viernes, 30 de septiembre de 2011

Cenita romántica.


Una buena cena. Mucho cariño. Un poco de vino. Unos dulces besos. Unas velitas. Música romántica. Mucho amor. Alguien que te quiere y a quien quieres a tu lado,....un fin de semana perfecto.



Esta cena romántica tuvo lugar el fin de semana pasado. Este fin de semana tocan otras cosas, también importantes, como lo es el cumpleaños de una gran amiga, pero la semana que viene repetiremos cenita especial romántica en pareja. Y con un poco de suerte, si hace buen tiempo,  un buen paseo por la playa y algún que otro chapoteo en el mar.



Lambrusco. Ensalada de lechuga, espinacas, un mango riquísimo, tomates cherrys, huevo duro y nueces. Patatas al horno con cebolla, pimientos verdes, rojos, calabacín, y vino blanco. Arroz con leche ecológico. Chupitos.

Os deseo un buen fin de semana a todos. Os mando mis mejores deseos para ello, para vosotros y para los vuestros. ¡Sed felices!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mis lentejas de toda la vida.


Con estas lentejas no nos vale el dicho, que tantas veces he escuchado desde que era pequeña en casa, "lentejas, comida de viejas, si quieres las comes y si no las dejas", ya que además de ser un plato muy nutritivo, están bastante buenas.

Es otro básico en mi cocina (como en cualquier casa de vecino), ya que son muy fáciles de hacer, están ricas y son muy sanas. Y ahora, con el cambio de estación y la bajada de temperaturas (aunque por aquí todavía no se nota demasiado), que mejor que darle la bienvenida al otoño con un plato de legumbre, de cuchara, calentito y que nos reconforte bien por dentro.



Ingredientes para 4 personas

- Unos 2 platos y medio hondos de lentejas en seco.
- Una cebolla.
- Un par de dientes de ajo.
- Un pimiento verde.
- Un par de zanahorias.
- Un par de patatas no demasiado grandes.
- Un tomate.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Un chorreón de aceite de oliva.
- Un par de hojas de laurel.
- Una pastillita de avecrem vegetal.
- Agua.
- Sal al gusto.

Manera de hacerse

Lo primero es echar las lentejas en la olla en la que haremos nuestro guisito. A continuación pelamos la cebolla y la metemos entera sobre las lentejas. Con los dientes de ajo hacemos lo mismo. El tomate podremos meterlo con piel y todo. Luego pelamos las zanahorias y las añadimos. Pelamos y cortamos las patatas en trozos ni muy grandes ni muy pequeños y las echamos a la olla. Quitamos el rabito al pimiento, así como las pepitas, y lo añadimos.
A continuación añadimos agua hasta cubrir bastante por encima de las lentejas y añadimos el pimentón, las hojas de laurel, el aceite, la sal y la pastilla de avecrem vegetal. Luego encendemos el fuego y calentamos nuestro guiso durante aproximadamente 30-45 minutos. Debemos ir removiendo de vez en cuando para que no se nos peguen las lentejas y para añadir un poco de más agua si fuese necesario porque se nos esté quedando un poco seco (todo esto es "a ojo", si somos un desastre en la cocina, poquito a poquito le iremos cogiendo páctica, no os preocupeis).
Luego, apagamos el fuego, servimos, y disfrutamos en la mesa de nuestras lentejas. ¡¡Que os aproveche!!



lunes, 26 de septiembre de 2011

El pisto de mi casa.


Una receta sencilla a la par que rica, sana y nutritiva, para los amantes de la verdura como yo. Para mí es una receta comodín, cuando no sé que hacer ni tengo ganas de comerme mucho el coco, tiro de unas cuantas verduras, pillo el wook y hago un buen pisto en un momentito. La receta a seguir es la siguiente.



Ingredientes

- Una cebolla bien grande.
- Un par de pimientos verdes.
- Un buen trozo de pimiento rojo.
- Un par de berenjenas.
- Dos o tres calabacines grandes.
- Un par de cucharadas de aceite de oliva.
- Un poquito de sal.
- Tomate frito.

