viernes, 28 de noviembre de 2014

Historias que me inspiran: El yoga y Arthur.


Hace tiempo que os prometí una nueva sección sobre personas e historias que me inspiran y motivan para cuidarme, pero he tenido tan poco tiempo desde entonces que todo quedó en un primer post sobre Luciano Bonfico. Hoy retomo la idea, ya que aunque como ya os he dicho cada vez tengo menos tiempo, sí que lo tengo para cuidarme, ahora es una prioridad en mi vida que cada día me hace sentir mejor. De hecho os adelanto un secretillo, estoy a puntito de entrar en normopeso después de toda una vida con kilos de más, pero eso os lo contaré detenidamente más adelante, con pelos y señales.

Hoy quiero compartir con vosotros un video sobre Arthur, que conlleva una historia que cuando la ví me impactó mucho. El video está en inglés pero solo hace falta ir viendo las imágenes para intuirlo todo. Es una historia de superación, de constancia, de esfuerzo, y de amor, porque en todas las historias en las que apostamos por cuidarnos, siempre hay mucho amor, el que todos deberiamos sentir por nosotros mismos.

El yoga puede ayudarnos mucho a la hora de cuidarnos, es una actividad estupenda para el cuerpo y la mente. Yo hace un par de meses empecé mis clases de yoga, aunque debo confesaros que al ser en un centro cultural las clases son un poco flojillas. Por eso he empezado a hacer yoga en casa, con un nivel en el que me encuentro más cómoda y en el que siento que mi cuerpo trabaja. Os recomiendo los videos de La Bendita Yoga, que son los que yo estoy haciendo. Tienen un reto de yoga durante 30 días, ¿os animáis a cumplirlo?

Por último recomendaros encarecidamente el vídeo de Arthur, es especialmente motivador para todas aquellas personas que pensáis que desde el punto en el que os encontráis ya no podéis cambiar. Yo también lo pensaba y mi mente me saboteaba con mis creencias limitantes, pero no, todos podemos cambiar, todos podemos mejorar, solo hay que ponerse a ello ¡e ir a por todas! Y sí, ¡tú también puedes hacerlo!

jueves, 27 de noviembre de 2014

Crepes Ayurveda.

¡Una cena fantástica!

Hace poco se quedaron a cenar en casa unos amigos muy especiales. Hasta ahí genial, ¡en casa nos encanta la buena compañía! El problema es que tenía cuatro cosas en la nevera, así que no tenía mucho de lo que tirar. Pensé en hacer ensalada y un revuelto de tofu, pero me faltaba algo que sustituyese un poco el pan, y que además estuviese bien rico y fuese ligero para la cena...

De repente me acordé de una receta que me había llamado mucho la atención, que había visto días antes en el blog de Ester, Quinoa&Wakame: ¡¡unos Crepes Ayurveda fabulosos!!


Ingredientes:

- 150 gramos de harina de garbanzos.
- Pimentón.
- Perejil.
- Ajo en polvo.
- Cebolla en polvo.
- Cúrcuma.
- Jengibre.
- Pimienta negra.
- Una pizca de sal marina.
- 200 ml de agua.

Manera de hacerse: En un bol echamos la harina de garbanzos, la sal marina, y las especias al gusto. Una vez bien mezclado, añadimos el agua y removemos bien.
Ponemos una sartén al fuego con unas gotitas de aceite, y las calentamos bien. Luego echamos un poco de nuestra masa para hacer nuestro primer crepe. Lo dejamos unos minutos al fuego, hasta que veamos que en la parte superior comienzan a aparecer burbujitas. Entonces con cuidado le damos la vuelta, y las hacemos unos minutos por el otro lado. Repetimos la misma operación con toda la masa, formando una a una cada crep. ¡Listas para comer!


Estas crepes o tortitas son geniales para acompañar una ensalada, para untarle algún paté vegetal, para enrollarlas con algún relleno dentro,..o simplemente solas, sin nada, ya que si están bien especiadas ¡sabrán geniales!

Espero que os gusten tanto como a mí, el fin de semana se acerca, así que ya tenéis la excusa perfecta para prepararlas ¡tenéis que probarlas!

viernes, 21 de noviembre de 2014

Centro Cultural Hare Krisna en Madrid.

¡Un almuerzo estupendo!

