lunes, 28 de octubre de 2013

Como cocinar tu vida.


Hoy os traigo un documental que me apetece mucho compartir con vosotros. Lo hago con mucho amor y con la intención de que tengáis la oportunidad y busquéis el momento de sentaros tranquilamente a verlo. Lo vi hace poco y la verdad es que me ha gustado mucho, y realmente me parece muy curioso, ya que la manera de narrarlo todo nos introduce un poco en el mundo de la filosofía Zen, de mano de uno de sus maestros. Se habla mucho de lo poco que hacemos ya las cosas a mano, y de lo necesario que es hacer las cosas uno mismo, de manera personal y con amor. También de la importancia de meditar en nuestro día a día, de concentrarnos en lo que hacemos y hacer las cosas con consciencia. Pone en tela de juicio muchos valores occidentales en los que basamos nuestras vidas, y esto personalmente creo me ha servido para reflexionar, porque a mi modo de ver pienso que sin darnos cuenta estos valores acaban influyendonos de alguna manera, aunque a priori pensemos que no. Por todo esto y mucho más os recomiendo encarecidamente que os hagáis un te calentito, os pongáis cómodos y le deis al play. De momento os dejo con el trailer por aquí, y si realmente os interesa no tenéis más que buscar en youtube el documental "How to cook your life" subtitulado en español. Espero que lo hagáis y lo disfrutéis.

Por cierto, me voy unos días al pueblo, a relajarme, a pasear, a leer, a cocinar,... a poner en práctica todo lo que me ha inspirado y motivado este documental. Pero a mi vuelta espero encontraros a todos como siempre, o si cabe incluso mejor. ¡¡Nos vemos a la pronto!! ¡¡Un abrazo a todos!!

viernes, 25 de octubre de 2013

Quinoa con cebolla, tomates secos y berenjena.


No hace mucho que descubrí la quinoa, un pseudocereal muy sano y maravilloso, que tiene proteínas de alto valor biológico. Siempre es bueno que entren en casa ingredientes de calidad, somos lo que comemos, así que hay que cuidar muy bien lo que compramos, para luego cocinarlo y nutrirnos bien. Lo único malo de que entre un nuevo ingrediente en casa, puede ser que quizás no sepamos muy bien como prepararlo, qué hacer con él. Y es que la tradición muchas veces nos condiciona a no probar cosas nuevas, o a que cuando nos aventuramos a hacerlo, no saber muy bien si vamos a salir airosos de nuestro intento. Pero aquí estamos para cambiar de hábitos, y eso requiere un poco de planificación y esfuerzo. Pero merece la pena, y mucho. Mi primer intento con la quinoa (después de romperme un poco la cabeza) fue un plato improvisado, que resultó ser quinoa con calabaza asada. Fue un acierto. Pero como no me gusta comer siempre lo mismo, y no tenía ni idea de qué más hacer con este pseudocereal, decidí buscar un poco entre mis blogs preferidos. Y encontré la receta perfecta en La Cazuela Vegana: quinoa con cebolla, tomates secos y berenjena. ¡¡Y salió delicioso!! Si queréis ver la versión original de este plato, podéis hacerlo pinchando aquí. Y si seguís leyendo, podéis ver mi versión, prácticamente idéntica a la suya, igualmente deliciosa.


Ingredientes:

- Quinoa.
- Una cebolla.
- Tres dientes de ajo.
- Tomates secos (yo utilicé tomate cherry seco).
- Un puñado de anacardos crudos.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal al gusto.
- Pimienta negra.
- Un puñado de perejil.
- Una berenjena.

Manera de hacerse: Ponemos la quinoa en una cacerola con el doble de agua hirviendo y un poco de sal. Dejamos que absorba toda el agua hasta que se haga. Reservamos.
En una sartén rehogamos con aceite de oliva los dientes de ajo y la cebolla. Cuando estén pochados se añaden los tomates secos rehidratados (los habremos puesto en remojo unos minutitos antes) y los anacardos crudos cortados en trocitos pequeños. Añadimos la quinoa que teníamos reservada y lo removemos todo durante unos minutos. Salpimentamos y espolvoreamos con un poco de perejil.
Aparte cortamos la berenjena en rodajas y las pasamos por la plancha con un poco de sal.
Emplatamos poniendo quinoa y nuestra berenjena a la plancha. Servimos, ¡¡y a disfrutar!!

