lunes, 25 de noviembre de 2013

Pimientos del piquillo rellenos de morcilla vegana.


Este mes no podía dejar pasar el reto de Veganiza al Chef. Para los que aún no sabéis de qué va esto, os diré que es un evento que me encanta, y que consiste en convertir en veganas recetas que no lo son (es decir, hay que hacer una receta sin productos de origen animal). Las organizadoras de este evento son Alba de Mi vida con un vegano y Noemí de Cocina de Nihacc, y aunque también participé en el evento del mes pasado con una rica Tarta fácil de manzana de Donna Hay, este mes no quería dejar pasar la oportunidad de participar de nuevo.


La receta a veganizar (unos Pimientos del piquillo rellenos de morcilla de Karlos Arguiñano) prometía desde el principio, pero creerme si os digo que me llevé una grata sorpresa al probar el resultado. Realmente no esperaba que estos pimientos del piquillo rellenos estuviesen ¡¡taaaaaaan buenos!! Los tomamos para cenar tranquilamente en casa el sábado por la noche, y sé de buena tinta que a mi chico le gustaron especialmente, así que no me queda más remedio que volver a hacerlos esta noche,... Además, os confieso que se me fue un poco la mano con las cantidades para el relleno, así que me ha sobrado un montón, pero no os preocupéis que a eso yo le pongo pronto remedio y nos lo vamos a comer todo, todito, todo. ¡¡Que bueno que está!!



Ingredientes:

- Un bote de pimientos del piquillo.
- Dos berenjenas.
- Cinco cebollas.
- Tres chalotas.
- Un chorreón de vino dulce.
- Una cucharada de maicena.
- Cuatro patatas hermosas.
- Aceite de oliva virgen extra y sal al gusto.


Manera de hacerse:

Primero haremos el relleno: Por un lado ponemos las patatas en agua hirviendo hasta que se pongan blanditas. Las retiramos del agua hirviendo y las dejamos enfriar. Luego les quitamos la piel y reservamos. Aparte rehogamos un par de cebollas, y cuando estén bien pochaditas añadiremos a la sartén el par de berenjenas trituradas. Pochamos todo, y cuando esté listo lo mezclamos con las patatas aplastadas previamente con un tenedor hasta haber formado una masa, que será nuestro relleno.

Luego montaremos los pimientos: Los lavamos bien y con la ayuda de una cuchara los vamos rellenando con la masa que hemos preparado con anterioridad. Los metemos en el horno 5 minutos a 180 º.

Por último haremos la salsa: Rehogamos en una sartén con aceite de oliva tres cebollas y tres chalotas, hasta que estén bien pochaditas. Luego añadimos un buen chorreón de vino dulce, aunque puedes añadirle el vino o licor que prefieras. Mezclamos una cucharada de maicena con medio vaso de agua fria, y lo añadimos a la sartén para que nuestra salsa espese. Removemos.

Ya solo nos queda servir: Emplatamos poniendo una buena base de la salsa que hemos preparado, para poner encima nuestros pimientos calentitos recién salidos del horno. ¡¡Que aproveche!!


Están para chuparse los dedos. Cocinados con mimo y amor. Las fotos no les hacen justicia. ¿A que esperas para probarlos?

viernes, 15 de noviembre de 2013

Jardines del Campo del Moro, Madrid.

Vistas a la entrada del parque: Fachada occidental del Palacio Real

Segundo mes participando y viajando gracias a Blogger Traveller, pero primero en el que publico sobre una ciudad que no es la mía. Si es que poco había tardado yo,... Y es que en principio participo en esta bonita iniciativa organizada por Paty Melocotón con la ciudad de Sevilla, pero últimamente vivo entre dos ciudades, y como me he propuesto enseñaros todos los lugares preciosos con los que me voy encontrando en el camino, pues no me queda más remedio que enseñaros una preciosa mañana de domingo en mi querida ciudad adoptiva, Madrid.

Caminos para perderse...