Hace tiempo que tenía ganas de visitar el Centro Cultural Hare Krisna en Madrid. El gusanillo me entró cuando ví en la televisión un programa llamado Los Otros Creyentes, que echaban en tve1, de Comando Actualidad.

Como la idea me resonaba mucho, convencí a Paco y a mis amigos Estela e Iván de Nutrición Esencial para pasar un día en el centro de Madrid, paseando, charlando,...y como no, comiendo en el Comedor Vegetariano Hare Krisna, situado en la C/ Espíritu Santo nº 19, en pleno barrio de Malasaña.

Buen ambiente en el comedor vegetariano

¡Con los platos bien llenos!

Tal y como nos cuentan ellos en su web, la comida suele estar formada por 5 o 6 platos, cocinados según los estándares de la cocina lactovegetariana Hare Krisna. En nuestro caso pudimos degustar una rica ensalada, empanadilla de tofu y verduras, arroz, un guiso de verduras y tofu que estaba espectacular, pan casero, pastel de limón e infusión. Para nuestros amigos veganos hubo un postre diferente, unas galletitas que les ofrecieron con mucha amabilidad.

Antes de comer se puede participar con ellos en los Cantos del Mantra Hare Krisna (es algo voluntario, para ello hay que presentarse allí media hora antes de la comida). Nosotros nos animamos y la verdad, nos encantó. No sabría explicarlo bien, pero cantar con ellos me dió paz, me sentí dichosa. Me recordó a cuando hace años cantábamos en grupo en los Scouts, lo cual me cargaba las pilas y me llenaba de energía positiva y de felicidad. Tuve esa misma sensación cantando con ellos, y escuchando un poco sobre su filosofía. Yo no soy una persona creyente, pero sin duda, repetiría.

Nos fuimos con muy buen sabor de boca de allí. Son gente amable y simpática, la comida está riquísima y es barata (solo vale 6 euros y ¡se puede repetir!), y además si os animáis a asistir a los cantos, vais a vivir una experiencia seguro que estupenda junto a ellos. Aquí podéis echarle un vistazo a los horarios, por si os apetece ir.

¡Ah! Y por si os parece poco, con vuestro donativo para la comida, estaréis ayudando al programa solidario Food for Live (Alimentos para la vida), que consiste en la distribución de platos de alimentos a personas necesitadas.

¿Os animáis a comer allí? ¡Que paséis un estupendo fin de semana!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Pan integral de trigo y centeno.

¡Hecho en casa!

Hace tiempo que odio el pan industrial. Me parece una aberración que las "panaderías" de nuestro país no sean realmente panaderías, sino lugares donde se mete en el horno un "pan" precocinado, industrial y plasticoso, refinado, lleno de aditivos y de ingredientes que en lugar de nutrirnos, hacen daño a nuestra salud.

Ante esto era obvio que había que buscar alguna alternativa, y aunque hay empresas y panaderías artesanas que sí que producen verdadero pan integral de calidad, a mí me gusta lo casero, lo hecho en casa por mí.

La reina de la casa dando su visto bueno

Desde que me vine a vivir a Madrid este pan se ha convertido ya en todo un clásico en nuestra casa. Es tan fácil hacerlo, que no da pereza. No hay que amasar, no hay que mancharse, no hay que enredar mucho en la cocina. Se trata del pan de Ana Moreno, una receta ideal para iniciarse en el fascinante mundo del pan. Os dejo con la receta.

Ingredientes:

- 250 gramos de harina integral de trigo.
- 250 gramos de harina integral de centeno.
- Una cucharadita de sal marina.
- 25 gramos de levadura fresca de panadería.
- 375 ml de agua templada.
- Un puñado de semillas de amapola.

Manera de hacerse: Mezclamos las harinas con la sal y la levadura. Añadimos poco a poco el agua, mezclando con una espátula, hasta que esté bien integrada. Ir echando poco a poco, teniendo en cuenta no pasarnos ni quedarnos cortos (a veces la masa puede necesitar un poco más o un poco menos de agua).
Forramos un molde alargado con papel vegetal. Añadimos la masa dándole la forma deseada. Espolvoreamos las semillas de amapola por encima. Hacemos unos pequeños cortes transversales en la parte superior del pan. Lo horneamos durante 25 minutos con el horno precalentado a 220 º. Lo seguimos horneando 35 minutos más, pero a 175 º. ¡Ya tenemos listo nuestro pan!



