viernes, 4 de octubre de 2013

Ruta por la Axarquía y el Parque Natural Sierra de Grazalema.


La semana pasada mi chico y yo decidimos irnos de vacaciones. Fue algo bastante precipitado, pero en nada lo organizamos todo, hicimos las reservas y nos pusimos en camino. El calendario nos decía que ya había llegado el otoño, pero el buen tiempo nos acompañaba y las ganas de irnos y de disfrutar ¡¡eran inmensas!!.

En general ha sido un viaje bastante movido, porque no nos hemos quedado siempre en un mismo lugar, sino que hemos dormido en diferentes sitios y le hemos dado caña al coche. Todo por intentar aprovechar al máximo posible y ver muchas cosas. ¡¡Cuanto nos gusta viajar!!

Nuestro primer destino fue Nerja, allí nos quedamos dos noches en un apartamento (elegimos este tipo de alojamiento por la comodidad de tener una cocina disponible las 24 horas). Nada más llegar nos fuimos directos a la playa ¡¡le teníamos muchas ganas!! No la habíamos pisado en todo el verano, y parecíamos dos niños pequeños cuando llegamos. Chapuzones, paseos por la orilla, ratitos al sol,... Mmmm ¡¡nos encantó!!
Por la noche paseamos por las calles de Nerja, fuimos a ver el Balcón de Europa y por el camino aprovechamos para comprar aguacates de la zona. ¡¡Estaban riquísimos!!




Cena en "La Fuente"

Al día siguiente volvimos a la Playa de Burriana, pasamos allí toda la mañana disfrutando del mar. ¡¡Para nosotros es lo mejor del mundo!! Pareceré pesada, ¡¡pero es que nos encanta!! Y todo el verano sin pisarla,...pues se echaba de menos. Además siempre lo digo, la playa es como un gran spa natural, ya que coges color, se te quitan los granitos,... vamos, que te pones guapa sin darte cuenta. Además, la sensación de libertad que a mí me da,... Es estupenda. Eso sí, las playas cuanto menos masificadas, mejor. Y gracias a la época en la que hemos ido, estaba tranquila, como a nosotros nos gusta.

Por la tarde nos pusimos guapos y nos fuimos a pasear por el bello y pintoresco pueblo de Frigiliana. Frigiliana es un pueblo blanco, de montaña que mira al mar. Sus calles blancas y empinadas llenas de plantas, sorprenden en cuanto te descuidas dando lugar a miradores que invitan a disfrutar de vistas impresionantes. Es un pueblo precioso, y además desprende algo especial...Después de pasear toda la tarde por la villa, nos sorprendió la noche y decidimos cenar allí. Comimos en el restaurante La Fuente, ya que vimos que tenían cena para dos personas por 17,50 euros, y en la pizarrita que tenían puesta ponía que se preguntase por las opciones vegetarianas. El menú consistía en una serie de cazuelitas de barro para compartir, e incluía pan, aceitunas y ali-oli. No tenían muy establecido el menu vegetariano, pero el chico de la cocina nos dijo que sobre la marcha improvisaría algo. El resultado fue lo que veis en la foto: cazuelitas de habas con perejil, patatas bravas, pasta con salsa de tomate, cous cous con hierbabuena, champiñones con comino, ensalada de tomate y aguacate y tortilla de verduras. Casi todo vegano y riquísimo. Fue un acierto, aunque ojo, las bebidas no estaban incluídas en la cena y por ello al pedir dos copas de vino el precio aumentó considerablemente. también he de decir que prácticamente no hablaban español, así que si no hubiese ido con Paco que habla inglés yo no hubiese podido comunicarme con ellos... Pero el sitio era muy coqueto y como veis el chico de cocina muy simpático y apañado. Vamos, que cenamos estupendamente.

Vistas desde el Balcón de Europa

Al día siguiente por la mañana dejamos atrás estas tierras pertenecientes al Parque Natural de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, para poder llegar a nuestro próximo destino. Pero antes de hacerlo nos acercamos de nuevo al Balcón de Europa, ya que solo lo habíamos visto de noche, y como veis en la foto superior, ofrece unas vistas estupendas.



