miércoles, 20 de agosto de 2014

Miércoles mudo: Espaguetis crudos de calabacín con salsa de tomate crudivegana.

Espaguetis crudos de calabacín, con salsa de tomate crudivegana (tomates, tomates secos, dátiles, aceite de oliva ve, hojas de albahaca, sirope de ágave y sal marina).

"Miércoles mudo" es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, sólo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.


¡Importante!: Para todos aquellos que aún no habéis probado nunca unos ricos y sanos espaguetis crudiveganos, os recomiendo ver este video de los chicos de La Cocina de Luis y Sara. Espero que os sea útil y os guste. ¡Feliz Miércoles Mudo!

sábado, 16 de agosto de 2014

Galletas de plátano y avena.

¡Recién salidas del horno!

La receta que os traigo hoy es facilisima, además de muy sana, y por supuesto ¡muy rica! La primera vez que la vi fue en el blog de mi amiga Miriam de GastroCenienta (te mando un fuerte abrazo ¡preciosa!), concretamente en este post. Más recientemente volví a ver la receta, pero esta vez aquí, en el blog Albahaca y Canela. Después de ver lo sencilla que era, decidí que tenía que hacerla, sí o sí.

Lo bueno de esta receta es que se hace con ingredientes que seguro que tienes en casa, plátano y copos de avena (y que además repito, ¡son super sanos!). Luego puedes añadirles los extras que quieras, en mi caso, he utilizado bayas de goyi, pero podría haber usado otros ingredientes, como por ejemplo pasas, canela, dátiles, arándanos desecados,....solo hay que echarle un poco de imaginación. Espero que os animéis a hacerla, y disfrutéis de estas galletas en desayunos o meriendas.


Ingredientes:

- Cuatro plátanos maduros.
- La misma cantidad de copos de avena (en volumen).
- Un puñado de bayas de goyi.
- Una pizca de sal marina.
- Un chorrito de sirope de ágave.

Manera de hacerse: Pelamos los plátanos y los aplastamos con un tenedor,chafandolos hasta conseguir un puré con ellos. Añadimos los copos de avena, las bayas de goyi, el sirope de ágave y la pizca de sal marina y mezclamos bien. Formamos bolitas con la masa conseguida, y las aplastamos un poco dándoles forma de galleta. Las metemos en el horno, sobre papel de hornear, a 180º, durante unos 15 minutos aproximadamente (depende mucho del horno que uses y de lo gorditas que hagas las galletas).


Espero que estéis pasando un estupendo fin de semana. Yo hoy tengo un motivo más por el cual alegrarme, y es que esta madrugada ha nacido mi nuevo sobrinillo, de parte de mi familia postiza. Así que hoy ¡le daremos la bienvenida al mundo! ¡Sed felices y pasarlo bien!

lunes, 11 de agosto de 2014

Vacaciones de verano en Sanabria, Zamora.

¿A que dan ganas de bañarse? ¡Menuda maravilla!

Después de más de un mes sin actualizar el blog ¡¡vuelvo a la carga!! y lo hago con muchas ganas de mostraros el destino que este año mi chico y yo hemos elegido para nuestras vacaciones de verano. Este lugar ha sido el Parque Natural Lago de Sanabria y alrededores, un lugar con encanto, precioso e ideal para disfrutar del periodo estival.

El primer día llegamos a nuestro destino por la tarde. Dejamos las cosas en nuestro alojamiento, y rápidamente y sin perder el tiempo nos fuimos a darnos nuestro primer chapuzón en el lago. Y es que el viaje desde Madrid se nos hizo largo, pesado y caluroso, así que necesitábamos refrescarnos ese mismo día sí o sí. El lago de Sanabria es un sitio estupendo para bañarse, cuenta con cuatro playas de arena y piedras, con árboles bajo los que poner la toalla bajo su sombra, con un agua limpia, transparente y con una temperatura estupenda,... Además es de origen glaciar y el más antiguo de toda Europa. ¡Sin lugar a dudas es una suerte y toda una delicia el poder disfrutar del mayor lago natural de la Península Ibérica!