Os dejo el video de Canal Cocina en el que Ana Moreno realiza esta receta. Si lo veis no os quedará ninguna duda. A nosotros nos encanta comer este pan de muchas maneras, tal cual o en el desayuno con unas gotitas de miel de caña, con mermelada casera, con ajo y unas rodajas de tomate, con guacamole, humus,...hay miles de opciones.

Tenía ganas de subiros la receta porque a pesar de lo sano y rico que sale este pan, esta va a ser la última vez que lo haremos en casa en mucho tiempo. La razón es que tanto Paco como yo vamos a empezar una dieta anticándida, así que entre otras cosas no podremos tomar gluten ni levaduras. Pero cuando curemos nuestra candidiasis ¡volveremos a hacerla! Así que si coméis pan industrial, os recomiendo que lo dejéis a la de ya y hagáis en casa vuestro propio pan. Estoy segura de que una vez que lo probéis, ¡nunca más volveréis al pan industrial!

jueves, 6 de noviembre de 2014

Viajando por las provincias de Jaén y Granada.

¡Olivos por todas partes! ¡Como se nota que estamos en Jaén!

Hace cosa de un mes Paco y yo pudimos disfrutar de nuestra primera escapada de este otoño. Queríamos naturaleza y sur, así que no se nos ocurrió mejor lugar para realizar nuestra escapada que recorriendo parte de Jaén y de Granada, provincias de mi querida y amada Andalucía.

Que bonita Úbeda con sus monumentos

Una de las plazas donde "terrazeamos" un poquito

Patio de la Casa Mudéjar

Decidimos pasar tres noches en el pueblo de Cazorla, pero el primer día estuvimos viajando y conociendo Úbeda. Úbeda es una ciudad preciosa, llena de monumentos y encanto. Aprovechamos el primer día de nuestras vacaciones paseando, viendo el Museo Arqueológico de Úbeda (Casa Mudéjar), comprando aceite de oliva virgen extra en una de las cooperativas de la ciudad, y terrazeando un poco (y es que hacía muy buen tiempo). Gracias a Úbeda disfrutamos de un primer día de vacaciones maravilloso.

Vistas desde la Casa Rural donde nos hospedamos

Iglesia de Santa María, en ruinas

La sala del Museo de Artes y Costumbres Populares que más me gustó

Vistas del pueblo de Cazorla desde el Castillo de la Yedra

En Cazorla nos hospedamos en la casa rural Calabaza&Nueces, en la cual estuvimos muy a gusto, y desde la que pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas durante nuestros desayunos (para mí lo mejor de donde nos hospedamos, su maravillosa terraza compartida en la que se disfrutaba de la paz que da aquel lugar,...).

El segundo día enseguida bajamos al pueblo, directos a la oficina de turismo, que estaba situada en un lugar muy peculiar, en las mismas ruinas de la Iglesia de Santa María. Las ruinas eran muy bonitas, y los chicos de la oficina de turismo encantadores. Luego fuimos al Castillo de la Yedra, que alberga en su interior el Museo de Artes y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir. La visita guiada es gratuita, y también bastante recomendable, nos gustó mucho conocer como había sido la vida de los habitantes del maravilloso Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

Hamburguesas de lentejas veganas con tomate aliñao

Revuelto de setas vegetariano

Croquetas de espinacas veganas

Llegó la hora de comer, y nos acercamos a la Casa del Pueblo (preguntad porque no aparece en las típicas listas que nos dan a los turistas y viajeros). Nos sorprendió mucho saber que en Cazorla se puede comer vegano y vegetariano, para nosotros fue una sorpresa maravillosa. La Casa del Pueblo es un lugar austero y modesto, pero donde puedes comer rico y a muy buen precio. Además son dog-friendly, si vas con tu perro no tendrás problemas para entrar. Encarna se dió cuenta de que el número de vegetarianos y veganos está en aumento, y por eso se encarga de ponerte una buena veggie-tapa casera con tu caña o refresco. Precios muy populares y una atención encantadora por parte de Encarna. Nos quedamos con las ganas de probar su cous cous de los domingos, pero volveremos cuando de nuevo estemos por la zona. ¡No nos cabe ninguna duda!

Mirador en pleno Parque Natural

Hicimos muy buenos amigos por allí :)

Vimos muchos ciervos pero pocos se dejaban fotografiar

Por la tarde y con la tripa llena de ricas tapas, decidimos aventurarnos un poco y visitar el Nacimiento del Guadalquivir. Camino a él encontramos varios miradores preciosos, ardillas, zorros,...naturaleza a tope. Una vez allí pronto encontramos ciervos, y como era época, pudimos escuchar un poco la berrea. Pasamos una tarde estupenda, respirando aire puro y disfrutando de la naturaleza.

