viernes, 23 de septiembre de 2011

Restaurante Caribeño El Colmado, Madrid.



Anoche salimos de cenita mi chico y yo, a el restaurante caribeño El Colmado, ubicado en la calle de Juan de Urbieta nº 4, en Madrid. Fuimos con una especie de menu preestablecido en el que podiamos elegir entre 4 o 5 primeros y 4 o 5 segundos. Íbamos con un cupón de groupon que compramos hace meses (nos encanta cuponear, lo malo es que desde que me he hecho vegeta hay muchas menos opciones, pero siempre se pueden aprovechar ofertas). Pues bien, tomamos un par de copas de rioja, y mientras esperabamos el primer plato nos pusieron unas aceitunas y pan no recién hecho, pero sí calentito. Al poco llegaron los primeros, el mío un gazpacho de mango y fruta de la pasión,...¡riquísimo!. De verdad, las fotos no le hacen justicia, tenía un sabor,...exquisito. Dúlzón, pero sin llegar a un dulce excesivo, muy pero que muy rico. Se lo di a probar a mi chico, y cuando quiso repetir la experiencia, no pudo, porque me lo había comido enterito.


De segundo pedí una ensalada templada de verduras tropicales, que traía yuca, batata, okra (una especie de haba muy rica), calabacín, zanahoria, queso frito y cebolla caramelizada. Estaba aderezada con un escabeche, bastante suavecito, muy rico también. Disfruté de lo lindo con mi segundo plato, ya que son sabores que no suelo probar a menudo, y mi paladar lo agradeció muchísimo.




Para terminar pedimos dos postres para compartir, un sorbete de mango, del que solo tengo buenas palabras para describirlo, ya que tenía un sabor a mango intenso y super refrescante, y un mousse de chocolate al jenjibre, que sabía un poco más intenso que los mousses que nos solemos comer por aquí, ya que el cacao era más puro, pero sin llegar a ser amargo, delicioso.

El menú de mi chico consistió en una ensalada de lechugas variadas con aguacate, papaya  y gambones a la plancha de primero, y de segundo churrasco a la mostaza con guarnición de yuca. Creo que tenían en la carta un par de platos más vegetarianos, pero no sé si alguno más o ahí quedaba la cosa, ya que como nosotros no íbamos a la carta, no me fijé demasiado en ella.

Al salir de allí me fijé que tenían en un trozo de pared escrita una especie de carta de zumos naturales, de maracuyá, mango, tamarindo, guayaba,..etc. La pena fue no habero visto antes, ya que de haberlo sabido hubiera preferido probar un zumo tropical recién hecho, a tomar vino, pero que le vamos a hacer, no pudo ser por falta de información. Quizás algún día que pase por la zona y me apetezca probar un zumo del caribe, me acerque.

La cena nos salió por unos 40 euros los dos, unos 20 euros por persona. Sin descuento sale un poco más caro. Aún así, aunque solo sea para ir un día especial debido al precio, creo que merece la pena ir, porque nos atendieron bastante bien y la comida era de calidad, exquisita y un gusto para el paladar, todo un viaje por tierras lejanas. Los platos no son demasiado grandes, pero premia la calidad por encima de la cantidad. Desde luego, yo salí muy contenta de allí, me gusto muchísimo.

2 comentarios:

Pamplemousse dijo...

Porfa averigua la receta de ese mousse y la próxima vez que vaya a tu casa, ya sabes, nada de mousse de limón! jejeje

Pequeña dijo...

Averiguar esa receta no sé,...pero tengo otra de otro mousse de chocolate para cuando vengáis a otra cenita,...eso sí, no te quejes del mousse de limón, que bien que te gustó!! jajaja :P