"Hojas" es el tema escogido para este mes, y es que no en vano el otoño es una de las mejores épocas del año para descubrir la belleza de la naturaleza. Y sí, por qué no, esa naturaleza también podemos descubrirla en plena capital española, porque aunque Madrid es una ciudad muy movida, llena de edificios, de prisas, con personas que corren de aquí para allá,... también es una ciudad en la que si nos lo proponemos podemos vivir tranquilamente y disfrutar de esta bonita estación. Y para ello contamos con muchas zonas verdes, parques y jardines, en los que podemos disfrutar de agradables paseos, de ver cómo el otoño lo cambia todo, de ir con tu pareja cogidos de la mano, de disfrutar de la compañía de los animales que viven en estos jardines, de lo vistosos que son los frutos de esta estación, de que aun haciendo frío el sol te caliente el rostro,...

Pavo real paseando sobre las hojas caducas de otoño

Pequeño lago lleno de vida

Cisne y paloma saboreando el domingo como nosotros

Patos disfrutando de los otoñales rayos de sol

Nuestro "amigo" posando para nosotros

Pero y a todo esto,... ¿En que zona verde de Madrid nos encontramos? Pues en mi último y gran descubrimiento en esta preciosa ciudad, en los Jardines del Campo del Moro. Declarado de interés histórico-artístico, ocupa una superficie de 20 hectáreas. Como nota curiosa también os diré que en él vegetan unas 70 especies vegetales, y que me llevé una gran alegría nada más entrar al ver que entre ellas está el tejo, o mejor dicho, Taxus baccata, que es una especie muy bonita y que me encanta. Como veis en las fotos, también habitan en los jardines numerosas aves, entre ellas el pavo real (que no paraba de pavonearse y mostrarnos toda su grandiosidad), el faisán, la tórtola y la paloma.

Arbutus unedo cargado de ricos madroños

Y para terminar esta entrada me gustaría mucho parar, aunque solo sea un momento, para reflexionar sobre la importancia de vivir día a día, acorde con las estaciones. Que estamos en otoño, pues oye, a vivir el otoño, que para eso es precioso. Si así lo hacemos nos sentiremos un poco más en sintonia con la naturaleza y por supuesto mucho mejor con nosotros mismos. Un pequeño pero gran ejemplo, ¿para qué seguir comiendo esa fruta de supermercado guardada durante meses en cámaras, cuando podemos comer fruta y verdura de temporada? Estamos en el momento de los boniatos, la calabaza, las uvas, las castañas, las manzanas,... Sabores de otoño, y si vienen de la mano de pequeños agricultores mucho mejor. Poco a poco podemos cambiar nuestra vida de forma positiva, vivamos en plena naturaleza rodeadas de hojas, o en una ciudad cosmopolita como lo es Madrid. Es cuestión de prioridades, de cómo nos planteemos la vida, de hábitos y de saber qué es realmente lo importante. Os dejo un texto muy inspirador escrito por Henry David Thoreau: "Vive cada estación, según pasa, respira el aire, bebe la bebida, saborea la fruta y resígnate a todas esas influencias. Crece verde con la primavera, dorado y maduro con el otoño. Bebe el influjo de cada estación como si fuera una botella, una verdadera panacea, una mezcla de todos los remedios para tu uso personal". ¿No es motivador? ¡¡Me encanta!!

Si queréis seguir disfrutando del otoño, solo tenéis que pinchar aquí para descubrir todos los rincones llenos de hojas que nuestros amigos de Blogger Traveller están dispuestos a enseñarnos. ¡¡Hasta el próximo mes Blogger Traveller!!

sábado, 9 de noviembre de 2013

Ama, ama y ensancha el alma.



Porque el veganismo es AMOR. Amor hacia TODOS. Amor y respeto. El amor más grande que puede existir. Un amor que no excluye a ningún ser, ni por su sexo, ni por su raza, ni por su especie,... Feliz noche de sábado a todos. ¡¡Ama, ama y ensancha el alma!!