sábado, 24 de marzo de 2012

Viaje a Italia.

 

A primeros de mes estuvimos Paco y yo de viaje por,...¡la bella Italia!. La verdad es que fue un viaje muy intenso, en el que por suerte pudimos hacer muchas cosas en tan solo una semana. Desde ir a pequeños pueblos nevados cerquita de Campobasso, subir al Vesubio, pasear por Pompeya, ir a una Sagra, recorrer las bellas calles de Roma,... Ha sido un viaje muy bonito en el que además de poder ver lugares increíbles en los que probablemente no volveré a estar en mi vida, me ha servido un poco para cambiar de aires y sentirme mejor, dejando allí toda la negatividad que había acumulado en los últimos meses y volviendo a España cargada de energía positiva, la cual se está incrementando gracias a la llegada de la primavera :)

 



El primer día en Italia fue un día de viaje muy cansado. Cogimos el metro en Madrid, hicimos transbordo, viajamos en avión hasta el aeropuerto de Ciampino, luego fuimos hasta Roma en autobús, y para terminar el día, cogimos 2 trenes para llegar a Campobasso...allí estaban Patri y Jose Luis, cartel en mano (que gracia nos hizo verlos con el cartelito de bienvenida), esperándonos en la estación de tren. Llegamos casi de noche, muy cansados, menos mal que Patri nos tenía preparada una buena cena para chuparnos los dedos. Un poco de queso aliñado con aceite de oliva, un par de bandejas de canelones caseros rellenos de espinacas, queso ricota y nueces y una buena botellita de vino tinto. Tras la cena y a pesar del cansancio, nuestros amigos nos llevaron a tomar unas cervezas y vinos a locales llenos de erasmus como ellos e italianos con ganas de pasarlo bien (¡madre mía la vida de un erasmus! ¡qué de fiestas!).





Al día siguiente decidimos visitar algún pueblo que no estuviese demasiado lejos de Campobasso, y acabamos eligiendo Cusano Mutri, ya que nuestros amigos habían estado ya allí en una sagra y les había gustado mucho (ya os explicaré más adelante en qué consiste esto de las sagras).




 
 

Allí almorzamos en una pequeña Trattoria, llamada Trattoria Franco, muy familiar, en la que comimos auténtica comida italiana a buen precio. Compartimos entre todos un plato de queso típico local (caciocavallo), mientras esperabamos nuestros platos: penne a la rabiata, tagliatele al portobello,gnocchi al portobello y para mí gnocchi al pomodoro e mozzarella. De postre probamos un licor de cafe local, muy suave y rico, que a pesar de que no soy muy amiga del café me gustó mucho.



 


Después de comer decidimos adentrarnos un poco más en la naturaleza, y acabamos bajando a un río que estaba bien llenito de agua, debido a que una semana antes de nuestra llegada había nevado muchísimo, de hecho aún había nieve en las montañas, y ahora se estaba produciendo el deshielo, y estaba bajando todo en forma de agua llenando el río.



Al día siguiente nos levantamos bien temprano porque queríamos, si era posible, subir al Vesubio, visitar Pompeya y acudir a una sagra antes de volver a Campobasso. 

Llegamos por la mañana al Vesubio, volcán cuya subida es bastante asequible para todos, sea cual sea el estado de forma física en la que nos encontremos. En poco más de una hora llegamos arriba, yendo despacito y disfrutando del paisaje. Me sorprendió que hubiese tiendas justo arriba al lado del cráter (realmente para mí pierde el encanto de un lugar natural, convirtiendolo en un sitio demasiado turístico) , y que pudiesen subir diariamente cualquier número de personas, por muy grande que fuese. Lo comparé con la subida al Teide de hace unos años, en el que lo tenían todo bien protegido, necesitabas un permiso para poder subir arriba (sólo podía subir al cráter un pequeño número de visitantes al día), estaba prohibido llevarte piedras o plantas, estaba todo super limpito,... cosa que no puedo decir del Vesubio. Incluso te regalaban piedras volcánicas cogidas de allí al irte,...así es como se van estropeando los espacios naturales, poco a poco. Los humanos somos grandes especialistas en eso de cargarnos las cosas. Aún así disfruté del volcán y del maravilloso día que hacía, así como de la gente que me acompañaba :)







Una vez de nuevo bajo el volcán, cogimos el coche en dirección Pompeya. Pompeya es una ciudad de la antigua Roma que fue enterrada por una violenta erupción del Vesubio en el año 79 d.C., que se encuentra a pocos kilómetros de allí. Sorprende ver lo antigua que es y lo bien conservada que está en la medida de lo posible. También sorprende ver lo adelantada que estaba la ciudad teniendo en cuenta de la época que es, contando con una buena gestión urbanística, con múltiples edificios públicos como templos, termas, basílicas, teatros, anfiteatros, un burdel (también llamado lupanar), grandes residencias privadas,... Pasamos la tarde paseando entre las ruinas y demás restos arqueológicos de esta antigua ciudad. Luego a la salida, nos topamos con unos maravillosos y grandes limones (los había por todas partes, son típicos de esa región, por ello creo que tienen limoncello, por la cantidad y calidad de sus limones) en un puesto de granizados, así que ni cortos ni perezosos Paco y yo nos pillamos un par para refrescarnos y seguir con nuestra ruta.



