sábado, 24 de noviembre de 2012

Menú del día en Gaia.



¿Os acordáis de que en un post anterior ya os hablé del restaurante Gaia? Sí, aquel restaurante ecológico y vegetariano, que defiende la filosofía del slow food y de los productos km O, situado en la calle Luis de Vargas nº 4, en Sevilla. Podéis recordar aquí la visita que le hicimos por nuestro aniversario. En aquella ocasión optamos por el menú degustación, pero esta vez fuimos entre semana y a mediodía, y probamos su estupendo y sanísimo menú del día.


El menú del día consta de primer plato, segundo plato, cesta de pan integral y postre. Su precio aproximado es de unos 10 euros. Aparte, nosotros pedimos un par de bebidas y otro par de infusiones (una para cada uno). Para beber pedimos un par de zumos naturales del día. recién hechos, ecológicos y riquísimos.


De primer plato pedí una ensaladita bien rica, concretamente una Ensalada de Germinados, que llevaba lechugas, tomate, pepino, remolacha, pomelo,...y como no, germinados. Un rico plato crudo ideal para empezar con buen pie un almuerzo.


Mi chico optó por el colorido Salmorejo de Remolacha. Ya lo probamos en nuestra anterior visita, y como estaba tan bueno, no le importó repetir plato.


De segundo pedí unas Salchichas Veganas con Patatas Fritas. La verdad es que pedí este plato porque pensé que las salchichas serían caseras, pero no fue así. Debí haberlo preguntado, porque en la carta de menús tenían un guiso de garbanzos, que quizás hubiera sido una mejor opción para mí. Aún así es estupendo salir a comer fuera de casa y poder encontrar salchichas libres cualquier tipo de crueldad animal :)


Paco optó en su segundo plato por un poco de comida hindú. Pidió un plato de Rajma, que consiste en unas judías rojas con un curry espeso con muchas especias que suele servirse con arroz. Estaba muy rico.


De postre, un estupendo Bizcocho Vegano de Chocolate, "pa quitar el sentío" (¿hay alguien a quién no le apasione el chocolate?).


Y también un Puding riquísimo, que me gustó aún más que el bizcocho de chocolate (que ya es decir en mí, ya que me considero una choco-adicta sin remedio).


Para digerir mejor el almuerzo, nada como tomar un buen té o infusión después de acabar la comida. Yo pedí un Té de Mango y Naranja ( té negro (94%) aroma natural de mango y naranja (6%) Té dulce y con cuerpo, aroma impresionante e inesperado, evocador del verano). Calentito y de sabor afrutado, que me sentó genial.


Paco optó por una infusión digestiva (Yogi Tea digestiva), de cardamomo, hinojo, cilantro, malta, regaliz, menta, jengibre, canela, pimienta negra y clavo. Estupenda para como su propio nombre indica, hacer la digestión.

Después de comer, dimos un paseo por las calles de Sevilla. Pasamos un día estupendo, ya que no hay nada más agradable que pasear cogidos de la mano (sí, me encanta andar, y si es posible, bien acompañada). Os dejo hasta la próxima entrada. ¡¡Ah!! Y por cierto...¡¡Seguiremos yendo al Gaia!!

viernes, 16 de noviembre de 2012

Swap vegetariano, 2ª parte.


¿Os acordáis del swap vegetariano en el que participé la primavera pasada? Sí, ya sé que ha pasado un poco de tiempo desde entonces, pero para refrescaros la memoria os diré que lo organizó Alba de Mi vida con un vegano, y subió las bases del mismo aquí. Casualmente a mí me tocó enviarle el swap a Alba, y a ella le tocó mandármelo a mí. Podéis volver a ver las entradas que escribimos sobre ello aquí y aquí.

