viernes, 18 de enero de 2013

Restaurante vegano Loving Hut.


Como ya os comenté en otra entrada anterior, este año los reyes magos se han portado muy bien conmigo. Uno de los regalos de reyes que recibí por parte de mi chico, fue un riquísimo almuerzo en el restaurante vegano Loving Hut, en Madrid. Este restaurante se encuentra situado en la Calle de los Reyes nº 11, y como acabo de decir, es 100% vegano, es decir, que todos los platos que allí sirven están libres de cualquier tipo de explotación animal. Me encantan este tipo de regalos :)


De beber nos pedimos un par de zumos recién hechos. Eran de naranja, zanahoria y jengibre. Nos encantaron. Siempre que tenemos la opción de poder disfrutar de un buen zumo o licuado recién hecho, lo hacemos. Y esta vez no fue una excepción.


Para comenzar nuestro almuerzo, compartimos un entrante estupendo, los Rollitos del Chef (tofu, brotes de soja, proteína de soja, cebolla, repollo,...). Caseros y recién hechos. Muy ricos mojados en salsa de soja (esta salsa es de las preferidas de mi chico, le chifla).


Luego pedimos un par de platos principales, que compartimos como siempre solemos hacer. Uno de ellos era unos Fideos fritos (fideos de trigo, filetes de soja, zanahoria, pimiento, puerro y champiñón). Los fideos estaban deliciosos, muy sabrosos, y los filetes de soja que los acompañaban nos dejaron sin palabras. Todavía se me hace la boca agua,...


El otro plato principal que pedimos consistía en unas Brochetas (calabacín, pimientos, champiñón, tomate, proteína de soja, tofu, langostino vegano, marinado en salsa y al grill) servidas con fideos. Muy ricas también, las disfrutamos mucho.


De postre nos trajeron un par de tartas. La primera de ellas, la Tarta Loving Hut (Loving Hut Chocolate Cake). Una tarta super chocolatáctica increíblemente deliciosa. Ideal para adictos al chocolate como yo.


La segunda tarta, fue una Tarta de Zanahoria (Carrot Cake). ¡¡Buenísima!! Más que recomendable si queréis disfrutar de un postre dulce e inolvidable.

El servicio fue un poco lento, pero las camareras fueron simpatiquísimas y muy amables, así que no se lo tuvimos en cuenta. Salimos de allí muy contentos, tras charlar un poco con una de ellas sobre personajes de la historia que han sido o son veganos, y sobre lo bien que puede alimentarse uno de esta manera, sin perjudicar a ningún animal sobre la tierra. Nos dieron una tarjeta, que te la sellan cada vez que comes de menú o similar allí, y cuando llevas "x" sellos, te invitan a un almuerzo. Desde luego, yo pienso volver por allí. Se ha convertido en uno de mis favoritos. Delicioso y vegano, una gran combinación. Os lo recomiendo muchísimo. No dejéis de visitarlo :)

domingo, 13 de enero de 2013

Mi primer día.


¡¡Buenos días!! Y por supuesto ¡¡Buen inicio de semana!! Como ya casi estamos a mediados del mes de enero, quería haceros una pregunta... ¿Cómo van esos propósitos de año nuevo? Espero que hayáis comenzado ya con ellos, este año tiene que ser ¡¡sí o sí!! Pero de todas formas, si todavía no habéis empezado, aún no es demasiado tarde, ¡¡hoy puede ser vuestro primer día!! Y si todavía no andáis del todo motivados, os recomiendo que comencéis el día con este videoclip de Los Aslándticos. ¡¡Seguro que os gusta!!