Monasterio de Santa María, en San Martín de Castañeda

Fotografiándome junto al lago

Tras unos maravillosos baños en el lago volvimos al pueblo que nos iba a dar cobijo durante toda la semana, San Martín de Castañeda. Allí mismo dimos un paseo y tras pasarnos por el Centro de Interpretación del Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores (el cual se encuentra situado en un antiguo monasterio) llegamos hasta uno de los mejores miradores que existen del lago de Sanabria. Como veis las vistas desde allí son estupendas ¡toda una maravilla!

Castillo de los Condes de Benavente

Calles típicas de La Puebla de Sanabria

Que bien que lo pasamos paseando por allí

Al día siguiente pasamos la mañana dándonos un chapuzón en una de las playas del lago. Por la tarde decidimos cambiarnos y visitar uno de los pueblos de visita obligada si estás por la zona: La Puebla de Sanabria. La Puebla de Sanabria es un pueblo con mucho encanto, de hecho la villa está declarada de interés histórico-artístico. El centro histórico se encuentra amurallado, y destacan las casas de piedra y las bonitas calles adornadas con flores. Sin duda alguna, pasear por allí es una auténtica gozada.

Espectaculares vistas de la Laguna de los Peces

¡Que laguna más bonita!

Erica australis (brezo)

Mariposa muy requetebonita posando para nosotros

Ranitas en la laguna

Menuda alegría nos da ver a las vacas pastando al aire libre

El tercer día de nuestro viaje decidimos ir a la Laguna de los Peces. Dejamos el coche en una explanada muy cerquita de ella, y caminamos por la sencilla ruta de senderismo que bordea la laguna (que además está adaptada para minusválidos). Aquello es zona de turberas, pastizales y matorral de alta montaña. En la laguna vimos muchos peces (y eso que en internet he leído que la laguna de los peces no tiene peces...), mariposas, ranas ¡y hasta una nutria! que por desgracia no nos dio tiempo de fotografiar. ¡Pero cómo nos gustó verla! También vimos vacas en los alrededores, disfrutando alegremente del día. Es una excursión muy sencilla y apta para todos los públicos, está genial.

Mmmmm ¡apetece un bañito!

Increíbles alrededores del lago

Por la tarde de nuevo chapuzón obligado en el lago de Sanabria. ¡Y es que no hay quien se resista a remojarse allí! Pusimos la toalla entre el bosque de rebollo de los alrededores. Relax, agua, naturaleza, una fruta, un buen libro...no podía pedir más :)

Inicio del sendero de las Cascadas de Sotillo

Un alto en el camino

Las famosas cascadas. Por lo visto en invierno suelen llevar mucha más agua. 

El cuarto día apostamos fuerte por el senderismo. Nos decidimos a hacer una ruta, la ruta de las Cascadas de Sotillo. Esta ruta es de dificultad media, aunque a mi personalmente se me hizo bastante dura. Tiene mucho desnivel, y hay lugares en los que el sendero no existe, sino que tienes que pasar por lugares estrechos y pedregosos, en algunas zonas con el suelo mojado y bastante resbaladizo. La primera mitad del sendero es prácticamente ascensión, toca subir una cuesta tras otra. Luego llegas a las preciosas cascadas, para a continuación empezar el descenso, empinado y en algunas zonas un poco peligroso. Para alguien acostumbrado a la montaña no tiene complicación alguna, pero para nosotros fue todo un reto que superamos con alegría. Fuimos recompensados con la visión de un corzo que se nos cruzó corriendo al lado del camino, y también vimos a una preciosa marta por entre los árboles. Y por supuesto con el camino en sí mismo, preciosa naturaleza en la que pasamos el día.

Ainsss, ¡pero que a gusto se estaba allí!

Y después de pasar la mañana pateando el monte,...¡nos merecíamos una recompensa! Así que de nuevo, nos fuimos directos al lago, ¡a darnos un buen chapuzón!

¡Vamos por buen camino!

Castillo Fortaleza de Braganza

¡En lo alto de la muralla!

¡Como mola Braganza!