La siguiente visita fue a un pueblo que nos habían recomendado: Setenil de las Bodegas. Setenil pertenece a la ruta de los pueblos blancos, situada en su mayoría en el Parque Natural sierra de Grazalema, en Cádiz. La singularidad de este pueblo está en la originalidad de sus casas, que están construidas aprovechando el abrigo de las rocas. Tengo pocas fotos para mostrároslo, sólo os dejo una pequeña muestra, pero si tenéis curiosidad no dudéis en buscar en google imágenes de Setenil, que las hay bastante impresionantes.

Fuente en El Gastor

Después de nuestra tarde en Setenil de las Bodegas, nos acomodamos en El Gastor para pasar la noche. Cenamos en un bar llamado Los Cazadores, y que todo sea dicho, aunque el nombre del bar no me gustó nada de nada, cenamos bien y a precios populares (rebuscando en su carta pudimos encontrar algo vegetariano). Había pisto, salmorejo, pimientos verdes fritos, tortilla de patatas para los ovolácteos... Cenamos 4 tapas contundentes, y con 2 bebidas, nos salió a 14 euros en total. Además, las vistas del restaurante son impresionantes, está en lo alto del pueblo y se ve la sierra y toda la localidad. Eso sí, el concepto de vegetariano no lo tenían muy asimilado, pero fueron simpáticos y se amoldaron a lo que necesitamos. Es posible no pasar hambre en un entorno rural y además me parece que también es una buena  forma de activismo el que personas que nunca han oído la palabra vegetariano, empiecen a darse cuenta de que existimos, y de que es una opción más que válida de vida.

Después de cenar, un paseito por el pueblo, una lectura en la cama,...¡¡y a dormir!!

Puente Nuevo en Ronda


Al día siguiente por la mañana visitamos Ronda. Ronda es una localidad muy turística, con un casco antiguo precioso. Llena de monumentos, arte y cultura, destaca especialmente el Puente Nuevo, por su majestuosidad, y por las cosquillas en el estómago que te hace sentir al pasar por encima. Ronda está situada en un entorno natural privilegiado, rodeada de naturaleza, lo cual le otorga un ambiente especial a la ciudad.

Grazalema

Benamahoma

Nuestra siguiente parada fue Grazalema. Grazalema es un pueblo precioso, perteneciente a la ruta de los pueblos blancos de la provincia de Cádiz, situado en pleno parque natural, en un enclave estupendo. Es agradable pasear por sus calles y descubrir todo lo que nos puede aportar. En él me sentí estupendamente, con una sensación que no sé como describir, pero que me aportaba paz. Creo que es interesante reseñar que en los próximos días, como desde hace unos años por estas fechas, tendrá lugar la recreación histórica "Sangre y amor en la Sierra" que gira en torno a la vida de un famoso bandolero. Lo dejo caer por si a alguien que se de prisa le pueda interesar. Cuando fuimos estaban montando los decorados y seguro que es divertido.

Después llegamos a Benamahoma, donde haríamos noche dos días. Por la tarde noche dimos un paseo por el pueblo, respirando aire puro. Queríamos informarnos sobre algún sendero que pudiéramos iniciar por allí cerca, para el día siguiente. Decidimos preguntar por las calles del pueblo, y tuvimos la buena suerte de preguntar a la primera a la persona indicada. No solo nos habló de todos los senderos que había por allí cerca, sino que hablamos de muchas otras cosas, e incluso me ofreció ayuda para la asignatura de botánica, dejándome unos trabajos de identificación de especies que habían hecho hace poco para el parque natural, que me van a venir genial para estudiar. ¡¡Que agradable es la gente de pueblo oye!!




Al día siguiente hicimos un sendero recomendado por nuestro nuevo amigo, el Sendero del Río Majaceite. Como su propio nombre indica, discurre a la vera del río Majaceite. Es de dificultad baja, todos os podéis animar a hacerlo. Es muy bonito, y nosotros aprovechamos para recolectar muestras de plantas. El senderismo es la caña.

Ubrique

Benaocaz

Por la tarde fuimos a Ubrique, aunque he de reconocer que no me gustó demasiado, supongo que porque me esperaba otra cosa. Es un pueblo muuuy grande, prácticamente una ciudad en medio de la sierra. Aunque tiene sus cosas, pero con lo que me gustan a mí los pueblos pequeñitos de sierra para mi no tiene comparación...

Luego fuimos a Benaocaz, que sí que tiene mucho encanto, es pequeñito y tiene unas vistas maravillosas a la montaña desde sus calles. Disfruté de un té calentito en una plaza mirando la naturaleza. Momento maravilloso antes de volver a Benamahoma.