Manera de hacerse

Primero echamos en nuestro wook (si no tenemos wook podemos usar otro tipo de olla, pero el wook es muy bueno para cocinar sin tanto aceite), un par de cucharadas de aceite, para luego añadir la cebolla pelada y picada y los pimientos verdes y rojo cortados con cuchillo (sin rabo ni pepitas, por supuesto). Cuando lo hayamos dorado todo y esté medio hecho, añadimos la berenjena pelada y cortada a cubitos, y luego el calabacín tambien pelado y cortado a cubitos. Para mí es importante seguir este orden al ir añadiendo las verduras, ya que unas tardan más en hacerse que otras. Añadimos sal al gusto y vamos removiendo y esperando a que las verduras se hagan. Cuando estén todas bien pochaditas, lo cual nos llevará un ratito, añadimos el tomate frito al gusto, removemos y tenemos el tiempo conveniente al fuego para que nuestro plato esté bien calentito. Luego servir, y disfrutar.



Si queréis hacer este plato más sano, podeis prescindir del tomate frito, o usar uno casero. Si os parece aburrido comer un plato que solo lleve pisto, podéis ponerle una guarnición que os guste, como arroz blanco, patatas fritas, hervidas o al horno, salchichas de tofu,...lo que gustéis. Para mí, es sencillo pero un básico en mi cocina. ¡¡Buen provecho!!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Restaurante Caribeño El Colmado, Madrid.



Anoche salimos de cenita mi chico y yo, a el restaurante caribeño El Colmado, ubicado en la calle de Juan de Urbieta nº 4, en Madrid. Fuimos con una especie de menu preestablecido en el que podiamos elegir entre 4 o 5 primeros y 4 o 5 segundos. Íbamos con un cupón de groupon que compramos hace meses (nos encanta cuponear, lo malo es que desde que me he hecho vegeta hay muchas menos opciones, pero siempre se pueden aprovechar ofertas). Pues bien, tomamos un par de copas de rioja, y mientras esperabamos el primer plato nos pusieron unas aceitunas y pan no recién hecho, pero sí calentito. Al poco llegaron los primeros, el mío un gazpacho de mango y fruta de la pasión,...¡riquísimo!. De verdad, las fotos no le hacen justicia, tenía un sabor,...exquisito. Dúlzón, pero sin llegar a un dulce excesivo, muy pero que muy rico. Se lo di a probar a mi chico, y cuando quiso repetir la experiencia, no pudo, porque me lo había comido enterito.


De segundo pedí una ensalada templada de verduras tropicales, que traía yuca, batata, okra (una especie de haba muy rica), calabacín, zanahoria, queso frito y cebolla caramelizada. Estaba aderezada con un escabeche, bastante suavecito, muy rico también. Disfruté de lo lindo con mi segundo plato, ya que son sabores que no suelo probar a menudo, y mi paladar lo agradeció muchísimo.




Para terminar pedimos dos postres para compartir, un sorbete de mango, del que solo tengo buenas palabras para describirlo, ya que tenía un sabor a mango intenso y super refrescante, y un mousse de chocolate al jenjibre, que sabía un poco más intenso que los mousses que nos solemos comer por aquí, ya que el cacao era más puro, pero sin llegar a ser amargo, delicioso.

El menú de mi chico consistió en una ensalada de lechugas variadas con aguacate, papaya  y gambones a la plancha de primero, y de segundo churrasco a la mostaza con guarnición de yuca. Creo que tenían en la carta un par de platos más vegetarianos, pero no sé si alguno más o ahí quedaba la cosa, ya que como nosotros no íbamos a la carta, no me fijé demasiado en ella.

Al salir de allí me fijé que tenían en un trozo de pared escrita una especie de carta de zumos naturales, de maracuyá, mango, tamarindo, guayaba,..etc. La pena fue no habero visto antes, ya que de haberlo sabido hubiera preferido probar un zumo tropical recién hecho, a tomar vino, pero que le vamos a hacer, no pudo ser por falta de información. Quizás algún día que pase por la zona y me apetezca probar un zumo del caribe, me acerque.