El quinto día cogimos el coche dirección Portugal. Queríamos hacerle una visita a nuestro país vecino, ya que Braganza estaba cerca y no lo queríamos dejar de visitar. Un precioso castillo fortaleza nos recibió allí, a parte de un curioso domus municipal, gente simpática, naturaleza en nuestro trayecto y pueblecitos de frontera en los que perderse. Pasamos por el Parque Natural de Montesinho, un lugar muy verde digno de visitar.

¡A puntito de montarnos en una barca de pedales y disfrutar de esta maravilla!

El sexto día lo pasamos en el lago de Sanabria. No sabíamos si coger el catamarán o una sencilla barca de pedales para poder disfrutar de las vistas desde el centro del lago. El catamarán es eólico-solar, y además cuenta con una cámara de video acuática gracias a la cual puede verse el fondo del lago durante la travesía. Desde luego el catamarán era muy tentador, pero finalmente nosotros optamos por la opción de la barca a pedales, ya que nos apetecía seguir activos haciendo un poco de deporte, e ir a nuestro rollo estando todo el tiempo que nos apeteciera, además de que es la opción más económica (el catamarán vale 16 euros por persona, la barca a pedales 7 euros los dos).

Por la tarde noche dimos otro paseo por San Martín de Castañeda. Era nuestra última noche allí, tocaba despedirnos del pueblo que tan bien nos había acogido durante las vacaciones.

Última mirada a nuestro querido Lago de Sanabria...¡Ooooooh! 

Catedral de Zamora

Bonitas columnas entre jardines en Zamora

Llegó el séptimo día, y con él el tener que marcharnos. Nos pusimos en marcha y en un mirador nos depedimos del lago de Sanabria. No me extraña que Unamuno quedara prendado de él, ya que lo mismo nos ha ocurrido a nosotros.

Luego paramos en la Casa del Parque, de visita obligada antes de marcharnos (aunque recomiendo visitarlo al principio de la estancia, ya que la información es poder, y eso puede arreglarnos las vacaciones).

Camino a casa decidimos cambiar un poco la ruta y parar en Zamora capital. ¿Como íbamos a estar cerca y no parar a verlo? Zamora es una ciudad pequeñita pero con mucho encanto. Su centro histórico es un lugar ideal para pasear y ser visitado. Es delicioso, precioso. Nosotros lo disfrutamos durante un par de horas, luego tuvimos que volver a coger el coche rumbo Madrid.

Ensalada tibia de habones

Apañarnos con la comida durante estas vacaciones no ha sido del todo sencillo, ya que la cocina sanabresa es muy de carne y pescado. Apenas hemos encontrado opciones vegetarianas para comer por allí, pero como donde nos hospedamos (en el CTR El Recreo) tuvimos una práctica neverita en la habitación, y además fuimos muy previsores llevándonos bastante comida, pues no se nos dio del todo mal. También intentamos no hacer que la comida fuese el centro de las vacaciones, sino adaptarnos a las circunstancias, pasarlo bien y disfrutar de una forma más informal de esos días fuera de casa. Llevamos desde casa empanada de pisto, empanada de zanahorias y espinacas, tortilla de patatas, ensaladas de las que vienen hechas, fruta fresca, frutos secos, zumos naturales, humus, guacamole, zanahorias y pepino para comer en plan crudité,....con todo eso y la nevera enfriando a tope nos apañamos bien. Fuera las opciones eran escasas, y la única que se salia de los típicos huevos fritos con patatas era esta ensalada tibia de habones, muy típicos de la zona (y pidiendo expresamente que no le echaran atún). Además en La Puebla de Sanabria compré un kilo de habones, que tienen una calidad estupenda, que me he traído a casa y de los que ya casi hemos dado buena cuenta de ellos. Siempre me gusta llevarme algo de la zona a casa ¡y esta vez no iba a ser menos!

Hasta aquí nuestras vacaciones de verano. Espero que vosotros hayáis disfrutado también de las vuestras, o que lo hagáis cuando os vayáis. Gracias por leerme, estoy muy contenta de volver a escribir aquí. ¡Feliz semana!