Ecomuseo del agua en Benamahoma

Jardín Botánico del Castillejo

El último día llegó el otoño de repente. Llovía a ratos, pero hicimos alguna cosa antes de ir a comer a Sevilla, finalizando nuestro viaje. Visitamos el Ecomuseo del agua en Benamahoma, y luego el Centro de visitantes del parque Natural Sierra de Grazalema, en El Bosque. Para terminar nuestro día, nos acercamos al Jardín Botánico del Castillejo, también situado en la localidad de El Bosque. El Bosque también es un pueblo maravilloso, digno de ser visitado, aunque ya no hiciese fotos por la lluvia.

Foto tomada en el balcón de nuestro apartamento Villa de Benamahoma

Y por último os contaré que siempre intentamos comprar productos locales, artesanos y de km 0, tanto en casa como cuando viajamos. En tierras malagueñas compramos mangos, aguacates, miel de caña, confitura de mango, y vino dulce y extradulce de Frigiliana. Y en tierras gaditanas dulces típicos sin manteca de cerdo y mermelada de tomate verde casera.

Espero que os haya gustado la crónica de nuestro viaje. ¡¡Andalucía es maravillosa!!

7 comentarios:

Gastro Cenicienta dijo...

qué delicia de entrada!!...preciosa la Axarquia :) Málaga, Cádiz...esa sierra linda...esa miel de caña (justo acabo de publicar una receta de mi hermano con miel de cña jajaja)... Frigiliana, Nerja, Ronda... ainsss, que ganas de sur!! qué ganas de mar....de aire de la sierra andaluza!!, de sol, de sal... un besote!!
me alegra que hayáis disfrutado tantíiisimo!! :) muaka

mostaza y media dijo...

Qué guay! Me gusta todo y más por cómo lo cuentas, con esa ilusión :)

Pekeña Carolina dijo...

Miriam!! Como se nota que a ti también te gusta el sur. Se nota en tus palabras, en como lo dices,... La verdad es que hay sitios preciosos por aqui, todos muy diferentes, hay gente que se piensa que Andalucia es un desierto y de eso nada, solo tenemos uno y es una pequeña parte del sur. A mi me quedan mil lugares por recorrer,...pero pienso verlos todos! De momento hemos disfrutado con la Axarquía y parte de la sierra de Cádiz, pero tengo ganas de ir a tantos otros lugares,... Un beso guapa!!

Vanesa, me alegro de que te guste, espero que te lo apuntes por si un dia no sabes a donde ir de vacaciones!! Un beso guapisima!!

Ester de la Fuente dijo...

Que pasada! Estos pueblecitos de casas blancas al lado del mar tienen un encanto!!! Y las puertas pintadas de azul Mediterráneo y las flores colgando... que delicia!
Muy buenas compras las que hiciste, yo también me decanto siempre por el producto local, nada como lo artesanal, hecho con cariño, que te habla de la historia y la gente del lugar... Besos!!

Pekeña Carolina dijo...

Hola Ester!! Si, tienen encanto, magia, embrujo,...son una pasada. Me alegra que a ti también te guste comprar conscientemente, si todos lo hiciéramos más a menudo, ¡¡el mundo sería diferente!! de ti lo sé de buena tinta, lo veo mucho en tu blog. Un beso guapa!!

Adormidera dijo...

Ay, niña, qué bonito viaje.
Todo, todo!!
El mar, el monte, esos pueblossss, esa comida!!!! (los mangos tienen una pinta y ese vino doradito, uhmmmm).
Seguiré mirando porque creo que siguiendo tus pasos, voy siempre a disfrutar!!
Precioso.
Gracias por compartir.

Pekeña Carolina dijo...

¡Me alegro de que te guste Adormidera! Esos paisajes ahí siguen para todo aquel que los quiera recorrer :) Si alguna vez te animas a venir a la península, te recomiendo que los tengas en mente ;) Yo lo único que eché en falta fue más tiempo. Más tiempo para disfrutar, para bañarme en el mar, pasear por los pueblitos,... ¡¡Que bien me ha venido hoy recordar estas vacaciones gracias a tu comentario!! Te cuento un secreto...el vino más oscurito estaba más rico,...más dulcesito,... gracias por pasarte por aqui y dejar un poco de ti. ¡Un abrazo guapa!