Pues bien, y ahora diréis ¿y qué ha pasado de especial para que vuelvas a hablarnos ahora del tema? Pues muy sencillo, que aunque cuando Alba creó el swap las intenciones eran muy buenas, al final hubo gente que que se apuntó y luego no mandó su carta. Ni siquiera dieron explicación alguna, y dejaron a su destinataria sin nada. Uno de estos casos fue el de Nefer, de L´amanida animada. Ella mandó su sobre muy ilusionada, pero jamás recibió respuesta. A mí estas cosas me ponen muy mal cuerpo, qué queréis que os diga. Se supone que si uno decide participar en algo es porque quiere, que nadie le ha obligado a hacerlo. De todas formas, no quiero hablar mal y demasiado sobre el tema, ni llenar de negativismo este post, pero allá cada uno con su conciencia. El caso es que yo le tengo mucho cariño a Nefer, y tras ver lo ocurrido decidí darle una sorpresa haciendo un swap extra para ella. Se lo mandé con todo mi cariño y mi ilusión, y sé que le gustó mucho cuando le llegó.

La cuestión es que ella tras recibirlo quiso tener un detalle conmigo, y vaya si lo ha tenido. La verdad es que yo no esperaba nada a cambio, pero ella me ha devuelto el favor con creces, mandándome otro swap. Me ha hecho un regalazo super especial. De hecho, cuando recibí ayer el swap, me dio la sensación de estar participando en el tan conocido AIG que invade cada año la blogosfera, al ver un paquete tan lleno de regalos, en lugar de un sobre, que es lo que en principio se pedía. Me llené de emoción al abrirlo, viendo una por una las maravillas que me había enviado. ¡¡Estoy taaaaaan contenta!! ¡¡Taaaaaan agradecida!! ¡¡Nefer eres encantadora!! ¡¡Me ha hecho muchísima ilusión!!






Nefer me ha enviado todo esto:

- Una carta preciosa: Llena de dibujos de delfines, escrita por ella, que me ha encantado ya que me parece especial tener algo escrito a mano por la otra persona, como "antiguamente" cuando se escribían más cartas, ya que no todo son las frías teclas de un ordenador.

- Dos recetas, una salada y otra dulce: La receta salada es una "Pizza de verduras y salami vegetal con masa de espelta integral". La receta dulce es una "Tarta dulce de mermelada y manzana". Ambas recetas no están publicadas en su blog y son especialmente exclusivas para mí ( me veo muy pronto metida en la cocina, haciendo de una vez las que me mandó Alba, y éstas de Nefer que tienen taaaaan buena pinta).

- Varitas de incienso Nag Champa: Huelen muy bien y además casualmente hace poco compré un quemador de incienso, así que me vienen genial.

- Semillas ecológicas Madre Tierra: Unas son de pipas de girasol para germinar. Las otras son para plantar, cuidar y mimar flores de caléndula. Mi ventana se va a alegrar.

- Infusiones Yogi Tea: Sabor chocolate. ¡¡Estoy segura de que me van a encantar!! (cada día soy más adicta al té y a las infusiones).

- Jaboncito artesano: Con arena de playa y brisa de mar. Hecho por Aurora, su profesora de yoga, y especial para exfoliar (me viene fenomenal).

- Jaboncito ayurvédico: De albahaca y comercio justo. Huele genial.

- Colgante artesano: Aunque me ha encantado todo, todito, todo, este regalo es el más especial. Lo ha hecho la propia Nefer con sus manos, utilizando la cáscara de un fruto de un "árbol botella". Es exclusivo, hecho para mí, y no hay otro igual, lo cual lo hace todavía aún más especial. Es precioso, y me lo voy a poner mucho, mucho (¡¡Mil gracias Nefer!!).





He de deciros que no solo a mí me ha gustado todo, sino que a mi gatita Lupita también. Aquí la tenéis de guardiana del swap, custodiando todos los tesoros. Los voy a disfrutar todos mucho.

Por último, me queda volver a dar las gracias a Nefer, por mandarme un swap tan bonito y especial. Y a Alba, por haberlo organizado. Muchas gracias chicas, gracias por todo. La blogosfera puede ser un lugar maravilloso, en el que además de compartir recetas e información, se pueden hacer amistades muy bonitas, compartiendo cosas como esta, llenas de ilusión. Además, prefiero quedarme con la parte positiva de todo esto, la de todas las que sí que hemos participado y nos lo hemos pasado muy bien preparando y recibiendo los swaps. La parte buena siempre lo eclipsa todo. Un abrazo. ¡¡Y hasta el próximo post!!

domingo, 11 de noviembre de 2012

Galette de boniato. Veganiza al chef.