Espero que os haya gustado, y por supuesto, ¡¡que disfrutéis del fin de semana!! En Madrid se presenta un poco lluvioso, pero aprovecharemos para disfrutar de un poco de cultura (nos vamos de visita guiada a la Biblioteca Nacional) , y si la lluvia lo permite, dar algún paseo. Y si no, una peli con el ordenador, una mantita y un té calentito. ¡¡A disfrutar!!

martes, 15 de octubre de 2013

Mercadillo de productos ecológicos en la Alameda de Hércules, Sevilla.

Plaza de la Alameda y mercadillo. De fondo, las columnas de Hércules. 

Puesto de conservas ecológicas

Este post es especial, y lo es porque con él me estreno en una bonita iniciativa llamada Blogger Traveller. Se trata de recorrer lugares sin salir de casa. De enseñar en nuestros blogs sitios únicos y que merecen la pena ser mostrados y visitados de nuestra ciudad. Si queréis saber más sobre de qué va esto, pasaros por aquí y aclararéis todas vuestras dudas.

"Mercadillo" es la palabra inspiradora de este mes, y la verdad es que me ha venido como anillo al dedo. Desde hace pocos meses sé que los segundos sábados de cada mes se organiza un mercadillo de productos ecológicos en la plaza de la Alameda. La cuestión es que tenía muchas ganas de visitarlo, me encanta la Alameda, es uno de mis rincones preferidos de Sevilla, y me encantan los productos ecológicos, eso es algo que ya sabéis todos los que me leéis con asiduidad. Sin embargo, por una cosa u otra todavía no había tenido oportunidad de visitar este mercadillo. Pero el sábado pasado por fin pude visitarlo, ¡¡y estoy segura de que no será la última vez!!.

Plantas eco, seguramente una de mis próximas compritas

Algunas verduras ecológicas de km 0

Al mercadillo no fui sola, sino junto a Lorena, de La Aduana Vegetariana, una chica majísima, super dulce y simpática e implicada con este estilo de vida tan bonito que intento llevar y compartir con los demás. Ella ya es veterana en este mercadillo, así que intentamos ir temprano (aunque no lo conseguimos del todo) para comprar en uno de los puestos más solicitados, el de legumbres, pastas, cereales y frutos secos ecológicos. Se llena tanto en hora punta, que tienen hasta un dispensador de tickets para no perder la vez. Cuando cogimos nuestro número, ¡¡teníamos casi 30 por delante!! pero sin problemas y con mucha tranquilidad, aprovechamos para pasear por el resto del mercado mientras nuestro turno llegaba.

Mmmmm ¡¡delicioso!!

Lorena y sus compras

Paseando es como llegamos a un puesto con comida casera, hecha, por supuesto, con ingredientes ecológicos. Tenían dulce y salado, y poca oferta vegana,todo hay que decirlo, pero aun así pudimos comprar un trozo de strudel de manzana, y otro de bizcocho de ciruelas. Además, para ovolácteos, tenían hojaldre relleno de pisto, cookies, magdalenas, panes, quiches vegetales, diferentes tartas caseras,... ¡¡El paraíso de glotones y golosos como yo!!

¡¡El puesto más solicitado!!

Legumbres eco ¡¡me las llevaba todas!!

De vuelta al puesto inicial, por fin llegó nuestro turno. Tenían de todo, y aunque me costó decidirme, acabé optando por llevar a casa anacardos ¡¡crudos!! (que taaan difíciles me son de encontrar), lentejas rojas (con las que se pueden hacer unos guisos estupendos) y arroz basmati integral (otro producto que no encuentro por ningún lado) .

Os recomiendo encarecidamente este mercadillo,que aunque no es muy grande, está muy bien montado, y como ya he dicho se encuentra situado en uno de mis lugares preferidos de la ciudad. La Alameda de Hércules es una plaza especial, con encanto, en el que destaca su ambiente alternativo, el cual nos gusta tanto a los incondicionales de este lugar. Con todo esto lo que quiero decir es que si venís de visita, ¡¡no os lo podéis perder!! Ni el mercadillo el sábado por la mañana, ni la plaza, a cualquiera hora a la que vayáis.

