domingo, 29 de abril de 2012

Restaurante Ecológico Gaia.


El 1 de mayo es un día muy romántico, y lo es por un motivo muy especial. Este 2012 en dicha fecha hacemos Paco y yo 4 años juntos. Pero como se ha dado la circunstancia de que este año ambos estamos ansiosos por celebrarlo, no pudimos esperar hasta el próximo martes para hacerlo, así que ya hemos comenzado con los festejos.

En realidad todo empezó hace poco más de una semana, cuando le envié una carta romántica (con algo más) a su casa, en plan sorpresa. Le hizo mucha ilusión, y enseguida pensó con qué podría sorprenderme él a mí, que fuese de mi agrado. Y como siempre, acertó de lleno. Decidió regalarme una velada romántica cenando en el Restaurante Ecológico Gaia, situado en la calle Luis de Vargas nº 4, en Sevilla.

Nada más llegar al restaurante, me gustó mucho su ambiente tranquilo y relajado, con la música bajita, y un servicio al cliente bastante amable y atento. Tras consultar la carta, nos decidimos por el menú degustación para dos personas. Este menú consta de dos primeros y dos segundos, a compartir (excepto uno de los primeros que era individual) y un dúo de postres. Bebidas y servicio (cubiertos) no están incluidos en el precio, pero aún así resultó no ser demasiado caro. De hecho, nos fuimos de allí bastante satisfechos por la relación calidad/precio, y más teniendo en cuenta que en Gaia todos los platos están elaborados con productos ecológicos.


Para beber ambos nos decantamos por el zumo natural del día, que consistía en un zumo multifrutas bastante rico, servido en vaso de tubo. Lo volvería a pedir sin dudarlo.


Mientras esperábamos los primeros, nos trajeron junto a las bebidas, una cestita de panes y picos integrales, y un entrante por cortesía de la casa, que consistía en unas  patatas aliñadas, y una ensalada de alubias con pimiento rojo.


Enseguida nos trajeron los primeros. Un salmorejo de remolacha para cada uno. Estaba riquísimo, y a mi chico le gustó especialmente. La verdad es que estaba muy sabroso, y el color era precioso, pura remolacha.


Para compartir nos sirvieron unas deliciosas croquetas de avena, acompañadas de una ensalada de lechuga, col lombarda, pimiento rojo, remolacha, fresas y semillas de sésamo. Se notaba que todo era ecológico, el sabor de las fresas era espectacular. Las croquetas, insuperables. Venían sobre una cama de aliño muy rico.


Después empezaron a venir los segundos. Nos trajeron un plato de bulgur salteado con verduras y tofu, para compartir. Las verduritas estaban al dente, y junto al bulgur, constituían un plato riquísimo.


El último segundo consistía en un surtido de tofu con verduras y salsa teriyaki. Uno de los dos tipos de tofu de los que traía el plato, venía con trocitos de aceituna verde, lo cual le daba un sabor bastante peculiar y delicioso.


Como colofón final a esta fantástica cena, nos trajeron un dúo de postres, que consistía en un par de trozos de tarta de chocolate, y un par de trozos de tarta de naranja. He de decir que aunque me considero una apasionada del chocolate (una chocoadicta, por supuesto), me gustó especialmente la tarta de naranja, que para mi gusto superaba a la de chocolate (a mi chico, por ejemplo, le gustaron las dos por igual). Sabía como a naranjas confitadas, estaba deliciosa.


Para terminar y hacer bien la digestión, pedí la carta de infusiones & tés y sucumbí ante un té de manzana y canela, que me calentó el cuerpo y me reconfortó el alma (al salir de allí nos esperaba una Sevilla lluviosa, a la que había que hacer frente antes de llegar a casa).

La verdad es que le pondría un 10 a este restaurante, que encima es uno de los pocos restaurantes vegetarianos que hay en Sevilla (de hecho, sólo hay otro más y creo que de reciente apertura). Y además, aparte de ser un restaurante ecológico, Gaia defiende el slow food y los productos kilómetro 0. Ofrecen platos vegetarianos y veganos, y un económico menú de mediodía los días laborables (destacando los miércoles por la comida hindú). El fin de semana cuentan con menú km 0 y el menú degustación que catamos nosotros dos. Tienen además, supermercado, escuela alternativa, centro de terapias alternativas y la casa rural gaia. Cuentan con página de facebook.