Como ya sabéis, el pasado mes de octubre participé en el recién estrenado evento bloggero gastronómico  Veganiza al Chef, horneando un delicioso pastel llamado "La reina de Saba". Este mes de noviembre Alba y Noemí nos hacen una nueva propuesta culinaria, y cómo no; me he animado otra vez a participar. En esta ocasión se trata de hacer una "Galette de boniato", de Yotam Ottolenghi,  y teniendo en casa dos boniatos bien hermosos como tenía no he podido resistirme...

El resultado ha sido una especie de coca de hojaldre estupenda para almorzar en un día de fiesta acompañada de un poco de ensalada y de un buen vino. También es estupenda para picotear con los amigos, en plan cena informal. Creo que es una receta que no dejará indiferente a nadie, su sabor me parece bastante peculiar. Aunque tengo que confesaros que al principio no apostaba mucho por el resultado final, pensaba que no me iba a gustar la combinación del sabor dulce del boniato con el salado y picantito de los ajos, pero al probar la receta una vez terminada todas  mis dudas se disiparon....¡¡me encantaaaaa!! Se va a convertir en uno de mis favoritos de otoño.¡¡Como me gusta utilizar productos de temporada!!  :)


Ingredientes

- Masa de hojaldre vegana (sin ingredientes de origen animal).
- Dos boniatos medianos.
- Bechamel vegana (yo compré un tetra brick en Red Verde, pero vosotros podéis hacer la bechamel casera, os dejo con un par de recetas aquí y aquí, eso sí, os recomiendo que la hagáis más bien densa, para que no se derrame demasiado por los lados ).
- Aceite de oliva.
- Perejil picado.
- Un par de dientes de ajo.
- Sal al gusto.

Manera de hacerse

Primero pelamos los boniatos y los cortamos en rodajas. Luego metemos las rodajas en una fuente de horno previamente engrasada con aceite de oliva, lo salamos un poco al gusto y lo llevamos todo al horno precalentado a unos 250 º durante más o menos 35 minutos.
Aparte cortamos una porción de hojaldre grande, y la extendemos en papel de hornear sobre la bandeja del horno. Extendemos por encima la bechamel vegana, hasta cubrir casi completamente (por los bordes echar un poco menos porque si no se desborda). Luego disponemos sobre ella las rodajas de boniato asado, y lo metemos todo al horno durante unos 25 minutos (lo que tarde el hojaldre en subir).
Mientras sube el hojaldre haremos este aderezo: pelamos dos dientes de ajo y los picamos muy finamente, añadimos aceite de oliva y perejil al gusto y mezclamos.
Por último, sacar el hojaldre del horno y poner por encima un poco del aderezo que acabamos de hacer  ¡¡Y ya está listo para comer!!


Por último, quería dar las gracias tanto a Alba como a Noemí por haber creado un evento tan fantástico como éste. Os parecerá una tontería pero disfruto mucho con este tipo de experiencias, metiéndome en la cocina a darle mi toque personal a una receta que en principio no es vegana, saboreando su cata después, y viendo cómo mis compañeros bloggers van haciendo su versión (algunos de ellos con blogs que sigo desde hace mucho tiempo y que me encantan). Un abrazo a las dos. ¡¡Hasta la próxima entrada!!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Bizcocho de dulce de membrillo.