Río Cerezuelo

Al día siguiente seguimos visitando el pueblo de Cazorla y sus alrededores. Hicimos una visita guiada que ofrecen en la oficina de turismo, que consiste en visitar el río Cerezuelo, que transcurre en el subsuelo de la plaza de Santa María, ya que es un río que se encuentra abovedado. Es muy curioso que abovedaran el río para poder construir la Iglesia, ahora en ruinas en parte por este hecho. Y es que a veces el hombre quiere imponerse, pero la naturaleza es más sabia, y siempre tiene la última palabra,...La visita os la recomiendo al 100%, son 3 euros junto con la visita a un molino de piedra antiguo, y los chicos que la realizan son muy simpáticos y hacen de la visita un rato muy agradable y entretenido.

Castillo de la Iruela

Anfiteatro

Restos de murallas

Las ruinas de un precioso lugar

Por la tarde decidimos visitar el Castillo de La Iruela, un pueblecito muy cercano a Cazorla. Sin duda de visita obligada, no esperábamos encontrarnos aquella maravilla. Se trata de un castillo árabe-medieval, del que destaca su torre del homenaje. Junto a él un anfiteatro. Un lugar mágico en el que perderse.

Calle típica de Quesada

Al día siguiente partimos rumbo Cortes de Baza. Pero antes de llegar teníamos ante nosotros un hermoso camino por recorrer. Nuestra primera parada fue en Quesada. Un pueblo lleno de calles blancas y plantas. Es curioso ver pisadas pintadas en el suelo, no hay más que seguirlas para llegar a los lugares más bonitos del pueblo.

¿Te atreves a entrar?

Interior de la Cueva del Agua

¡Agua!

Interior del Santuario de Tíscar

Nuestra siguiente parada fue en Tíscar. Fuimos directos a la Cueva del Agua, ya que nos habían contado que es muy curiosa y bonita, que no nos la podíamos perder. Sin duda me impresionó, desde fuera solo ves una pequeña entrada a la cueva y oscuridad, no era capaz de imaginarme lo que me iba a encontrar dentro. Según la tradición la virgen se apareció allí, por eso es también conocida como la Cueva de la Virgen de Tíscar. Cerca se encuentra el Santuario de Tíscar, que también visitamos y que además justo pillamos en plena romería.

Embalse de la Bolera

La última parada del día la hicimos en el Embalse de la Bolera. ¿Os gustan este tipo de lugares? ¡A nosotros nos encantan!

Fijaos en la pasarela de madera de la izquierda,...¡es impresionante!

Puente móvil

Ya estábamos en el Altiplano Granadino. Como en Cortes de Baza no había mucho que hacer, decidimos pasar el día en el Parque Natural de la Sierra de Castril. Lo primero que hicimos fue dirigirnos a Castril de la Peña. En la parte inferior del pueblo discurre el río Castril, junto al que sigue en paralelo una pasarela de madera, la cual tomamos para realizar un pequeño pero delicioso camino. Más adelante nos encontramos con un divertido puente colgante, y una pequeña gruta, en cuyo interior hay una gran oscuridad. Aunque el paseo es corto merece mucho la pena, es un sitio muy curioso y lleno de belleza.

La Peña de Castril

Más tarde paseamos por las calles de Castril de la Peña, y después nos aventuramos a perdernos un poco en su sierra, concretamente por el sendero señalizado de la Cerrada de la Magdalena.

Hamburguesas de lentejas

¡Una comida deliciosa!

Llegó la hora de volver a dormir donde nos alojábamos, no sin antes degustar una riquísima cena realizada por Maria Luisa. Cenamos una deliciosa paella vegetal, y unos entrantes compuestos por unas hamburguesas de lentejas. Luego una infusión bien calentita. ¡Y a la cama!

Si estás de paso por Cortes de Baza, eres vegetariano o vegano y no sabes donde comer, te recomiendo que te acerques al bar situado en el Hotel Rural La Posada. Maria Luisa tiene muy buena mano con la comida, lo notarás.

Y con esto termina nuestra primera escapada de este otoño. Espero que tengáis un fin de semana estupendo. ¡Feliz viernes!