Para terminar el día antes de volver a Campobasso, nos pasamos por San Giuseppe Vesuviano para visitar la Sagra della Zeppola. Las sagras son fiestas populares de cada pueblo de Italia, donde se degustan productos típicos, normalmente mediante comidas populares, ferias y espectáculos. En esta sagra el producto a degustar era un dulce típico del pueblo, que vendían en mútiples puestesitos al aire libre, por un módico precio de 70 céntimos la unidad. Visitar sagras es una buena manera de conocer la cultura de diversas regiones de Italia, igualmente se convierte en una estupenda excusa para relacionarnos con los italianos, compartiendo sus propias costumbres, y así empaparnos más en nuestro viaje de la cultura del lugar convirtiendonos en viajeros en lugar de turistas.







El tercer día de nuestro viaje decidimos pasarlo tranquilamente en Campobasso, pueblo situado en la ladera de una colina de los Apeninos Meridionales. Nos dedicamos a pasear por el pueblo, tomar el típico aperitivo del mediodía, hacer unas compras para nuestros familiares, comer pizza al taglio (al corte) y visitar una pequeña iglesia y un pequeño castillo. Luego una pequeña salida nocturna, a seguir disfrutando del ambiente erasmus de aquel lugar, y poco más.









El cuarto día madrugamos porque queríamos hacer una excursión a la Costa Amalfitana. La Costa Amalfitana es un tramo de la costa italiana cuyos municipios integrantes fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es de una gran belleza natural y ha estado intensamente poblada desde la Edad Media. Es una zona en la que predominan los acantilados, por ello sus habitantes han tenido que aprovechar el terreno trabajando huertos y viñedos en las zonas de laderas bajas. Una vez más la mayoría de las plantaciones con las que nos encontramos eran de limoneros (claro, vuelvo a decir que por eso toman tanto limoncello,... :) Amalfi es el pueblo que le da nombre a la costa amalfitana, ya que es el municipio más importante de la zona. La verdad es que fue un día bastante movidito, muchas horas metidos en el coche por carreteras imposibles y con poca posibilidad de aparcar en los pueblos que componen la costa, pero siempre disfrutando de unas vistas increíbles (sobretodo desde el coche en plena carretera, donde es más difícil hacer fotos). Acabamos cansados y medio mareados de tanta curva, pero merece la pena, los acantilados son preciosos, las aguas del mar se ven claras y limpias, los cultivos en las terrazas hacen que te den ganas de hacerte un granizado allí mismo.



El quinto día madrugamos para coger el tren y llegar a medio día a Roma, la ciudad en la que pasamos 3 días estupendos, ya a solas. Antes de eso, nos despedimos de Golo y Hércules, los amigos perrunos de nuestros amigos en su casa erasmus, y luego de nuestros amigos Patri y Jose Luis en la estación de tren. Desde aquí os damos las gracias por alojarnos en vuestra casa y dejarnos disfrutar de unos estupendos días con vosotros, haciendo excursiones y disfrutando de Italia. ¡Os mandamos muchos besos desde España!

En Roma estuvimos 3 días, en los cuales visitamos todo lo que pudimos y más de esa hermosa ciudad. Os contaré un poco los sitios más importantes que visitamos en esos días, ya que seguir narrándoos el viaje día a día se me hace ahora un poco raro, ya que aunque en un principio queriamos visitar la ciudad por zonas, al final acabamos recorriendonos prácticamente Roma entera cada día, así que repetimos lugares de interés alguna que otra vez.


La Plaza de España. Pintoresca y bulliciosa. Consta de una maravillosa escalinata que une la plaza con la iglesia de Trinitá dei Monti. Siempre llena de turistas, es habitual encontrarlos disfrutando de un sabroso helado descansando sobre las escaleras de la plaza.




La Fontana di Trevi. Es la fuente más monumental y hermosa de toda Roma. Sorprende ir andando por callejuelas estrechas para luego cruzar una esquina y encontrarse de golpe con esta grandiosa fuente. Es uno de los lugares más bonitos de Roma, de los que más me han gustado.