La mañana del sábado pasado recibí una pequeña sorpresa inesperada. Mi madre apareció por casa a mediodía, con un tupper llenito de dulce de membrillo casero. Era un detalle de Isabel, la dueña del bar en el que ella desayuna cada mañana (mi madre es adicta a las tostadas recién hechas que preparan en este lugar).   Nada más verlo me puse contentísima (porque me encanta todo lo casero, todo lo hecho a mano con ingredientes naturales y por supuesto con todo el cariño del mundo) y enseguida empecé a maquinar el cómo aprovechar aquella delicia. Sobre la marcha improvisé una receta, y enseguida supe que esa tarde sería "tarde de merendola en casa de mi prima". Esa tarde del bizcocho no quedaron ni las migas. No os digo más. Os escribo la receta:

Ingredientes

- Dos vasos de harina.
- Un sobre de levadura.
- Dos huevos camperos.
- Un vaso de leche vegetal (yo usé leche de soja marca Alpro).
- Un vaso de aceite de girasol.
- Medio vaso de azúcar moreno.
- Un buen trozo de dulce de membrillo casero ( yo usé uno que equivaldría como a vaso y medio más o menos, pero la cantidad de membrillo que le echéis dependerá de vuestros gustos y ganas en ese momento).
- Azúcar glass para decorar.

Manera de hacerse

En un bol echamos la harina y la levadura y la mezclamos bien. Aparte, trituramos con la batidora los dos huevos batidos, la leche, el aceite, el azúcar y el dulce de membrillo. Incorporamos esta mezcla al bol  y lo removemos todo bien. Engrasamos un molde con aceite de oliva y añadimos la mezcla. Lo metemos en un horno precalentado a 220 º durante unos 35-45 minutos (el tiempo dependerá muchísimo de vuestro horno, así que estad atentos vigilando que no se os queme, y comprobando con una aguja si está o no hecho). Transcurrido ese tiempo, sacad del horno y dejar enfriar. Podéis decorar vuestro bizcocho espolvoreando un poco de azúcar glass, así quedará más bonito y vistoso. Y después de esto, ¡¡ya está listo para disfrutar!!


Este bizcocho como ya os habréis dado cuenta no es vegano, ya que lleva huevo. Sé que prometí no hacer más recetas en casa que no fuesen veganas, pero de momento voy a dar marcha atrás y no voy a seguir esta premisa. Y desde ya os digo que la alimentación vegana es mi ideal a alcanzar, ya que ello representa para mí un estilo de vida admirable, que me gustaría poder practicar al 100% algún día. Pero de momento no me veo capaz de ello, así que prefiero hacer las cosas más poquito a poco, y con buena letra. Espero que podáis comprenderme.

Espero que hayáis disfrutado con la receta (que por cierto, me ha sorprendido mucho el éxito que ha tenido  en facebook). Me despido de vosotros hasta la próxima entrada. Un abrazo y...¡¡hasta pronto!!


domingo, 4 de noviembre de 2012

Tetería benéfica por los animales.



Este jueves pasado tuvo lugar en Sevilla la celebración de una tetería benéfica por los animales, a cargo de Igualdad Animal. Fue una tarde entrañable, en la que pudimos disfrutar de dulces y pasteles veganos, totalmente libres de cualquier tipo de explotación animal.




Merendamos estupendamente, había muchísima variedad de dulces veganos para elegir. Nosotros nos decidimos por un riquísimo bizcocho de limón (con un toque de color verde estupendo), una tarta de zanahorias y coco (también muy rica) y un pastel de galletas y chocolate (buenísimo). Más tarde la gula pudo con nosotros y dimos buena cuenta de unas trufas de chocolate, que estaban deliciosas, mientras terminábamos nuestros tés (té rooibos de naranja y té pakistaní) y nuestro café con leche vegetal.






Como veis os he enlazado dos recetas de dos de los dulces que probamos allí. Los hizo Paqui, una chica estupenda que podréis encontrar en este mundillo de la blogosfera. Tiene dos blogs, uno de recetas veganas, llamado Pakita y sus recetas, en el que encontraréis todo tipo de recetas 100% vegetales, y otro blog solidario, llamado Los ángeles de Lucas, al que os invito a visitar, ya que toda ayuda es poca, y aunque penséis que es poco lo que podéis aportar siempre es bien recibido. También la podéis encontrar en facebook, tanto en su página de recetas veganas como en su página solidaria. No os perdáis esta última, ya que allí están las fotos de las cosillas que vende. Las manda por correo, son cosas super baratitas que seguro que os van a gustar y además tendréis la satisfacción de estar colaborando con una buena causa. Me encantó conocerla en la tetería benéfica, y espero volver a encontrármela muy pronto en algún otro evento vegetariano-animalista.