A mi chico, darle las gracias por tan estupendo regalo. Una velada inolvidable, 4 años juntos. Mañana nos vamos a Osuna a seguir celebrando. Se respira amor en el ambiente. Volveré con la sonrisa puesta. Hasta entonces :)

6 comentarios:

Nefer dijo...

Felicidades a los dos! El menú degustación se ve muy variado y rico. Nosotros nunca pedimos menu degustación en ningún sitio, y por lo que ya he visto varias veces en tu blog, vosotros sí. Mi chico es de buen comer y no sé, esas cantidades creo que se quedarían cortas!

Lo dicho, felicidades y por muchos años más! (nosotros llevamos casi el doble!)

Alba (Mi vida con un vegano) dijo...

Que buena manera de celebrarlo :) Con el estomago contento y el corazon contento no hay mejor manera de estar.
Felicidades! Un abrazo a los dos!

Ana López Blanco dijo...

No hay mejor manera de celebrarlo, además seguro que mañana también lo celebráis de otro modo. La verdad es que hoy por hoy no tengo mucho tiempo para salir, pero creo recordar que aquí solo hay uno y no se si lo cerraron, es muy pobre la oferta culinaria vegana-vegetariana en general, y no decir nada de lo eco. Una gran cena, feliz semana u felicidades. Bss

Pequeña dijo...

Nefer, a nosotros nos gustó mucho y no nos pareció poca comida, pero claro, eso depende de la persona, si es almuerzo o cena, del hambre que se tenga ese día,...etc. Lo importante es salir y conocer sitios como Gaia, que merecen la pena y ojalá cada vez existieran más y más vegetarianos y restaurantes con opción vegetariana. Yo casi siempre salgo contenta cuando voy a un sitio y no tengo que andar mirando si este plato lleva atún, o si me van a echar jamón en el salmorejo,...etc,etc. Y si encima la comida está realmente buena,...pues lo hemos bordado.
Gracias por tus felicitaciones, la verdad es que es muy bonito esta enamorado/a :) Besos!!

Alba, pues sí, me encanto el regalito de mi chico. A veces un regalo que no sea material, sino que consista en ir a algun sitio a disfrutar de algo, puede ser un gran acierto. Y más si ese algo es compartido y no daña a los animales ni al planeta tierra. Gracias por todo. Besos!!

Ana, me encantó esta manera de celebrarlo, y sí, ayer lo volvimos a celebrar,..jajaja La verdad es que aunque el amor es todos los dias, merece la pena que un dia especial sea tratado como tal (que no hay que andar siempre metidos en la rutina, y dando por hecho que lo tenemos todo sin valorarlo, sino que hay que pararse a pensar en la suerte que tenemos de poder disfrutar en pareja de la vida, y decir te quiero y dar muchos besos y abrazos). Una pena que no haya mucha oferta vegetariana donde vives, pero estoy convencida de que las cosas están cambiando, y que poco a poco cada vez habrán más negocios que se centren en este tipo de alimentacion. Besos y gracias por todo.

irene dijo...

hola guapa!! Sabes qué?? Ayer comí en Gaia!! Gracias por recomendarlo, porque si no no habría sabido de él. Mi visita a Sevilla tenía que incluirlo! (como también incluyó Veganitessen... ñamam!). Gran sorpresa que todas menos una de las ocpiones del menú del día fueran veganas! Probé ese delicioso salmorejo de remolacha y un arroz con seitán que estaba de vicio... Mi chica pidió una ensalada de tabulé y una lasaña vegetal riquísima! y de postre bizcocho vegano de chocolate... Cuando vuelva a Sevilla (que lo haré, porque me encantó) iré a Gaia seguro :) Un beso!!!

Pequeña dijo...

Me alegra mucho de que disfrutaras de un buen almuerzo en Gaia!! (y en Veganitessen, ummmmm). ¿Haras un post sobre tu visita al restaurante? Estoy deseando verlo en tu blog!! Me alegro de que te gustara Sevilla, aunque ahora hace mucha calor para hacer turismo, pero mi ciudad es un sitio especial, jajaja, es bonita y tiene encanto. Gaia nos gusto mucho tambien a nosotros, seguramente algun dia volvamos a repetir. El salmorejo ese estaba muy bueno, a mi chico le volvio loco, le encanto, y eso que hace unos meses no probaba ni una verdura, pero ya ves, se va convirtiendo...jajaja. Pues eso, ¡que espero entradas en tu blog!