El Panteón. Maravilloso monumento que sorprende por la majestuosidad de su fachada y su cúpula. El edificio tiene proporciones cósmicas, y alberga la tumba de Rafael.



La Piazza Navona. Plaza encantadora de la ciudad de Roma. En ella encontramos 3 preciosas fuentes además de mucho bullicio debido a la gran cantidad de turistas que la visitan cada día, y de los pintores italianos que venden sus obras de arte en mitad de la plaza.


El Coliseo. Anfiteatro de la época del Imperio Romano, en el cual tenían lugar las luchas de los gladiadores (qué cruel es el hombre a veces...).





El Vaticano. Plaza de San Pedro y Basílica de San Pedro. La plaza con un gran obelisco egipcio y un par de fuentes. La basílica, una iglesia muy grande y muy bonita. Tiene la cúpula más alta del mundo. En ella podemos encontrar La Piedad, de Miguel Ángel.


Nada como mezclarse con gente local en un mercado al aire libre para descansar un poco de tanta escultura de mármol y disfrutar de los colores que huelen a vida que nos ofrece la naturaleza.


A veces Roma no solo es una ciudad de grandes iglesias repletas de famosas esculturas,...a veces te da sorpresas como esta pequeña iglesia tan encantadora.
 

 El foro romano. Enorme y bastante impresionante. Es la zona central en torno a la cual se desarrolló la antigua ciudad.

 

Rómulo y Remo, los fundadores de Roma.Aunque parezca mentira es una escultura muy pequeña, ubicada en la parte superior de una columna.


La Boca de la Verdad. Se encuentra en la iglesia de Santa María in Cosmedin. Rodeada de múltiples leyendas. Es típico hacerse una foto metiendo la mano en el interior de la boca.


 También visitamos al Moisés de Miguel Ángel en la iglesia de San Pietro in Vincoli.



La Scala Santa. Fue llevada hasta Roma desde el palacio de Poncio Pilato en Jerusalén. Se supone que es la escalera por la que subió Jesús al palacio el viernes santo para ser juzgado. Por ella suben los peregrinos de rodillas de manera devota.



Archibasílica de San Juan de Letrán. Es la catedral de Roma y está dedicada a Cristo Salvador. Es la iglesia más antigua del mundo. Preciosa, sobretodo por dentro, cuyas paredes están recubiertas por coloridos frescos.



Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires. Situada en la Plaza de la República. Sorprende tan austera por fuera y tan bonita por dentro. Consta de la meridiana solar costruida sobre diseños de Miguel Ángel.



En Roma las comidas siguieron más o menos la misma línea que las de los días anteriores del viaje. Pasta, pizza, pasta, pizza,...pero a destacar, lo que más nos gustó fue esta rica pizza de mozzarella, tomates cherrys y rúcula, la cual acompañamos con un par de copitas de vino tinto. Por otro lado, compartimos este capricho dulce (aunque una bomba calórica) llamado tartufo. Leímos que el mejor tartufo de toda Roma lo vendían en el restaurante-cafetería Tre Scalini, en la Piazza Navona, y hasta allí nos fuimos para comprobarlo.

He de deciros que hicimos noche en el hotel I dormienti, situado en la Via Urbana, cerca de la estación de tren de Termini. Lo escogimos por su buena situación, para no tener que estar dando vueltas con las maletas de aquí para allá (allí a parte de coger trenes se pueden coger autobuses que te llevan al aeropuerto). El hotel también estaba cerca del Coliseo. De precio no fue un gran chollazo pero nuestra estancia fue agradable y la habitación estaba bastante limpia. La puerta exterior de la calle asusta un poco, porque no parece ni en broma la entrada de un hotel, pero luego entras dentro y ves que lo tienen todo bien organizado y remodelado. El desayuno es en una cafetería que se encuentra en la misma calle, te dan un ticket que tienes que presentar allí  y te dan un café y un dulce por persona. El chico de recepción fue bastante simpático con nosotros, nos guardó las maletas el último día y nos facilitó todo lo que necesitamos.


Por último os dejo con la foto de un gatito romano. ¿A que es monísimo? En Roma me pareció ver bastantes gatos por la calle, además de mucha gente dándoles de comer.

Aquí acaba nuestro viaje a Italia. Espero que os haya gustado la entrada, un poco larga, pero me era imposible hacer un resumen mejor,  no quería dejarme nada en el tintero. Eso sí, si os gusta lo que leeis, nada mejor que ir uno a mismo a comprobar lo bonito que es aquello ¿os animais?. ¡¡Besitos!!

9 comentarios:

IsaaK dijo...