Quería aprovechar también para hacer pública mi admiración por los activistas de Igualdad Animal, por realizar con tanto cariño los dulces de la tetería, y sobretodo por difundir el veganismo allí donde van, organizando días tan bonitos como este. Cada día somos más personas las que nos interesamos por el vegetarianismo y el veganismo, pero son ellos, los activistas, los que dan un paso más con su iniciativa, luchando por los derechos de los animales. Muchas gracias a todos por estar ahí y hacer de este mundo un lugar mejor. ¡Hasta pronto!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Viaje a la Alcarria, Guadalajara (e incluso a Venecia)...


Este fin de semana pasado ha sido maravilloso. De verdad, no sabéis realmente lo especial que ha sido. Teníamos desde hace meses una reserva para pasar un fin de semana en Almoguera, un pueblo situado en la provincia de Guadalajara, pero por aquel entonces no era consciente de lo que me esperaba. Todo empezó con un cupón de Groupon, de estos que tanto nos gustan (y mira que últimamente nos habíamos pegado algunos palos con algún que otro descuento). Pero este tenía buena pinta y estaba a poco más de una hora de Madrid. ¿Lo pillamos? Pues lo pillamos. Y así empezó todo.

Hemos pasado el fin de semana en una casa rural llamada El molino de los secretos. Es un lugar encantador, peculiar, pintoresco, maravilloso. Nosotros nos hospedamos en la Suite Venecia. Es preciosa. La casa rural cuenta con sólo 7 habitaciones, pero cada una está decorada siguiendo una temática distinta. Me encapriché de esta suite desde que vi las fotos en su página web, y cuando llegamos allí no nos defraudó en absoluto. Es por eso que hemos pasado el fin de semana entre la Alcarria y Venecia. Dos viajes distintos en un solo fin de semana...



El viernes llegamos por la tarde. Prácticamente se nos había hecho de noche, así que por eso decidimos no ir muy lejos y disfrutar un poquito de nuestra (al menos por ese fin de semana) casa rural. Le echamos un vistazo a los libros de la biblioteca, y os puedo asegurar que encontramos algún que otro libro interesante, el cual nos paramos a ojear un rato. Paseamos por el patio, al lado de macetas y plantas muy bonitas, mientras oíamos el pequeño riachuelo que transcurre cercano a la casa. Descubrimos el tocadiscos del salón de estar y la chimenea. Cenamos un poco de fruta mientras paseábamos por el patio. Por último, un baño relajante y a la camita.










Al día siguiente nos tomamos un generoso desayuno, y salimos a conocer la Alcarria. Nuestras primeras paradas fueron Almonacid de Zorita, Albalate de Zorita y Zorita de los Canes. En Zorita de los Canes  subimos a las ruinas de un antiguo castillo. Desde él disfrutamos de unas vistas maravillosas. Era todo tranquilidad y calma. Colores de otoño. Naturaleza que disfrutar.








Luego partimos rumbo al Lago de Bolarque. Nos lo recomendó el dueño de la casa rural, y al menos conmigo acertó de pleno. En el lago hay una zona en la que podemos encontrar un club naútico. Al otro lado encontramos la zona de la "playa". Esta es preciosa, y sus aguas están llenas de cangrejos. En los alrededores del lago encontramos algunas setas. Me gusta verlas en el campo en esta época del año, aunque no las coja ni las coma, que no me gustan demasiado en mi plato.









Se acercaba la hora de almorzar y decidimos acercarnos a Pastrana. Comimos al aire libre, en un parking público gratuito que hay en al entrada del pueblo para los turistas, picoteando un poco cosillas que nos habíamos llevado. Apañarse con las comidas en un viaje de fin de semana siendo vegetariana sólo requiere de un poco de planificación (y un poco de suerte cuando decides comer de restaurante). Comimos al lado de unos madroños, que estaban llenitos de frutos bien maduros, tanto nos llamaron la atención que cogimos unos cuantos y nos los tomamos de postre. Incluso llenamos una bolsa para llevarla a Madrid. ¡Estaban deliciosos!