Espero que os haya gustado mi aportación a esta iniciativa, en la cual espero seguir participando muchos meses más. Si os apetece curiosear los mercadillos de las demás ciudades participantes, podéis hacerlo aquí. Y por cierto, esta iniciativa nace de Pati Melocotón, desde el blog Mi Dulce de Melocotón. ¡¡Hasta el próximo mes Blogger traveller!!

jueves, 10 de octubre de 2013

Acelgas con patatas y chorizo vegano.


¡¡Hola a todos!! ¿Como va el casi recién estrenado curso? Yo desde que volví de nuestras vacaciones por la Axarquía y Grazalema, estoy a tope. Aunque he de confesar que he estado unos días un poco chunga últimamente, con migrañas y un bajón enorme debido a que mi amiga la menstruación a veces me puede, pero nada que sea grave, solo fastidioso y doloroso... Ahora que vuelvo a estar bien, sigo con mi herbario, con mis estudios de botánica para diciembre, con mi pilates por las mañanas, y con una lista de sueños y de metas interminable. Lo que más me gustaría poder cumplir (aparte de seguir aprobando mis asignaturas) es ponerme las pilas con el ejercicio físico, porque media hora de pilates por las mañanas se me hace poco, y el resto del día no me muevo nada. A ver si por fin, después de tantas veces que me lo he propuesto, salgo a andar varias veces en semana. También tengo más ganas de seguir leyendo, de volver a ver películas, de ayudar a los demás de alguna manera...tengo ganas de hacer muchas cosas, y por supuesto, de seguir saboreando la vida. Lo que también podéis saborear es esta receta que hice hace poco, que bien rica que está...

Ingredientes:

- Una acelga.
- Dos patatas.
- Tres dientes de ajo.
- Una cebolla morada.
- Un chorizo vegano (yo utilicé un mini chorizo spacebar).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal al gusto.

Manera de hacerse: En una olla ponemos a calentar las acelgas con agua hasta cubrirlas. Las dejamos con el agua hirviendo durante unos 8 minutos aproximadamente. Luego las colamos y dejamos escurrir para que suelten todo el agua.
Aparte ponemos las patatas troceadas por la mitad pero sin pelar, a hervir hasta que estén tiernas. Luego las sacamos del agua y les quitamos la piel.
En una sartén con aceite de oliva virgen extra, rehogamos el ajo pelado y cortado en trocitos pequeños, y la cebolla pelada y cortada también en pequeños cuadraditos. Cuando esté todo pochado, añadimos la acelga, y rehogamos bien durante unos minutos. A última hora añadimos las patatas y un poco de sal al gusto. Retiramos del fuego.
Aparte habremos cortado nuestro chorizo en pequeñas rodajitas, y las habremos dorado en una sartén con unas gotas de aceite.
Emplatamos poniendo nuestro rehogo de acelgas y patatas en el plato, y añadiendo el chorizo calentito.

Espero que os haya gustado, ¡¡buen provecho!!

viernes, 4 de octubre de 2013

Ruta por la Axarquía y el Parque Natural Sierra de Grazalema.


La semana pasada mi chico y yo decidimos irnos de vacaciones. Fue algo bastante precipitado, pero en nada lo organizamos todo, hicimos las reservas y nos pusimos en camino. El calendario nos decía que ya había llegado el otoño, pero el buen tiempo nos acompañaba y las ganas de irnos y de disfrutar ¡¡eran inmensas!!.

En general ha sido un viaje bastante movido, porque no nos hemos quedado siempre en un mismo lugar, sino que hemos dormido en diferentes sitios y le hemos dado caña al coche. Todo por intentar aprovechar al máximo posible y ver muchas cosas. ¡¡Cuanto nos gusta viajar!!

Nuestro primer destino fue Nerja, allí nos quedamos dos noches en un apartamento (elegimos este tipo de alojamiento por la comodidad de tener una cocina disponible las 24 horas). Nada más llegar nos fuimos directos a la playa ¡¡le teníamos muchas ganas!! No la habíamos pisado en todo el verano, y parecíamos dos niños pequeños cuando llegamos. Chapuzones, paseos por la orilla, ratitos al sol,... Mmmm ¡¡nos encantó!!
Por la noche paseamos por las calles de Nerja, fuimos a ver el Balcón de Europa y por el camino aprovechamos para comprar aguacates de la zona. ¡¡Estaban riquísimos!!