Yo por mi parte ahí voy, poquito a poco, pero muy motivada. Uno de los objetivos de este año es dejar de ser tan sedentaria y convertirme en una persona más activa. Vamos, hacer un poco más de ejercicio de manera habitual, que tengo que activar mi metabolismo y plantarle cara a mi problema de tiroides (estoy harta de sentirme siempre cansada, con poca energía). La verdad es que me encantaría ir a un gimnasio. No soy de esas personas que se apuntan y luego nunca van. Las veces que he tenido la suerte de poder ir a uno (hace ya unos años), no me saltaba mis mínimas 3 clases por semana. Y esas veces he conseguido estar un poco más en forma. Pero ya no puedo permitirme ir al gimnasio, pagar las cuotas mensuales es mucho para mí. Por eso decidí que salir a caminar una hora varias veces a la semana puede ser un buen ejercicio. Pero necesitaba algo más. Algo extra que me motivase. Y lo he encontrado. Bicheando por internet encontré un curso on line de Pilates, de las chicas del Club Handmade. Y la verdad es que está muy bien. Lo acabo de empezar, y creo que me va a enganchar esto de hacer pilates en casa. Lo puedo hacer allá donde esté, llueva o haga frío y a la hora que quiera. ¡¡Ya os iré contando!! Pero de momento, voy con muchas ganas, estoy encantada con la decisión que he tomado. Ahora os dejo, ¡¡que me toca mi ejercicio del día!! Y luego a estudiar, que aprobar mis asignaturas es otro de los super objetivos del año. Os veo pronto, en el próximo post. ¡¡Ánimo que se puede!!

viernes, 11 de enero de 2013

Calabacines rellenos de pisto.


Os traigo la primera receta del año. Bien sana, tal y como queremos que sea este 2013. Y por supuesto,...¡¡sabrosa!! Si es que, no hace falta mucho para cuidarse,...

Ingredientes

- Tres calabacines redonditos.
- Una cebolla.
- Un pimiento verde.
- Un pimiento rojo.
- Salsa de tomate frito.
- Un bloque de tofu.
- Levadura de cerveza.
- Aceite de oliva.
- Sal al gusto.

Manera de hacerse

Lo primero que debemos hacer es cortar nuestros calabacines de manera que al hacerlo les hagamos una especie de "sombrero". Luego vaciamos los calabacines con una cucharilla "sacabolas" y reservamos la carne del calabacín. Reservamos también nuestros calabacines vaciados.
Aparte, pelamos y cortamos la cebolla en trocitos, y la echamos a sofreir en una sartén con un poco de aceite de oliva. Cuando se poche, añadimos los pimientos troceados sin rabo ni pepitas. A continuación, echamos en la sartén la carne del calabacín, bien troceada. Lo rehogamos todo bien hasta que esté hecho. Cortamos en cuadraditos pequeños nuestro bloque de tofu, y lo echamos en la sartén. Sofreímos un rato. Luego añadimos la salsa de tomate casera y un poco de sal. Reservamos.
Por último, rellenamos los calabacines vaciados con nuestro pisto casero. Los espolvoreamos con una cucharadita de levadura de cerveza cada uno. Les ponemos el sombrerito y los metemos en el horno, precalentado a 220 º, durante aproximadamente 30 minutos (esto depende mucho del horno que tengáis en casa, mi horno es muy poco potente). Transcurrido dicho tiempo, los tenemos listos para comer. Os recomiendo servir sobre una camita de pisto.

Por cierto, el calabacín debe quedarse un poco al dente, al menos así es como a mí me gusta. De todas formas, sobre gustos no hay nada escrito...

Espero que os haya gustado la receta, y que disfrutéis mucho del fin de semana. Yo lo voy a aprovechar estudiando, viendo a alguna amiga, comenzando un curso de Pilates, comprando alguna cosilla que me hace falta aprovechando que hay rebajas,... Y vosotros, ¿que vais a hacer? ¿Tenéis planes? ¡¡Nos vemos en la próxima entrada!!

martes, 1 de enero de 2013

Una navidad muy handmade. ¡¡Feliz Año!!


Ante todo ¡¡Feliz Año Nuevo!! Hace apenas unas horas que comenzó el 2013, y aunque ahora mismo me siento cansada y acusando un ligero dolor de cabeza, tengo la sensación, y casi la certeza, de que este año va a traer muchas cosas buenas. Como ya sabéis, estoy en un momento personal lleno de cambios, con muchas ganas de crecer como persona y sacar un mayor rendimiento a mi vida (más amor a los demás y a mí misma, más disciplina para poder alcanzar mis metas, más energía positiva, más aprendizaje, más actividad, más creer en mí misma y atreverme con cosas para las que antes siempre tenía un no por respuesta...). A vosotros os deseo mucha felicidad, y os pido que os toméis unos instantes para reflexionar sobre qué podéis hacer para mejorar vosotros mismos en este nuevo año, qué podéis aportar al mundo y a los demás, y así poquito a poco convertir entre todos el mundo en un lugar mejor :)


