coherentes, acorde a como los novios son, y en nuestro caso decidimos que ese día nada podía ser más bonito que una celebración libre de sufrimiento animal.

Foto vista en el Pinterest de Normandie Ondarreta

El lugar elegido para el evento fue el restaurante Normandie Ondarreta, situado en el Molar (Madrid). Este restaurante fue todo un marco idílico para nuestra boda. Es un lugar precioso, con unos jardines muy bonitos en los cuales nos casamos al aire libre, cuenta con un pequeño parque en el que se divirtieron los niños, la atención hacia nosotros por parte del personal fue estupenda, la comida, vegana y muy rica... Sin duda alguna lo recomiendo al 100% si estáis pensando organizar alguna celebración familiar.

Milhojas de berenjena, calabacín y tofu con mermelada de tomate

Escalopines de seitán a las 5 pimientas con manojito de trigueros

Milhojas de nata (100% vegetal) con crema, fresas y kiwi

En cuanto a la comida, como ya os he dicho, fue toda vegana (a pesar de no ser un restaurante vegano, en Normandie Ondarreta supieron tratarnos muy bien). Nos decantamos por cóctel, menú con tres platos, postre y sorbete.

El cóctel nos encantó, ibas probando bocados de preparaciones totalmente deliciosas: croquetitas caseras de setas, crepes de ensaladilla rusa, cazuelita de arroz meloso con verduras, pincho de "gambas" en tempura, corazones de alcachofas en buñuelo, canutillos de brick y tofu con puré de manzana,...La verdad es que gustó a todo el mundo, fue un éxito total.

A continuación degustamos el menú principal: Salmorejo con crujiente de cebolla, Milhojas de berenjena, calabacín y tofu con mermelada de tomate, Escalopines de Seitán a las 5 pimientas con manojito de trigueros, Sorbete de mango y de postre Milhojas de nata, crema, fresas y kiwi.

Candy bar Go vegan!

Tras la comida teníamos preparada una sorpresilla, un Candy Bar vegano que prepararon los chicos de Nutrición Esencial: cake pops, panteras rosas, muffins variados...a mi me encanta el dulce, y la pantera rosa fue mi favorito (¡aunque todo estaba delicioso!).

Hecho a mano con mucho amor

Como detalle para los invitados preparamos nosotros mismos unos jabones artesanos. Cada jabón tenía una forma diferente y por supuesto los envasamos a mano y con un sello personalizado. Y para los más pequeños, ¡pomperos!

¡Para los momentos más divertidos del día!

También preparamos un Photocall, con disfraces y frases divertidas para los invitados. Mayores y niños se hicieron muchas fotos, jugaron y lo disfrutaron.

Los peques de la boda se estaban divirtiendo

Con Iván, Estela y Antu, ya son como de nuestra familia

Fueron felices, ¡y comieron seitán!

Nuestra boda fue muy íntima y sencilla, sólo familia y amigos cercanos. Comimos, charlamos, bailamos... Para nosotros fue precioso que tanta gente nos demostrara su cariño, viajaran desde Andalucía, Barcelona o Galicia solo para venir hasta Madrid a acompañarnos en nuestro día. Los niños acabaron descalzos en el jardín, los mayores charlaban, reían, compartían nuestra dicha con nosotros. Fue muy especial, Paco y yo nos mirábamos y no hacíamos más que sonreír, nos abrazábamos, nos besábamos,...sin duda alguna será un día que jamás olvidaré.

Y unos días después, nos fuimos de luna de miel. Pero esto ya da para otro post, así que pronto habrá crónica de nuestro viaje a Menorca. Un viaje que hicimos ¡al paraíso!