Cena en "La Fuente"

Al día siguiente volvimos a la Playa de Burriana, pasamos allí toda la mañana disfrutando del mar. ¡¡Para nosotros es lo mejor del mundo!! Pareceré pesada, ¡¡pero es que nos encanta!! Y todo el verano sin pisarla,...pues se echaba de menos. Además siempre lo digo, la playa es como un gran spa natural, ya que coges color, se te quitan los granitos,... vamos, que te pones guapa sin darte cuenta. Además, la sensación de libertad que a mí me da,... Es estupenda. Eso sí, las playas cuanto menos masificadas, mejor. Y gracias a la época en la que hemos ido, estaba tranquila, como a nosotros nos gusta.

Por la tarde nos pusimos guapos y nos fuimos a pasear por el bello y pintoresco pueblo de Frigiliana. Frigiliana es un pueblo blanco, de montaña que mira al mar. Sus calles blancas y empinadas llenas de plantas, sorprenden en cuanto te descuidas dando lugar a miradores que invitan a disfrutar de vistas impresionantes. Es un pueblo precioso, y además desprende algo especial...Después de pasear toda la tarde por la villa, nos sorprendió la noche y decidimos cenar allí. Comimos en el restaurante La Fuente, ya que vimos que tenían cena para dos personas por 17,50 euros, y en la pizarrita que tenían puesta ponía que se preguntase por las opciones vegetarianas. El menú consistía en una serie de cazuelitas de barro para compartir, e incluía pan, aceitunas y ali-oli. No tenían muy establecido el menu vegetariano, pero el chico de la cocina nos dijo que sobre la marcha improvisaría algo. El resultado fue lo que veis en la foto: cazuelitas de habas con perejil, patatas bravas, pasta con salsa de tomate, cous cous con hierbabuena, champiñones con comino, ensalada de tomate y aguacate y tortilla de verduras. Casi todo vegano y riquísimo. Fue un acierto, aunque ojo, las bebidas no estaban incluídas en la cena y por ello al pedir dos copas de vino el precio aumentó considerablemente. también he de decir que prácticamente no hablaban español, así que si no hubiese ido con Paco que habla inglés yo no hubiese podido comunicarme con ellos... Pero el sitio era muy coqueto y como veis el chico de cocina muy simpático y apañado. Vamos, que cenamos estupendamente.

Vistas desde el Balcón de Europa

Al día siguiente por la mañana dejamos atrás estas tierras pertenecientes al Parque Natural de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, para poder llegar a nuestro próximo destino. Pero antes de hacerlo nos acercamos de nuevo al Balcón de Europa, ya que solo lo habíamos visto de noche, y como veis en la foto superior, ofrece unas vistas estupendas.



La siguiente visita fue a un pueblo que nos habían recomendado: Setenil de las Bodegas. Setenil pertenece a la ruta de los pueblos blancos, situada en su mayoría en el Parque Natural sierra de Grazalema, en Cádiz. La singularidad de este pueblo está en la originalidad de sus casas, que están construidas aprovechando el abrigo de las rocas. Tengo pocas fotos para mostrároslo, sólo os dejo una pequeña muestra, pero si tenéis curiosidad no dudéis en buscar en google imágenes de Setenil, que las hay bastante impresionantes.

Fuente en El Gastor

Después de nuestra tarde en Setenil de las Bodegas, nos acomodamos en El Gastor para pasar la noche. Cenamos en un bar llamado Los Cazadores, y que todo sea dicho, aunque el nombre del bar no me gustó nada de nada, cenamos bien y a precios populares (rebuscando en su carta pudimos encontrar algo vegetariano). Había pisto, salmorejo, pimientos verdes fritos, tortilla de patatas para los ovolácteos... Cenamos 4 tapas contundentes, y con 2 bebidas, nos salió a 14 euros en total. Además, las vistas del restaurante son impresionantes, está en lo alto del pueblo y se ve la sierra y toda la localidad. Eso sí, el concepto de vegetariano no lo tenían muy asimilado, pero fueron simpáticos y se amoldaron a lo que necesitamos. Es posible no pasar hambre en un entorno rural y además me parece que también es una buena  forma de activismo el que personas que nunca han oído la palabra vegetariano, empiecen a darse cuenta de que existimos, y de que es una opción más que válida de vida.