La cena nos salió por unos 40 euros los dos, unos 20 euros por persona. Sin descuento sale un poco más caro. Aún así, aunque solo sea para ir un día especial debido al precio, creo que merece la pena ir, porque nos atendieron bastante bien y la comida era de calidad, exquisita y un gusto para el paladar, todo un viaje por tierras lejanas. Los platos no son demasiado grandes, pero premia la calidad por encima de la cantidad. Desde luego, yo salí muy contenta de allí, me gusto muchísimo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Corteo, Circo del Sol.


El pasado día 10 de septiembre tuve la ocasión de poder ir a uno de los mejores espectáculos de los que he tenido la posibilidad de disfrutar en mi vida. En agosto fue el cumpleaños de mi chico, así que sabiendo que en septiembre traían Corteo, del Circo del Sol a Sevilla, y aprovechando una oferta de groupalia en la que te vendían las entradas a un mejor precio del habitual, compré un par de ellas para ver el espectáculo como regalo de cumpleaños para mi chico ( aunque indirectamente también me estaba haciendo un regalo a mí misma,...pero no se lo digáis a él,...jajajaja ).



Sabía que a mi chico le gustaría mucho, porque es del tipo de cosas que le gustan hacer, pero yo tenía mis dudas de que el espectáculo fuera tan bueno como dicen, y de que merezca la pena pagar el dinero que vale (aunque como ya he dicho, yo aproveché una oferta más económica). Bueno, pues después de haber ido y disfrutado de ello, puedo decir que me lo pase genial, que el espectáculo merece y mucho la pena. Es impresionante ver como se juegan el tipo en más de un número, lo bonito y entretenido que es, que se te pasan las dos horas de función volando, sin apenas darte cuenta,...es una auténtica delicia.

Os dejo el trailer oficial del espectáculo, que muchos aún estáis a tiempo de verlo. Espero que los que vayáis disfrutéis tanto como hicimos nosotros. Eso sí, ir bien cenados y bebidos, que aunque el precio del espectáculo esté justificado por lo bueno que es, el de la comida y bebida en el recinto es más que caro. ¡Pero no dejéis de ir! A nosotros nos encantó.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Viaje verano 2011 a Cantabria



Este verano he tenido unas buenas vacaciones. Aproveché con mi chico para visitar un lugar al cual me hacia muchísima ilusión ir. Siempre hay sitios que ver en España, por mí los visitaría todos, porque hay playa, montaña, ciudades, arte,…todo lo que quieras encontrar. Sin embargo, a todos nos tira más algo, y en mi caso, tenia muchas ganas de ir al norte, porque aunque sabia que no me iba a bañar en la playa aunque estuviésemos ya en pleno mes de julio (esas temperaturas son demasiado bajas para mí, si pretendo tomar el sol en bikini y bañarme en la playa), sabía que encontraría mucho verde, lugares preciosos,…y muchas ¡vacas! Sí, habéis leído bien, ¡anda que no disfruté viendo vaquitas cada dos por tres, pastando “libres” por el campo! Ainsss, eran preciosas todas. Además, disfruté enseñándole a mi novio cuales eran de raza Tudanca, Asturiana de los valles, Pirenaicas, Frisonas,…


Para empezar con la crónica del viaje, os diré que el sitio que elegimos para alojarnos fue una gran elección. Nos quedamos 4 noches en la “Posada Gema”, situado entre Santillana del Mar y Suances. La posada era una maravilla, preciosa, por dentro y por fuera. Nuestra habitación bonita, cómoda y limpia. Los desayunos,…ainsss esos desayunos servidos por la simpática Gema,…enormes y deliciosos. Café, cola cao, leche, zumos, tostadas, mantequillas, mermeladas, aceite de oliva, tomate, sobaos y otros dulces, todo servido por Gema, nada de autoservicio, como ella misma nos dijo “estáis de vacaciones”, y se agradece, la verdad. Y el precio especatularmente barato para el servicio de calidad que nos dieron. No voy a comisión ni nada, pero cuando te tratan tan bien en un sitio, hay que decirlo.