Estas navidades están siendo muy especiales. Hacía tiempo que no sentía la magia de la navidad. Pero este año ha sido diferente. He hecho muchas cositas con mucha gente que me hace feliz. Por eso, entre otras cosas, no he tenido mucho tiempo para publicar ni para pasarme por aquí. Pero ya estoy de vuelta, y con ganas de hablaros sobre una parte de la navidad. Así que allá voy. Nada más acabar mi examen de física (que por cierto, ¡ he aprobado! y esa ha sido una de las grandes alegrías navideñas), empecé a maquinar sobre los regalos navideños que iba a hacer este año. Este año quería hacer algo diferente, que no costase mucho dinero, pero en lo que poder poner todo mi cariño e ilusión. El resultado ha sido el que veis: galletitas navideñas de muñecos de jengibre y arbolitos y bolitas de navidad, mermelada casera de kiwi y postales navideñas hechas a mano, con foto y todo. Este año los términos handmade y homemade han resonado bien fuerte en casa de mis familiares y amigos más cercanos. Y ha sido maravilloso, no os podéis ni imaginar las caras de asombro y el agradecimiento que nos han mostrado. Y yo bien contenta que me he quedado, disfrutando de la colaboración de mi chico en la elaboración de los regalos, y de atreverme a hacer cosas que antes no me atrevía a hacer. Y esto último os lo explico. Yo siempre he sido una negada de las manualidades, y por serlo desde pequeña, mi respuesta ante la realización de alguna de ellas siempre ha sido un no. Pero ya no quiero más noes que me limiten en mi vida. Así que este año he rescatado la navideña tradición de mandar postales de navidad, y además hechas por mí, que aunque no han quedado perfectas ni muchísimo menos, sé que han hecho mucha gracia a los destinatarios. También decidí empaquetar yo los regalos, otro de mis quebraderos de cabeza de otros años, pero que sólo es cuestión de ponerse, comprar un poco de papel craft en los chinos, un poco de cuerda rústica, unas cartulinas, papel transparente de envolver cestas y demás,...y ya está. Facilísimo, y no me digáis que no ha quedado bien mono todo. Y por supuesto, me puse a hacer la parte culinaria, las galletas y la mermelada (esto ha sido lo más fácil de hacer, ya que la cocina se me da bien). Estoy muy contenta con el resultado de estos regalos, teniendo en cuenta que ha sido la primera vez.


Por otra parte, yo también he recibido regalos muy especiales estas navidades. Pero esos os lo mostraré por Reyes, en mi próximo post. Algunos de ellos también han sido hechos a mano, y eso les ha dado muchísimo encanto. El saber que han estado eligiendo los materiales para mí, teniendo en cuenta mis gustos, y haber gastado energías pasando la tarde haciéndolo, en lugar de haber ido a un centro comercial a comprar cualquier cosa en una tienda convencional, pues la verdad es que me ha hecho muy feliz. El regalo se hace más grande, se le da un valor añadido que no le puede dar ninguna máquina de fabricación en serie. Y es que el amor se nota, echando a un lado la parte negativa de estas fechas, el consumismo desmedido, y dándole la bienvenida al calor de las cosas hechas con el corazón. Por eso por Reyes os pido que le pongáis cariño a vuestros regalos, que hagáis buenas elecciones cuando vayáis a comprar, prefiriendo siempre lo artesano y favoreciendo al pequeño comercio, dándole una patada a las multinacionales que con sus modus operandi destrozan hoy día el mundo. Tenemos mucho poder como consumidores, más del que muchas veces pensamos. Así que por estas fechas mejor regalitos hechos a mano, comprados en el pequeño comercio, llenos de creatividad y por supuesto, libres de crueldad, tanto animal como humana. Tampoco os olvidéis de que es mejor adoptar que comprar, si estáis pensando en ampliar la familia, y que eso debe ser una decisión muy meditada, ya que los animales no son juguetes que luego se pueden tirar. Dicho todo esto, os deseo unos felices reyes, que seáis muy pero que muy felices, tanto ese día como el resto del año. Un abrazo, ¡¡y hasta pronto!!