Después de cenar, un paseito por el pueblo, una lectura en la cama,...¡¡y a dormir!!

Puente Nuevo en Ronda


Al día siguiente por la mañana visitamos Ronda. Ronda es una localidad muy turística, con un casco antiguo precioso. Llena de monumentos, arte y cultura, destaca especialmente el Puente Nuevo, por su majestuosidad, y por las cosquillas en el estómago que te hace sentir al pasar por encima. Ronda está situada en un entorno natural privilegiado, rodeada de naturaleza, lo cual le otorga un ambiente especial a la ciudad.

Grazalema

Benamahoma

Nuestra siguiente parada fue Grazalema. Grazalema es un pueblo precioso, perteneciente a la ruta de los pueblos blancos de la provincia de Cádiz, situado en pleno parque natural, en un enclave estupendo. Es agradable pasear por sus calles y descubrir todo lo que nos puede aportar. En él me sentí estupendamente, con una sensación que no sé como describir, pero que me aportaba paz. Creo que es interesante reseñar que en los próximos días, como desde hace unos años por estas fechas, tendrá lugar la recreación histórica "Sangre y amor en la Sierra" que gira en torno a la vida de un famoso bandolero. Lo dejo caer por si a alguien que se de prisa le pueda interesar. Cuando fuimos estaban montando los decorados y seguro que es divertido.

Después llegamos a Benamahoma, donde haríamos noche dos días. Por la tarde noche dimos un paseo por el pueblo, respirando aire puro. Queríamos informarnos sobre algún sendero que pudiéramos iniciar por allí cerca, para el día siguiente. Decidimos preguntar por las calles del pueblo, y tuvimos la buena suerte de preguntar a la primera a la persona indicada. No solo nos habló de todos los senderos que había por allí cerca, sino que hablamos de muchas otras cosas, e incluso me ofreció ayuda para la asignatura de botánica, dejándome unos trabajos de identificación de especies que habían hecho hace poco para el parque natural, que me van a venir genial para estudiar. ¡¡Que agradable es la gente de pueblo oye!!




Al día siguiente hicimos un sendero recomendado por nuestro nuevo amigo, el Sendero del Río Majaceite. Como su propio nombre indica, discurre a la vera del río Majaceite. Es de dificultad baja, todos os podéis animar a hacerlo. Es muy bonito, y nosotros aprovechamos para recolectar muestras de plantas. El senderismo es la caña.

Ubrique

Benaocaz

Por la tarde fuimos a Ubrique, aunque he de reconocer que no me gustó demasiado, supongo que porque me esperaba otra cosa. Es un pueblo muuuy grande, prácticamente una ciudad en medio de la sierra. Aunque tiene sus cosas, pero con lo que me gustan a mí los pueblos pequeñitos de sierra para mi no tiene comparación...

Luego fuimos a Benaocaz, que sí que tiene mucho encanto, es pequeñito y tiene unas vistas maravillosas a la montaña desde sus calles. Disfruté de un té calentito en una plaza mirando la naturaleza. Momento maravilloso antes de volver a Benamahoma.

Ecomuseo del agua en Benamahoma

Jardín Botánico del Castillejo

El último día llegó el otoño de repente. Llovía a ratos, pero hicimos alguna cosa antes de ir a comer a Sevilla, finalizando nuestro viaje. Visitamos el Ecomuseo del agua en Benamahoma, y luego el Centro de visitantes del parque Natural Sierra de Grazalema, en El Bosque. Para terminar nuestro día, nos acercamos al Jardín Botánico del Castillejo, también situado en la localidad de El Bosque. El Bosque también es un pueblo maravilloso, digno de ser visitado, aunque ya no hiciese fotos por la lluvia.

Foto tomada en el balcón de nuestro apartamento Villa de Benamahoma

Y por último os contaré que siempre intentamos comprar productos locales, artesanos y de km 0, tanto en casa como cuando viajamos. En tierras malagueñas compramos mangos, aguacates, miel de caña, confitura de mango, y vino dulce y extradulce de Frigiliana. Y en tierras gaditanas dulces típicos sin manteca de cerdo y mermelada de tomate verde casera.

Espero que os haya gustado la crónica de nuestro viaje. ¡¡Andalucía es maravillosa!!