En cuatro días vimos todo lo posible, y aun así me quedé con ganas de más. Estuvimos en San Vicente de la Barquera, Comillas, Potes, Fuente Dé, Bárcena Mayor, Laredo, Santoña, Castro-Urdiales, Santander, Santillana del Mar, Suances…imposible ver más en 5 días (y encima íbamos en un Volvillo con más de 20 años que se portó genial,..no nos dejó tirados, que ya es mucho decir). De Suances nos gustó mucho la playa, y en especial esta calita.


Camino a Fuente Dé paramos en un Centro de interpretación de la naturaleza del Parque Picos de Europa,…bastante interesante, sobretodo teniendo en cuenta lo mucho que me interesa la naturaleza. Fuente Dé me pareció una maravilla, lástima que estuviese nublado, ya que no subimos al teleférico porque pagar un dinero por subir hasta arriba y luego no ver más que nubes,..como que no,… Pero allí pasamos una tarde preciosa, tirados en el césped, con muchas vaquitas a nuestro lado, en plena naturaleza y respirando aire puro,…me encantó.




Bárcena Mayor también me pareció un gran sitio. Según dicen, el pueblo más antiguo de Cantabria. Está dentro del Parque natural de Saja-Besaya, un parque desconocido hasta el momento para mí, que es precioso, me alegré mucho de habernos decidido a tomar esa ruta. Allí también visitamos otro centro de interpretación de la naturaleza, este bastante más pequeñito pero atendido por una persona muy amable, que nos informó de muchas rutas y curiosidades del parque.




Castro-Urdiales también nos gustó mucho, llegamos tarde y con hambre, pero al llegar nos tomamos unos pinchos y un Txacolí que nos supo a gloria, y en nada nos ofrecieron una visita guiada gratuita por allí, que nos hizo apreciar mejor aquel lugar, conociendo un poco su historia y curiosidades. Fijaos bien en al foto, según nos contaron, todos los años en algún temporal pasaban olas por encima de la iglesia que veis ahí, sí, sí, olas gigantes que lo arrasan todo y tienen que reconstruir aquello cada dos por tres,…


En San Vicente de la Barquera disfrutamos de sus bellos rincones marineros.


En Santander es una gozada visitar el Palacio de la Magdalena. Está dentro de un parque urbano muy bonito, en el que podéis encontrar hasta pingüinos y focas o leones marinos,..aparte de que estaréis viendo el mar constantemente y es una maravilla.



El último día nos decidimos a comprar cosas para traerlas a nuestras familias. Lo dulce lo compramos todo en Santillana del Mar, unas quesadas caseras riquímas, y unos sobaos,..ainsss, menudos sobados de mantequilla gigantes,..y deliciosos. No he probado unos sobaos más ricos en mi vida. No hay fotos porque no dio tiempo a hacerlas,…


En fin, que si os estáis planteando viajar a Cantabria, no lo dudéis y echaros a la aventura, no os vais a arrepentir. Nosotros nos quedamos con ganas de más, nos quedó el Valle del Pas, Cabárceno y algún que otro sitio de renombre más. Pero no importa, porque volveremos seguro y podremos seguir disfrutando de estas maravillosas tierras.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pueblo, batido verde, higos.

                                      

Seguro que muchos de vosotros tenéis una casita en el pueblo, a la que os gusta ir de vez en cuando, buscando un poco de relax. Todos necesitamos desconectar del estrés del día a día, del trabajo, los estudios, las obligaciones,... Otros tantos no tendréis pueblo, y mucho menos casa en el pueblo, pero seguro que tenéis algún rinconcito al que os guste ir el fin de semana, o de vez en cuando, y lo sintáis como propio.