Mammmmma mía!!! Pedazo de entrada sobre tu viaje a Italia!!!!! Bufff, qué currada a escribir y las fotos chulísimas!!!

La leeré luego mejor, ahora me voy a cenar...
Qué envídia!! Ciao!!!

Isaal

nutrición esencial dijo...

Qué viaje más lindo!!. Besitos

Lucia M.A. dijo...

No sabes las ganas que tengo de volver a Italia! ahora gracias a tu post he vuelto un poquito!

Nefer dijo...

Pedazo de viaje!!! Cuántas cosas vísteis en pocos días. Me encantaria ir a Pompeya, aunque creo que ahora restringen un poco la entrada. De Roma visteis más que nosotros, y eso que nosotros estuvimos más días! Me quedé con ganas de ver el Moisés, porque estaba cerrada la iglesia, así como la Scala santa y San Juan de Letrán (llevo estudiándolas tantos años que me merezco al menos verlas!) pero cuando fuimos hacía demasiado calor, creo que eso nos afectó mucho y no guardo muy buenos recuerdos de Roma por eso. Por tus fotos creo que el tiempo que os acompañó era mejor para dar paseos y recrearte. ¡No vayáis nunca a Roma en Agosto! Fue horrible, y más comiendo cada día pizza,pasta, pizza, pasta... solo nos quedaban los helados para refrescarnos! Ah, y la fruta callejera, que es típico venderte la sandía a trozos!
Lo de los gatos es verdad, habían muchísimos gatos! Es algo normal, son callejeros y es una parte turística más de la ciudad.

Un beso!!!

Pequeña dijo...

Hola Isaak!! Me ha llevado 2 dias hacer la entrada, porque es muuuy larga y taradaba mucho en subir las fotos,...jajaja pero ha quedado una entrada muy chula que nos servira a Paco y a mi de recuerdo para toda la vida. Me alegro de que te guste :)

Nutricion esencial!! Sí, ha sido un viaje muy lindo y muy disfrutado. Y ojalá hagamos muchos más!!

Lucía!! Me alegro mucho de haberte traido un trozito de Italia. Y si tantas ganas tienes de volver, ¡hazlo! pero traete bajo el brazo una entrada en tu blog, para que podamos cotillear un rato :P

Nefer!! Nos ha cundido el viaje, hemos podido hacer un poco de todo!! A Pompeya fuimos por la tarde y no tuvimos ningun problema para entrar, ademas, no habia mucha gente, supongo que no era temporada alta de turistas. En Roma nos hizo buen tiempo, ni frio ni calor, y solo llovio un dia por la noche, así que como si no hubiese llovido... Agradezco tu consejo sobre no ir a Roma en agosto, pero,...¿has estado alguna vez en Sevilla capital en agosto? jajaja ¡no creo que en Roma pueda hacer mas calor! Además, yo es que ODIO el frio, para mi es lo peor, y aguanto muchisimo el calor(excepto por la noches, que en Sevilla NO SE PUEDE DORMIR, es imposible con mas de 30 y pico grados, algun que otro dia ha llegado a hacer 40 grados de madrugada).
Los gatos todos monisimos, ¡los adoro! son mis bichitos preferidos.
Lo de la sandia no lo vi, supongo que no era epoca, y en agosto sí,..¡con lo que me gusta a mi la sandia y el melon! y alli se echa en falta, que tanta pasta y pizza te deja el estomago,...uffff
Te mando un besote y espero que tu proximo viaje te guste mas!! Por cierto, ¿tienes ya viaje nuevo despues de la mala suerte del de Frankfurt? Espero que sí, que te mereces salir por ahi y pasarlo bien!!! Besitos!!

Alba (Mi vida con un vegano) dijo...

Que viaje tan bonito! Y que guapos que estais! :)
Me han entrado un monton de ganas de ir a Italia!!!!

Pequeña dijo...

Gracias Alba!! La verdad es que mi chico nunca ha querido salir en las fotos que cuelgo en internet, pero al final he conseguido subir al menos una con los dos juntos, porque me gusta mucho esa foto y al final le he tocado la patatilla (el corazon) y me ha dejado subirla,...jajaja. Le ha costado mucho y agradezco que al final me haya dejado hacerlo. Ainsss el amor!!. Besitos!!

Anónimo dijo...

Hola !! Buscando una receta de Fideua vegetariana he topado con tu blog. Me ha gustado mucho la forma tan natural, sencilla y amena como tratas los temas que publicas. Lo seguiré de ahora en adelante. Felicidades. Un saludo cordial. Manuel.

Pequeña dijo...

¡¡Bienvenido Manuel!! Puedes volver por aquí siempre que quieras. Mil gracias por tus palabras bonitas. Besos.