Después de comer nos adentramos en Pastrana. Un caminito nos llevaba del parking al centro del pueblo. Éste nos hacía pasar por el lateral de varios huertos. Este tipo de cosas me encantan.




Ya en el pueblo, pudimos ver varios monumentos, como la Colegiata o el Palacio Ducal.




Después de nuestra visita a Pastrana volvimos a la casa rural. Decidimos cenar allí mismo, ya que cuentan con servicio de restaurante en el salón de estar si así lo solicitas. Os cuento. De primeras no vi ningún plato vegetariano en la carta, así que por no molestar, decidí contentarme con cenar un sandwich vegetal. Sin embargo, al comentarle al dueño que éste no debía llevar atún por ser yo vegetariana, enseguida empezaron a hacerme sugerencias. Me ofrecieron una ensalada templada deliciosa, que habían hecho esa noche en la cocina, en principio no para el restaurante, sino para cenar ellos mismos, pero decidieron compartirla conmigo :) Ésta llevaba de todo y más: lechuga, zanahoria, tomate (tomates con sabor a tomate de verdad, de la huerta, de los que debería haber en todas partes en lugar de los tomates "de plástico" que nos venden en las grandes superficies...), aguacate, brócoli, patata, nueces y piñones, todo aderezado con una salsa de yogur casera muy rica. Luego me trajeron un par de tostas riquísimas, calentitas, con queso de untar y una confitura casera de pimientos rojos que era espectacular...¡¡ estaban de vicio!! De postre mi chico y yo compartimos una porción de tarta "tres chocolates", también casera. Las fotos no le hacen justicia. Estaba todo buenísimo. Paco disfrutó de un plato combinado de la carta, no vegetariano, y tuvieron el detalle de no echarle ningún ingrediente animal a la ensalada por si me apetecía picotear un poco de ella. Cenamos muy bien y muy baratito, y todo fueron atenciones y búsqueda de alternativas para que yo pudiera cenar a gusto. Me hicieron sentir como en casa.




Después de cenar, un baño relajante de burbujas y de nuevo a la cama.


Al día siguiente por la mañana volvieron a servirnos el desayuno. Café, colacao, tostadas, tomate natural rayado, mermelada, dulces variados,... Nos fuimos de allí con el estómago bien lleno.



Nos despedimos de la casita rural, y nos fuimos a disfrutar del maravilloso día de sol que hacía. Partimos rumbo Sacedón, y en el camino de ida y de vuelta paramos en varios miradores, en los que pudimos disfrutar de vistas de impresionantes.





Después de ver el pueblo, la presa, lagos y embalses, partimos rumbo Guadalajara, y le hicimos una pequeña visita a esta ciudad.



Por la tarde terminamos nuestro viaje. Partimos rumbo Madrid, nuestra escapadita de fin de semana había terminado. Ha sido muy especial, sobretodo a nivel de pareja. Necesitábamos pasar un fin de semana así, y el lugar y el entorno escogidos para ello han sido estupendos. Nos ha encantado el viaje, y la casa rural El Molino de los Secretos ha tenido mucho que ver. Es más que recomendable. En todo momento han sido muy amables, y estoy segura de que si avisáis con tiempo no tendréis problemas para comer vegetariano. No os perdáis su página de facebook, en ella ponen descuentos y promociones.


Por último, y aunque la entrada se ha alargado muchísimo, no quería dejar de dedicarle esta canción a mi chico ( Pero a tu lado, de los Secretos), para darle las gracias por el maravilloso fin de semana que me ha hecho pasar. Por invitarme a esta escapadita rural tan maravillosa, por cuidarme y por mimarme tanto. Por apostar por estar siempre a mi lado, a pesar de todas las dificultades por las que pasamos. Te quiero mi vida, muchas gracias por todo. Quiero estar por siempre a tu lado.

Edito para desearos un ¡¡feliz día del veganismo a todos!!