lunes, 9 de diciembre de 2013

Pastel de calabaza y tofu ahumado.


Últimamente estoy haciendo más descubrimientos culinarios que nunca, y es que estos últimos meses he pasado más tiempo junto a mi chico que de costumbre, y eso me incita a cocinar y cocinar como una auténtica loca. Normalmente cuando cocino para mi sola las cosas son menos emocionantes,...quiero decir, que no me complico mucho la vida, me dedico a hacer purés, sopas, ensaladas, y muchos platos de cereal hervido junto con un poco de verdura rehogada. Sin embargo, el hecho de cocinar para otra persona me motiva, y siempre quiero hacer las cosas lo más saludables y ricas posible, y que el momento de sentarnos en la mesa sea toda una delicia. Además, cocinar para una sola persona me es difícilisimo en cuanto a las cantidades, y haciendo de comer para dos soy feliz, ya que aunque sobre un poco mi chico es un tragoncete y no deja nunca ni las migas. No sabéis lo feliz que me hace el hecho de que él lleve ya más de 8 meses como vegetariano, de que no le haya costado nada el cambio y de que disfrute de lo lindo con todas mis comidas...


Intentando sorprender a mi chico es como llegué a esta receta, que no es mía, sino de los chicos de La Dimensión Vegana, una web estupenda llena de recetas sin ingredientes de origen animal. Concretamente este pastel de calabaza y tofu ahumado es mi versión del Pastel de Brócoli y Tofu de estos chicos. El brócoli me encanta, pero mi chico es super fan de la calabaza, así que decidí hacer el pastel con la calabaza como ingrediente principal junto al tofu ahumado, porque sabía que a ambos nos iba a encantar. Y este es el resultado. Un plato sano y por supuesto ¡¡riquísimo!! que no os va a defraudar. Os dejo con la receta.


Ingredientes:

- Tres cebollas.
- Tres dientes de ajo.
- Un bloque de tofu ahumado (375 gramos).
- Media calabaza.
- Dos cucharadas de maicena.
- Dos cucharadas de harina de trigo integral.
- Tres cucharadas de levadura de cerveza.
- Un paquete de masa brisa (sin ingredientes de origen animal).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto.


Manera de hacerse: Pelamos y picamos las cebollas y los dientes de ajo. Los rehogamos en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Pelamos la calabaza y la cortamos en trozos pequeños. Los añadimos a la sartén y lo pochamos todo. Una vez hecho, lo apartamos del fuego y lo volcamos en un bol. En ese bol añadimos también la maicena, la harina de trigo, la levadura de cerveza, las especias y el bloque de tofu ahumado previamente picado en trocitos muy finos (aunque yo trituré todo el bloque de tofu con una trituradora muy potente que lo dejó bien desmigadito).
Cogemos un molde y lo untamos en aceite de oliva para que no se nos queme el pastel. Ponemos la masa brisa en el molde y la colocamos bien. Rellenamos con la mezcla que hemos elaborado anteriormente, procurando que quede bien distribuida y le damos forma lisa con una espátula o cuchara a la superficie de nuestro pastel. Metemos en el horno previamente precalentado a 200 º y lo tenemos ahí durante aproximadamente 40 minutos. ¡¡Y listo para comer!!


Plasencia. Visto en Pinterest aquí

Nosotros lo comimos frío, al día siguiente de hacerlo, ya que nos fuimos de excursión a visitar Plasencia y como soy precavida me gusta llevar mi propia comida a lugares en los que sé que va a ser difícil comer vegetariano y/o vegano. Se corta genial, no se desmorona nada, es ideal para comer al aire libre, ya sea en un picnic o haciendo turismo por la ciudad. Además, como ya os he dicho, ¡¡está delicioso!! Espero que os haya gustado la receta y os animéis pronto a hacer vuestra propia versión. ¡¡Que aproveche!!

2 comentarios:

Ester de la Fuente dijo...

Que pinta tiene!! Me gusta, si lo hago será probablemente con puerro y brócoli.
A mi me pasa lo mismo, si cocino solo para mi hago algo super sencillo, pero cocinar para otras personas hace ilusión, verdad? Y que suerte que tu chico sea veggie :) Con las cosas tan ricas que le preparas seguro que está más que contento con la decisión que tomó! Besos!!

Pekeña Carolina dijo...

Mmmmmm con puerro y brócoli tiene que estar de vicio!! Y si, cocinar para otras personas para mi es un acto de amor muy bonito!! Me encanta!! Y con el vegetarianismo de mi chico estoy suuuper contenta, y el también. Cada dia se siente mejor, y duerme más tranquilo, sabiendo que pone su granito de arena y no participa en las atrocidades de la industria de la carne. Un beso enorme guapa!!