Yo siempre he sido de ciudad, porque mi familia cercana es de ciudad, y no tenemos ni pueblo ni casa en el pueblo. Sin embargo, en mi infancia y posteriormente en mi adolescencia, formé parte durante 8 años de un grupo scout, donde viví experiencias maravillosas, muchas de ellas al aire libre en campamentos. Ahí empezó mi amor por la naturaleza, por los bichitos, los árboles, los ríos, el cielo por la noche repleto de estrellas,...

Más tarde, ya mayor de edad, cuando terminé bachillerato me metí a estudiar un módulo de grado superior, y me tuve que ir de mi ciudad para vivir en un pueblo de la sierra de Sevilla, llamado Cazalla de la Sierra, un lugar precioso, rodeado de encinas y alcornoques, de mañanas de tostadas con pan de mollete y copitas de Miura (un anís-licor-crema de guindas riquísimo que hacen allí, parecido al Pacharan, pero a mi gusto, mucho más rico). Es un lugar que he llegado a sentir como si fuera mi pueblo, y al que siempre que puedo, vuelvo, porque es precioso.

Pues bien, a día de hoy, tengo otro pueblecito que voy poco a poco considerándolo como mío. Se trata de Santa Olalla, en Toledo, lugar en el que tiene una casita mi novio, y al que nos gusta ir a relajarnos y pasarlo bien. Poco a poco estamos poniendo las cosas de la casa a nuestro gusto, con la idea de que sea un lugar al que ir de por vida cada vez que queramos. Eso sí, hay cosas de la casa que no quiero que cambien mucho. Hablo de los maravillosos limones que da el limonero del patio, con los que podemos hacer mousse de limón, o utilizarlos en los mojitos que nos hacemos, como la hierbabuena, que sale a los pies de nuestro limonero, con fuerza y con un aroma,...delicioso. También tenemos madroños de vez en cuando que nos da nuestro Arbutus unedo, y por supuesto, como iba a olvidarme de,...¡los higos! La última vez que fuimos, la higuera estaba a reventar de higos. Muy ricos, no con el radiante aspecto que tienen los tradicionales en el mercado, pero es que claro, estos son ecológicos, y están mucho más ricos ;)

Ahí tenéis uno de nuestros últimos desayunos en el pueblo,...batido verde de melón y espinacas, magdalenas integrales y,...¡los riquísimos higos! ¿Se puede desayunar más rico y más sano?

   



¡¡¡Bienvenidos!!!

¡Que ilusión! ¡Bienvenidos a mi blog! Hace meses que tenía muchísimas ganas de tener un blog propio, pero hasta ahora no me había decidido. Cada dos por tres entro en internet a ver mis blogs favoritos, y otros que  voy descubriendo, casi todos de gastronomía, y especialmente los que defienden un estilo de vida vegetariano, libre de crueldad hacia los animales, nuestros queridos amigos. Y sin embargo, no terminaba de decidirme, os cuento; fui vegetariana durante 4 años y 4 meses, pero transcurrido ese tiempo, acabé dejándolo. El por qué prefiero olvidarlo. El hecho es que durante estos otros 4 años de “omnivorísmo”, a menudo he tenido que plantearme el volver a mi vegetarianismo,…intentándolo varias veces, todas sin éxito alguno. Hoy siento que no voy a tener que intentarlo de nuevo, que he decidido ser yo misma, y para ello tengo que ser coherente y hacer lo que me dicta el corazón. Y eso no es otra cosa más que ser vegetariana. Ahora soy feliz con la decisión tomada, solo tenemos una vida para vivirla, y hay que aprovechar y no dejar las cosas para más tarde, hay que luchar por lo que uno quiere y piensa. Así que nada, no me enrrollo más, espero que lo paseis bien por aquí, y espero estar a la altura, ya que aun no tengo práctica en este mundillo del blogeo, así que poco a poco iré aprendiendo a subir fotos y esas cosillas,… En este rinconcito, trocito de mí, encontrareis alguna que otra receta, siempre ovolacteovegetariana o vegana, crónicas de visitas a restaurantes, espectáculos, viajes, etc, y todo lo que se me vaya ocurriendo,…Muchas gracias por leerme, besos para todos.